George Benson: un Paco de Lucía de la música negra | Blog Ruta norteamericana y más allá

La música norteamericana tiene todavía a grandes pioneros al pie del cañón, pero también a algunos de ellos a falta de reivindicar aún más. Uno es George Benson, uno de los músicos más interesantes en la mezcla de estilos con pedigrí negro como el soul, el funk y el jazz.

Benson, todavía vivo, es una enciclopedia andante, un auténtico aglutinador de sonidos que pasa por su filtro guitarrístico para crear música excitante. Discípulo de Miles Davis, con el que trabajó en Miles in the Sky en 1968, se lanzó en solitario en el sello del productor Creed Taylor para destacar como una pieza engrasada en su forma de concebir la música. Su guitarra guardaba un estilo único y vibrante, un campo de nuevas posibilidades que hablaban en su propio lenguaje, siguiendo el camino de gigantes como Wes Montgomery, una de sus influencias más directas. Discos como Tell It Like It Is, Beyond the Blue Horizon y Body Talk atestiguan su particular forma de manejar un ritmo suave, al que, a veces, le ofrece punzadas de funky. Sacaba al jazz de su propio molde.

Pero me detengo en un álbum maravilloso: Breezin. Fue el trabajo por el que Benson en 1976 se convirtió enuna superestrella del pop. Consiguió un hito: llegar a lo más alto de las listas del pop desde el territorio del jazz, y, más aún, desde el jazz instrumental, aunque contase con una canción cantada. Es una variación más suave del trabajo que venía haciendo con sabor a jazz y R&B en años anteriores. Breezin está llevado a un territorio tan agradable como perfectamente construido. Recuerda al Van Morrison ligero, cuando consigue que todo fluya como caudal tranquilo y luminoso, arropado por suaves telones orquestales. Un smooth jazz de verdadera calidad, con una guitarra ágil. Se ve en instrumentales como ‘Six to Four’ o ‘Affirmation’ pero también en la única composición cantada, que le catapultó a lo más alto: ‘This Masquerade’, en la que mostró una voz dulzona y engatusadora que se asemejaba a la de Stevie Wonder.

Breezin ha sido reeditado por Rhino Records. Conmemorando el innegable impacto de la música negra durante más de un siglo en la historia de cultura popular, Rhino Records celebró el pasado mes de febrero lo que llamó el Black History Month, un mes dedicado a lanzar una serie de reediciones en vinilo y lanzamientos digitales de algunos de los álbumes más icónicos. La serie fue canela en rama con reediciones de Donny Hathaway, Jungle Brothers, Aretha Franklin, Curtis Mayfield, Ray Charles Nina Simone, Adina Howard… Todos estos artistas negros crearon la banda sonora de las revoluciones culturales, sociales y políticas en la segunda mitad del siglo XX. Su música sigue siendo vigente. Es el caso de Benson también. Pionero de guitarra jazzística, buscando acomodo en ambientaciones excelentes.

Algunos le han criticado a Benson ser demasiado ligero, excesivamente flojo. Ciertamente, durante su carrera ha pecado de azúcar con discos y conciertos, pero en su mejor música se concentran sonidos negros dispares que los transforma en un caudal absorbente, un horizonte dorado de música negra sin ser visceral ni abrasivo. Ha cargado con el sambenito de ser un creador de “música de ascensor”, pero nada más lejos de eso cuando se escuchan sus mejores obras, como Breezin. Más allá de etiqueta tan dañina, está más cerca de un Paco de Lucía, al que admira por encima del bien y del mal y considera uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos. Porque, como Paco de Lucía hacía ‘Entro dos aguas’ y tantas canciones que llevaron al flamenco a audiencias pop, la guitarra de Benson ofrece ese salto desde el territorio del jazz. Calidad asegurada.

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!