Llorente aprieta a Casemiro

Las crisis siempre conceden oportunidades que deben aprovecharse para buscar nuevos caminos de éxito. La pandemia de lesiones del Real Madrid permitió a Solari probar con muchachos que muchos madridistas desconocían y que hoy son candidatos a la titularidad.

Pueden jugar juntos. Son complementarios y Solari medita alinearles juntos en partidos concretos. Casemiro es defensivamente incomparable y dispara bien. Llorente es constructor puro de fútbol

La explosión de Marcos Llorente es una de las mejores noticias que ha vivido el club blanco esta temporada. Los profesionales corroboran que el rendimiento del canterano es «un descubrimiento» inesperado para muchos. No para los técnicos que trabajaban con él desde hace años. El equipo ha encontrado un medio centro que crea fútbol en cada toque de balón. Lo hacía en el Alavés, donde jugó cedido, pero hasta ahora no había tenido opciones de demostrarlo en un conjunto de la presión del Real Madrid. La lesión de Casemiro en Vigo, sufrida el 11 de noviembre, obligó a Solari a pensar soluciones para elegir el nuevo timonel del equipo, el hombre que frena el ataque rival en seco y reparte juego. El argentino probó con Ceballos y Kroos. Hasta que comprobó que la solución era la lógica, la natural, Marcos Llorente.

Casemiro, al ataque: presionado por el estallido de Llorente, el brasileño demuestra también sus cualidades ofensivas y sube más al ataque para sacar su disparo desde lejos. Acude siempre al remate de cabeza en las acciones a balón parado. Es un buen especialista. Desea sacar todo su arsenal en esta lucha por la titularidad

El madrileño demostró su nivel como creador desde su primera gran examen, en Roma. Disputó once partidos. Triunfó en el Mundial de Clubes, donde marcó un golazo y fue elegido el mejor futbolista de la final. Era el mejor exponente del Real Madrid en una etapa irregular, definida por malos partidos y una carencia evidente de poderío físico. Él se convirtió en la excepción que confirmaba la regla. El infortunio cortó su trayectoria. Se rompió el 31 de diciembre, en pleno apogeo. Y Casemiro reaccionó para recuperar el puesto. Despertó. El brasileño vio las orejas al lobo y volvió a ser la muralla de consistencia en un equipo que arriesga mucho. Ahora demuestra más que nunca su faceta ofensiva con su disparo desde lejos y su potente cabezazo. Solari vive con ambos la competitividad que desea, la que le genera múltiples quebraderos de cabeza. Los dos merecen jugar y solo uno puede ser titular. El técnico hará reparto de esfuerzos cada tres días.

Una elección complicada

Pueden jugar juntos en un esquema con dos pivotes que pretenda una mayor eficacia destructiva. Solari lo aplicará en partidos concretos, pero no será un sistema habitual. Tendrá que elegir. La mayor eficacia defensiva de Casemiro le augura como titular en las grandes citas. El suramericano suma veintisiete partidos, en los que ha marcado dos goles. Llorente, no obstante, puede ocupar ese rol en el momento que el Real Madrid exija más fútbol. La lucha por la posición es enconada, equilibrada. El brasileño cumple 27 años el 23 de febrero. Marcos cumple hoy los 24 en el estallido de su madurez. No es un relevo por edad. El canterano no puede esperar más tiempo, es un rival directo por el puesto que ha provocado el mejor Casemiro.

Llorente, es la hora: si no llega a jugar once partidos en estos últimos meses, el canterano habría pedido su cesión al Alavés. El club le ha dicho que cuenta con él. Se acabaron los vaivenes. Lo ha demostrado ya. Hoy cumple 24 años, vive su madurez profesional y piensa que es la hora de cuajar como futbolista del Real Madrid.

El suramericano no estaba bien hace dos meses, sin fuelle, como la mayoría de los titulares. Ahora se ha puesto en plena forma de la mano de Pintus. Solari rotará con ambos a lo largo de la temporada, para evitar nuevas lesiones en una misión, en el centro, que exige mucho desgaste físico.

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