Una reforma en marcha para evitar el colapso burocrático

El personal de la Seguridad Social es limitado y muchos están próximos a la jubilación. Cada vez son más la tareas y menos el personal que las desarrolla, lo que ha llevado al equipo de Magdalena Valerio a emprender una reforma de esta Administración que evite un caos burocrático. La mesa de negociación entre el Gobierno y los sindicatos (CSIF, CC OO, UGT, CIG y ELA), comenzó sus trabajos el pasado diciembre en busca de una nueva organización de la Administración de la Seguridad Social. La nueva estructura administrativa que se negocia englobará a las entidades gestoras y los servicios comunes bajo una misma estructura que permita reordenar y racionalizar los medios humanos disponibles.

Las partes crearán un organismo autónomo que agrupe a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), el Instituto Social de la Marina (ISM), el Imserso o los servicios jurídicos. Esta propuesta, que aún está pendiente de desarrollo normativo, «revisará los concursos de empleo público para la Seguridad Social, reforzando en las bases el trasvase de personal entre entidades gestoras y servicios comunes y disminuyendo las diferencias entre las áreas funcionales», indica el texto del acuerdo. Esto posibilitará cambios de personal de una entidad a otra, algo que es imposible desde finales de los noventa. Junto a la oferta de empleo, otra de las cuestiones que, según este acuerdo se revisará -«con efectos a 1 de enero de 2019»- será la regulación de la productividad por cumplimiento de objetivos, que no se ha modificado desde su creación en 1998. El acuerdo implica también la recuperación de los comités de seguridad y salud; la mejora de la formación, la promoción interna y la movilidad entre las diferentes entidades de la Seguridad Social.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!