Ocho ensaladas de patata sin mayonesa para el verano

Benditas sean las ensaladas de papa y bendito sea este tubérculo que combina con prácticamente cualquier ingrediente. Desde verduras, hasta carnes, pasando por legumbres, pescado y otros ingredientes, la papa es la base perfecta para una ensalada veraniega. Si bien la reina de esta categoría es probablemente la ensaladilla rusa, sabemos que en verano no siempre es la mejor opción: la ecuación mayonesa más calor puede tener malos resultados.

Ya que no hay ninguna necesidad de arriesgar nuestros cuerpitos veraniegos, tenemos aquí distintas opciones de ensaladas de papa sin mayonesa. Vale la pena tener en cuenta que los mejores tipos de papa para ensaladas son las nuevas o las semitardías y que un buen método de cocción es el microondas. Esto no quita que puedas utilizar papas cocidas -enteras o peladas y cortadas, cocidas en agua con sal hasta que estén tiernas- o asadas. Puedes incluirlas en la ensalada con piel o sin ella, eso depende del gusto de cada uno, pero es importante que estén frías o templadas, pero no calientes, a la hora de mezclarlas con el resto de ingredientes.

Papas con encurtidos y atún

Las papas aliñás ya demostraron que la unión entre la papa, el aceite y el vinagre es exitosa. En esta ensalada, inspirada en el clásico del tapeo andaluz, el sabor avinagrado lo aportan los encurtidos. Basta con mezclar papas cocidas con pepinillos, alcaparras y perejil picados, cebolleta encurtida, sal, pimienta negra recién molida, aceite de oliva virgen extra y un poco más de vinagre si fuera necesario. Añade también atún, bonito, caballa o sardinas en conserva; o huevo cocido o alubias para para una versión vegetariana. Para preparar una cebolleta encurtida rápida corta la parte blanca de la misma en juliana fina o pluma, ponla en un cuenco y agrega cinco cucharadas de vinagre, media cucharadita de azúcar y una de sal. Mezcla con las manos y deja reposar entre 10 y 15 minutos -cuanto más tiempo lo dejes, más se ablandará y suavizará su sabor- y enjuágala con agua fría para retirar el exceso de vinagre y sal.

Con pesto y tomates cherry

Cuando estamos faltos de ideas para combinar las papas con otros ingredientes, es buena idea pensar en ellas como si fueran pasta. Una ensalada de papas con pesto y tomates cherry es un ejemplo de ello. El pesto bien puede ser de albahaca, rojo -con tomates secos-, de rúcula, de cilantro y avellanas, de aceitunas, anchoas y perejil o de lo que más te guste. Solo tienes que añadírselo a las papas cocidas y agregar también unos tomatitos cherry cortados por la mitad. Si vas a hacer esta ensalada para comerla en casa y no para meterla en un táper y llevarla a la playa, puedes añadirle también un poco de queso fresco, requesón o ricota. P.D.: esta ensalada también va muy bien con gremolata en lugar de pesto, como esta de almendra o esta de anacardos.

Salpicón de ave

La palabra “salpicón” en España te lleva a pensar en marisco inmediatamente. Sin embargo, en Argentina, llamamos salpicón o salpicón de ave a una especie de ensalada que lleva, por norma general, papa, pollo, huevo cocido, aceitunas verdes o negras y perejil picado. Se puede preparar con sobras de pollo asado, con pechuga cocida o hecha al horno, o la parte del pollo que tengas o te plazca. A esta preparación le va muy bien también la parte verde de una cebolleta picada fina, cebollino o alguno de sus hermanos. Se aliña con aceite, vinagre o limón y sal.

Con alubias, apio y aliño de tahini

El tahini sirve para algo más que para ponérselo al hummus, y es un fantástico producto para preparar aliños. Puedes hacer uno muy simple mezclando con una turmix o robot de cocina una cucharada de tahini, una cucharada de aceite de oliva, una cucharada de zumo de limón o vinagre, medio diente de ajo, sal y pimienta. Agrega este aliño a unas papas y unas alubias cocidas (pueden ser de bote). Añade también media rama de apio picado-preferiblemente de la parte más cercana a las hojas- para darle un toque crujiente y fresco a la ensalada. Mezcla todo bien y a comer.

Con cogollos a la plancha y romesco

Durante un breve periodo de mi vida trabajé en una cocina en la que preparábamos, entre otras cosas, un plato de cogollos con romesco. Esta combinación sencilla funcionaba muy bien, y más tarde, en la cocina de mi casa, descubrí que también combina a la perfección con patata y pimiento asado. Para preparar esta ensalada basta con hacer una base de papas cocidas -peladas o no-, cortadas en trozos irregulares y aliñadas con aceite, vinagre y sal. A esto se le agregan unos cogollos cortados en mitades o cuartos y dorados vuelta y vuelta en la sartén a fuego fuerte con un poco de aceite de oliva y sal, unos pimientos asados o del piquillo cortados en tiras y salsa romesco por encima. Si no tienes romesco o no te apetece prepararlo com Déu mana, puedes hacer una salsa similar triturando un puñado de almendras, avellanas y/o cacahuetes con unos trozos del mismo pimiento asado de la ensalada, zumo de limón o vinagre, dos o tres cucharadas de aceite, media cucharadita de pimentón y sal.

Papas con verduras asadas

Unas verduras asadas que hayan sobrado de una barbacoa piden estar en una ensalada de papa. Podrían combinar perfectamente con romesco, al igual que la ensalada anterior, pero también van muy bien con un aliño clásico: seis cucharadas de aceite de oliva virgen extra, dos cucharadas de vinagre, una cucharadita de mostaza, una cucharadita de miel, sal y pimienta. Pica algunas hierbas frescas que tengas a mano -albahaca, perejil, eneldo, cebollino, etc.- y añade un poco de ralladura de limón. Si a esto le añades huevo cocido, pollo o alguna conserva de pescado, tienes un plato completo en un plis.

Papas con pepino, aguacate, cebolla morada y cilantro

Una ensalada muy refrescante y con distintas texturas. Mezcla las patatas cocidas con el pepino cortado en rodajas, el aguacate cortado en cubos, la cebolla morada cortada en juliana o pluma y el cilantro picado. Aliña con zumo de lima, aceite y sal y, de manera opcional, agrega unas gotitas de alguna salsa picante. Si lo que quieres es un plato más suave, puedes repetir el mismo proceso de encurtido de la cebolleta de la primera ensalada. ¿El cilantro te sabe a jabón? Sustitúyelo por otra hierba como perejil o albahaca.

Patatas con guisantes, menta y queso feta

Ya no es época de guisantes pero podemos encontrarlos congelados de una calidad más que aceptable. Escáldalos en agua hirviendo y mézclalos con papas cocidas y unos trozos de queso feta desmigados. Termínala con un aliño de yogur natural, menta picada, aceite de oliva, zumo de limón, sal y pimienta negra. Si te la llevas en un táper al calor del monte o de la playa, mejor omite el queso y el yogur.

 

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