Iglesias rebaja el tono contra Errejón: «Íñigo no es un traidor»

Situación de excepcionalidad ayer en Podemos. El Consejo Ciudadano Estatal (CCE) que se celebró en Princesa 2 para cerrar la brecha abierta tras el portazo de Íñigo Errejón al partido de cara a los comicios de mayo nada tuvo que ver con los anteriores. La crisis sin precedentes a la que se enfrentan obligó ayer a una reunión hermética y sin cobertura mediática. Iglesias no estuvo de cuerpo presente, pero sí vía telefónica y Errejón no quiso asistir, aunque tampoco se le esperó. El secretario general de Podemos intervino ayer en el CCE por teléfono pese a encontrarse de baja por paternidad y a que la número dos de la formación, Irene Montero, estaba en el encuentro. Aun así, a falta de una hora para la reunión, Iglesias quiso avanzar el giro estratégico de la formación durante un mensaje en Facebook. Las discrepancias internas -incluso dentro del pablismo- y el malestar entre los líderes regionales le obligaron a desdecirse de sus sólidas críticas: «Íñigo, a pesar de todo, no es un traidor, sino que debe ser un aliado de Podemos». El plan es rebajar el tono pero, por ahora, no renuncian a su pretensión de presentar una lista al margen de la de Más Madrid. Es el misma ruta que perfiló el lunes Montero en los pasillos del Congreso donde aseguró que están «abiertos» a hablar con todos los actores. La pretensión es un proceso de primarias internas para elaborar una lista propia, que tendrá que consensuarse con Izquierda Unida, para que se pueda llegar a acuerdos con Más Madrid e Íñigo Errejón si así se decide. Pero dejando claro que el ritmo no lo marca ni Errejón ni los líderes regionales, sino Iglesias. De hecho, el secretario de Sociedad Civil, Rafa Mayoral, expresó al final de la reunión que Podemos «tiene sus procedimientos» al ser preguntado por la lista única y aseguró que «serán los militantes los que marquen el ritmo» respecto a una candidatura de unidad. Por su parte, el fiel errejonista Jorge Moruno celebró ayer un «debate enriquecedor», así como que la «dirección esté reflexionando» sobre que pasos tomar a partir de ahora. Los barones se imponen El secretario general de Podemos Aragón, Nacho Escartín, avanzó en una pausa que algunos barones «defienden que lo mejor es una única papeleta para el mismo proyecto político» y que «otros piensan que diferentes propuestas con diferentes programas, no son negativas con tal de que se coopere». Está claro que la dirección tuvo ayer un nuevo encontronazo con los líderes regionales, que hace una semana se reunieron a sus espaldas en Toledo para exigir una lista conjunta. Iglesias volvió a afear ayer que «hacer las cosas en secreto» es «incompatible» con Podemos y recordó que las «decisiones las toman los inscrintos». Por ello, en el aire está la posibilidad de que la gestora de Madrid, nombrada por la dirección nacional y en la que se encuentra el exJemad Julio Rodríguez, decida consultar a las bases si quieren integrarse en la lista de Errejón o no. La decisión de negociar una candidatura más amplia la tendrá este órgano temporal que controla la Comunidad y que fue creado tras la renuncia del pasado viernes del secretario regional, Ramón Espinar, quien abandonó todos sus cargos por su desacuerdo de medirse contra Errejón en las urnas y por las discrepancias con las imposiciones del «pablismo». Por su parte, Errejón añadió ayer un nuevo episodio a su dinámica de desaires con la formación que fundó: se negó a asistir al encuentro por los sucesivos «vetos» y para evitar más «tensiones». Fuentes de su entorno explicaron que «ahora está centrado en lo verdaderamente importante: levantar junto a Manuela Carmena una plataforma progresista que gobierne Madrid, que sea amplia». Ademas, desde su equipo insisten en que «en este momento no deberíamos encerrarnos en discusiones de partido». Las mismas fuentes explican que Errejón accedió a entregar su acta de diputado como le exigieron desde el núcleo de la dirección nacional y que ahora ha hecho lo mismo declinando acudir al cónclave. Se refería a que Montero expresó en la Congreso que no era bienvenido al Consejo pese a tener un asiento a su nombre. También la portavoz adjunta en la Cámara, Ione Belarra, expresó que no tendría «mucho sentido» que Errejón acudiese a la reunión después de darle portazo al partido.

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