El rey emérito vuelve a España en una visita poco privada entre aplausos y críticas por no dar explicaciones

  • El rey es recibido en el Club Náutico de Sanxenxo con vítores y genuflexiones y recibe duras críticas de algunos partidos
  • El Gobierno insiste en que debe dar «explicaciones a todos los españoles» mientras que Zarzuela afirma que la visita es «privada»

«Bienvenido a España, majestad». Estas fueron las primeras palabras que escuchó el rey emérito, Juan Carlos I, cuando el jet privado en el que voló desde Abu Dabi entró en el país que reinó durante casi 40 años.

Han sido 655 días de ‘exilio’, dos años sin pisar suelo español tras tomar una «meditada decisión», la de irse al extranjero ante la «repercusión pública» de las informaciones que goteo a goteo hablaban de cuentas en paraísos fiscales, comisiones ilegales y evasión de impuestos.

El rey se dejó ver nada más llegar al aeropuerto vigués de Peinador, saludó en cuanto tuvo ocasión a la prensa y a los vecinos que le esperaban en Sanxenxo (Pontevedra), bajó las ventanillas del coche, sonriente, como solía hacer cuando reinaba.

Y este viernes ha llegado el momento de máxima expectación cuando Juan Carlos I ha reaparecido en el Real Club Náutico de Sanxenxo entre gritos de «viva el rey», donde tanto el emérito como su hija, la infanta Elena, que le ha acompañado la primera de las noches que va a pasar en Galicia, han saludado a los presentes, que han dedicado al rey aplausos y genuflexiones.

Visiblemente emocionado y caminando con dificultad, ha recibido los vítores llevándose la mano al corazón. Una periodista le ha hecho entrega, incluso, de unos zuecos como obsequio, antes de trasladarse al puerto.

Tras su visita al club, ha salido en un coche para dirigirse al pantalán junto al regatista Pedro Campos, amigo personal suyo y anfitrión, y el alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín.

Ya en el puerto, ha embarcado en una zodiac junto al Bribón, donde se ha hecho fotografías con la tripulación. Tras la regata, el rey ha hablado unos segundos con la prensa para decir que «la regata había sido buena» con un «tiempo estupendo».

Una visita privada ‘retransmitida’ al minuto por su entorno

Tanto Zarzuela como La Moncloa han enmarcado este ‘retorno del rey’ en el ámbito privado, pero lo cierto es que la llegada del emérito a España está siendo pública, notoria y retransmitida en directo a cada paso, entre el aplauso de unos y la indignación de otros. Y ante su silencio.

Y lo ha sido porque el propio entorno del rey se ha ocupado de contar a la prensa el cuándo, el dónde y el cómo de su llegada.

De este modo, su amigo Pedro Campos, ya convertido en el ‘portavoz’ del rey, fue el encargado de contar a los medios de comunicación la hora de la llegada exacta del emérito, el aeropuerto donde haría su aparición, la casa en la que se aloja durante su estancia en Sanxenxo, quién le acompaña, la actividad prevista y hasta el menú para el que fuera jefe de Estado en España, que tuvo que marcharse de España para no poner en riesgo la Monarquía y el papel institucional de su heredero, Felipe VI.

A pesar de que la visita se anunciaba en el marco de la esfera privada, nada lo ha sido, de momento, en las horas que el rey Juan Carlos I lleva en España, país al que, siempre ha dicho, quería volver, aunque su residencia estable y permanente se mantendrá en Abu Dabi, donde dispone de tres asistentes pagados por Patrimonio Nacional.

Esta primera visita a Sanxenxo es una de las muchas que el rey, de 84 años, quiere hacer una vez que en marzo de este mismo año la Fiscalía del Tribunal Supremo archivó las tres investigaciones que pesaban sobre él por las presuntas comisiones ilegales de 65 millones de euros por la adjudicación del AVE a La Meca, la donación de fondos al rey por parte de un empresario mexicano y la forturna en Jersey.

El archivo viene justificado por la inviolabilidad de la que gozaba cuando se cometieron posibles delitos antes de 2014 y por la prescripción de otros, ya que el Ministerio Público sí dejó claro en sus resoluciones que había claros indicios delictivos.

Le queda, eso sí, una causa pendiente en el Reino Unido por presunto acoso a Corinna Larsen, que ha denunciado amenazas, difamación y espionaje encubierto.

El Gobierno insiste: «Debe dar explicaciones a los españoles»

Pero el rey vuelve a España con una petición explícita de explicaciones por parte del Gobierno de su país. Aunque en los días previos a esta visita desde Moncloa no se ha querido decir nada sobre la misma por considerarla «privada», el mensaje no pocas veces repetido por el Gobierno ha sido claro: «Los españoles se merecen una explicación».

El presidente, Pedro Sánchez, ha exigido en varias ocasiones al monarca que aclare «informaciones perturbadorase e inquietantes» y conductas «incívicas».

«No es de recibo lo que hemos ido conociendo», dijo el presidente, que siempre ha alabado la clara distancia que el rey Felipe VI ha tomado de su padre como ejemplo, dicen desde el Ejecutivo, de una «transparencia y ejemplaridad» que ven ahora como bandera de la actual Casa Real.

Precisamente, este mismo viernes desde el Gobierno se ha querido destacar las relaciones «muy positivas» que mantienen el presidente y el actual rey.

Sánchez no ha hecho referencia alguna a esta vuelta por unos días a España, pero sí dos de sus vicepresidentas -Nadia Calviño y Yolanda Díaz- y la ministra de Justicia, Pilar Llop, que en las últimas horas han vuelto a hacer una solicitud expresa de «explicaciones» al rey emérito y bajo el mismo mantra: «Los españoles lo merecen».

Otros partidos como el socio de Gobierno, Unidas Podemos, o los partidos independentistas van más allá y consideran esta visita del rey a España una «humillación» para la democracia y una burla para los españoles.

Y en el polo opuesto, desde el PP y Vox dan un aval rotundo al rey emérito en su vuelta, que enmarcan en la «absoluta normalidad». El recién estrenado presidente gallego, Alfonso Rueda, ha llegado a decir que con esta visita el rey «pone a Galicia en el mapa» y será bueno para el turismo de la localidad.

La que fuera vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, más que explícita, ha ironizado este mismo viernes con un mensaje en twitter en el que ha dicho: «Suben las temperaturas, gran bochorno en Sanxenxo».

De Sanxenxo a la Zarzuela

Uno de los momentos más importantes de la visita del rey emérito se producirá este lunes, cuando Juan Carlos I pise la que fue su estancia durante más de 60 años. Allí se verá con su hijo, el rey Felipe VI en un primer encuentro desde enero de 2020, cuando los Borbones coincidieron en el funeral de la infanta Pilar.

Zarzuela ha informado este mismo viernes de la agenda del rey Felipe VI, aún por cerrar para la semana que viene, pero avanza que no figurará oficialmente ese encuentro padre e hijo, rey emérito y rey porque, insisten, es «familiar» y permanecerá en el «ámbito privado».

Leer más: rtve.es

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