Ciudades europeas que no te puedes perder


¿Estás pensando viajar a Europa y no sabés por dónde arrancar?

Una de las preguntas más frecuentes a la hora de visitar Europa es: ¿Qué recorrer? ¿A dónde ir? ¿Dónde conviene parar? La realidad es que depende de cada uno y del tipo de viaje que quieras emprender.

A pesar de que algunas ciudades de Europa se destaquen más que otras, y las distancias sean más cortas en comparación a otros continentes, la verdad es que Europa no es tan chica como parece, y es conveniente definir qué visitar con anticipación, ya que de modo contrario puede resultar poco económico, poco inteligente y bastante estresante.

¿Qué ciudades de Europa visitar?

Por un lado, contamos con los destinos más populares que nadie se quiere perder, las clásicas ciudades europeas llenas de monumentos e historia, donde salieron grandes artistas, donde se filmaron clásicas películas, donde se impone la moda y los más famosos museos; las cuales están repletas de turistas durante todo el año.

Pero a su vez, algunas ciudades menos populares son más tranquilas y mágicas, y realmente vale la pena conocerlas.

La verdad es que Europa tiene demasiado para ver. Por eso mismo, aunque suene un poco frustrante, con poco tiempo no se puede recorrer bien, o puede ser muy agotador.

Por otro lado, está el dilema de hacer base o no.

Hay que destacar que moverse mucho en poco tiempo implica no conocer en profundidad, en cambio, hacer base en un lugar y, a partir de allí, visitar los lugares que más nos interesan, puede ser una gran opción. Esto es muy personal y todo es válido.


Las 10 ciudades de Europa que no te podés perder

Si tenemos que elegir cuáles son las ciudades más bonitas de Europa o qué nos conviene recorrer, todo puede ser un dilema o una aventura.

Como mencionamos, las distancias aparentan ser cortas, y lo son, pero recorrer todo no se puede, entonces, hay que elegir.

Aquí enumeraremos una lista con las10  ciudades de Europa que no te podés perder, pero es bueno saber que hay muchísimos lugares mágicos más, y que en un solo viaje es imposible conocerlo todo. Además agregar que esta es mi propia selección de ciudades, lo que no quiere decir que haya otras que puedan interesarte más.

Paris: La ciudad del amor

Además de ser una de las capitales gastronómicas más reputadas del mundo, París seduce por su ambiente lleno de romanticismo y lujo.

Ver la imponente Torre Eiffel, perderse en los Campos Elíseos de casi 2 kilómetros de longitud, disfrutar de un espectáculo de cabaret en Moulin Rouge o pasear por el bohemio barrio de Montmartre.

Algunas de estas cosas son las que hacen de París una ciudad única, un lugar de ensueño donde perderte y vivir un cuento.

Lisboa: Playa y arte

Lisboa ofrece todo. Hay una mezcla interesante y rara a la vez. Desde lo cultural hasta lo geográfico, es una ciudad europea que hay que conocer.

La capital portuguesa tiene un aire distinto al de otras grandes ciudades europeas: tiene un ritmo de vida más relajado por estar cerca de la playa, que por cierto son increíbles, bien grandes y buenas para hacer deportes acuáticos.

Por otro lado, los barrios Alfama o Alto son un clásico para los turistas, como también subirse en el tranvía amarillo, otro paseo muy popular.

Barcelona: Una de las ciudades preferidas de Europa

Es una de las ciudades más locas, lindas, llena de cosas interesantes por hacer. Barcelona tiene vida propia.

Es una ciudad cosmopolita, por lo cual te podés encontrar con personas de todo el mundo, y no sólo de vacaciones, sino viviendo, porque es el destino europeo más elegido para quedarse, y no por las posibilidades económicas, sino por todo lo que ofrece.

Más allá de los típicos puntos turísticos de Barcelona, como la Sagrada Familia, las obras de Gaudí y el Museo Nacional de Arte de Cataluña; la agenda cultural de Barcelona es enorme, siempre hay eventos, conciertos, festivales, que muchas veces son gratuitos y se los encuentra caminando, haciendo que las calles y la ciudad sean bien animadas.

A su vez, Barcelona es pura sorpresa, ya que tiene una geografía maravillosa de playas y montañas en la misma ciudad. Con sólo alejarse algunos kilómetros, se encuentran lugares naturales, que la hacen como una de las principales ciudades que visitar en Europa.

Barcelona es una ciudad en la que la mayoría de los viajeros quisiera pasar un largo tiempo, pero muchos no lo hacen por falta de presupuesto. Para ahorrar en alojamiento, podés ver todas las posibilidades de voluntariados en Barcelona, desde ser voluntario en un hostel familiar hasta colaborar con el cuidado de perros.

Madrid: De tapas por la capital española

La capital española tiene una gran cantidad de museos, barrios famosos que hay que caminar, y millones de bares de tapeos.

Algunos de los barrios que son clásicos para los viajeros jóvenes son: Huertas, Malasaña, Chueca y Latina.

La vida nocturna de Madrid es bien atractiva y muy movida, y viene acompañada de una de las mejores gastronomías de toda España. Los tapeos y las cañas son lo mejor del viaje, y no te vayas sin probar un tinto de verano (vino tinto con gaseosa de limón, un clásico en los meses de más calor).

Roma: Un museo al aire libre

Un destino que puede sonar trillado, pero infaltable, es Roma. Sin dudas, es una de las ciudades más bonitas de Europa.

La Fontana di Trevi, el Coliseo, el Panteón, el Vaticano, el Puente Sant’Angelo, el Monumento a Vittorio Emanuele II y la Plaza Navona, son los lugares más populares, pero hay mucho más.

