La diputada de En Marea Alexandra Fernández anuncia su retirada de la primera línea política

Alexandra Fernández da un paso atrás y anuncia su retirada de la primera línea política. En un mensaje en sus redes sociales la diputada de En Marea en el Congreso explicó que toma esta decisión «después de una profunda reflexión» y en línea con su convicción de que su tiempo en la política institucional «debía ser limitado». «En estos tres años no hice más que reafirmarme en la importancia de estar en la política por convicción y no por necesidades personales. Por eso siempre tuve presente la necesidad de retomar mi carrera. Vuelvo ahora a ella, manteniendo mi compromiso militante desde la base», explicó la parlamentaria de la formación rupturista en la Cámara Baja.

El adiós de Alexandra Fernández de la primera línea política llega en un momento en el que muchas miradas se dirigían a ella como candidata a repetir como número uno por la provincia de Pontevedra en la lista de En Marea a las próximas generales. De hecho, pese a que la formación que encabeza Luís Villares se encuentra enfrascada en un proceso de primarias, el magistrado en excedencia apuntó que Fernández sería una «excelente» cabeza de cartel para la formación rupturista. Sin embargo, parece que han pesado más en la parlamentaria de En Marea las batallas internas que su formación ha protagonizado durante los últimos años, en particular la que desde hace unos meses la ha salpicado a ella y a los otros cuatro diputados rupturistas en la Cámara Baja.

Desde el comienzo de la legislatura estatal comenzaron a sonar las voces que apuntaban a una falta de entendimiento entre Fernández y sus compañeros, ya que mientras la diputada pontevedresa y afiliada al partido nacionalista Anova se mostraba partidaria de marcar un perfil diferenciado en el Congreso reivindicando la marca En Marea y una «agenda propia», sus otros compañeros —Antón Gómez-Reino y Ángela Rodríguez de Podemos, Yolanda Díaz de Esquerda Unida y Miguel Anxo Fernán Vello de Anova— se alinearon bajo la disciplina del Grupo Confederal de Unidos Podemos.

Fue durante el último plenario de la formación rupturista cuando la propia Fernández verbalizó por primera vez esa falta de conexión dentro del grupo rupturista y arremetió contra sus compañeros el Congreso por negarse a acudir a la asamblea de la confluencia a rendir cuentas por su trabajo en la Cámara Baja. «La agenda de En Marea la deciden dos o tres personas por intereses personales», llego a denunciar la diputada.

Con todo, el último episodio de los desencuentros de Fernández con el resto de parlamentarios de En Marea en el Congreso se produjo durante la votación de las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado. La parlamentaria pontevedresa asumió las directrices de la dirección de Luís Villares y rechazó el texto de la norma presupuestaria elaborada por el Gobierno Sánchez por no recoger las demandas de la llamada «agenda gallega del cambio». Por el contrario, sus otros cuatro compañeros mantuvieron la disciplina de voto dictada por Unidos Podemos y respaldaron las cuentas socialistas.

«Lo que está sucediendo ahora es que Alexandra Fernández ha culminado lo que lleva haciendo prácticamente casi un año: si antes operaba al margen del grupo de forma unilateral, ahora quiere escenificar su distancia», le reprochó el parlamentario Fernán-Vello, al tiempo que Yolanda Díaz le acusaba de practicar un acto de «absoluta deslealtad». Ella en cambio continuó reivindicando su «no» a los PGE desde sus redes sociales hasta el pasado miércoles, cuando insistió en que el voto de sus compañeros fue «injustificable».

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