Se podría decir que Roma es un museo al aire libre, donde se encuentran ruinas, monumentos y construcciones tan imponentes que sorprenden.

Según mi experiencia, lo más lindo de Roma es caminar y perderse por sus increíbles callecitas. Se puede encontrar música muy buena y una de las mejores gastronomías del mundo, y no sólo por la fama, sino también por la importancia que le dan a la comida. Por otro lado, hay un aire romántico en cada rincón, y una magia muy especial que la hacen una ciudad maravillosa.

En Roma hay muchísimo para hacer, y una visitas de pocos días siempre te deja con sabor a poco. Para poder conocerla a fondo existen posibilidades de voluntariados en Roma.

Ámsterdam: Mucho más que el barrio rojo

Otra de las ciudades europeas preferidas por los jóvenes, para estudiar o probar suerte, es Ámsterdam. Es bastante chica, pero tiene muchísimo para ofrecer, por eso es imposible aburrirse.

Visualmente, es una ciudad muy pintoresca; tiene varios canales, hasta me animaría a decir más que Venecia, y un tráfico de bicicletas que te darán ganas de alquilar una.

El lado artístico y cultural están a flor de piel, ya que hay varios museos para visitar como el Marítimo, el Rijksmuseum, entre otros, y por supuesto, la famosa Casa de Ana Frank.

Como es sabido, más allá de todo lo pintoresco e histórico que se puede ver en Ámsterdam, está el legendario barrio rojo y los famosos coffee shop, que por lo menos en mi país llaman la atención.

Dublín: Entre arquitectura gótica y cervezas

La capital irlandesa también es una ciudad bastante pequeña y concentrada. Sin embargo, es una ciudad que tiene muchísimo para ver.

La vida nocturna de Irlanda es increíble, está lleno de bares por todos lados, y en la mayoría tocan bandas o músicos en vivo, deleitando a los turistas con su clásica música celta, que hacen que sea una ciudad animada y viva por las noches. La importancia que le dan a la música es admirable.

Dentro de los clásicos paseos está el Trinity College, que es un colegio «a lo Harry Potter», donde más allá de sus instalaciones imponentes, las personas se juntan allí a tomar cerveza y pasear por los campos verdes; la fábrica de Guinness, que es un tour clásico; y el famoso barrio Temple Bar, que no es sólo un bar como muchos piensan.

En cuanto a parques está el Phoenix Park, uno de los más grandes de Europa, el cual está lleno de siervos. A las afueras de Dublín, se puede encontrar un montón de rincones naturales, castillos de miles de años y ciudades muy bonitas que están buenas para ir y volver en el día.

Berlín: Conociendo el pasado y el presente

Berlín es una ciudad multicultural, llena de propuestas artísticas y de monumentos históricos. Es uno de los destinos que más les gusta a los jóvenes por la famosa vida nocturna que la envuelve.

Por un lado, como es sabido, podemos encontrar el emblemático Muro de Berlín, que a mí me pareció muy chico e impactante a la vez, por su historia claramente, y por estar lleno de pinturas de distintos artistas, haciéndolo más interesante aún. Por otro lado, es muy común la visita a los campos de concentración, recorrer el monumento al holocausto, y las puertas Brandeburgo.

Berlín está llena de galerías de arte, ya que se caracteriza por el arte urbano y alternativo, es por eso que marca tendencia a nivel mundial en todos los aspectos relacionados con el diseño y la moda.

Praga: La ciudad de cuento

Praga se encuentra dentro de los Patrimonios de la Humanidad, y con razón. Es, sin duda, una de las ciudades más bonitas de Europa.

Es chica, y tal es así, que con ganas se puede recorrer en un día. El gran protagonista es el Puente de San Carlos IV, donde muchos artistas brindan un show emocionante; también se puede visitar el castillo, la catedral y el reloj astronómico, entre muchas atracciones más.

Praga es un viaje en el tiempo, romántico y original. Es una ciudad de cuentos y leyendas. Caminar por las callecitas de empedrados durante la noche iluminada, es el mejor de los paseos.

Praga es un destino que se disfruta mucho más cuando empezás a caminarlo sin apuro y a descubrir sus rincones que los turistas pasan de largo. Para eso, está la oportunidad de hacer uno de los voluntariados en Praga.

Londres: Museos gratuitos y mix cultural

Uno de los clásicos infaltables en un viaje a Europa, es Londres. Es una ciudad con influencias de todo el mundo, por lo cual vas a ver un apasionante mix cultural.

La verdad es que Londres es muy grande, por lo cual moverse en subte o en bus, es imprescindible. Y muy divertido en mi opinión.

Hay varios museos de los más importantes del mundo, como el British Museum, la National Gallery y el Natural History Museum, todos ellos de entrada gratuita. También hay distintos barrios muy característicos como Notting Hills o Camden Town, con muchos comercios, restaurantes, mercados, teatros, y una diversidad de opciones que nunca terminas de conocer del todo.

Todos sabemos que la capital inglesa es un destino que puede resultar muy costoso, pero haciendo un voluntariado en Londres estarás ahorrando en el gasto más grande: el alojamiento. Además de esto, con los consejos de los artículos recomendados, gastarás mucho menos de lo que imaginabas.

Atenas: Un viaje lleno de historia

Llena de historia, la capital de Grecia es un destino ideal si disfrutás visitando museos y los sitios arqueológicos que marcaron a uno de los imperios más importantes de la humanidad.

El Partenón es el protagonista de la ciudad, pero otros lugares como la Acrópolis de Atenas, el Templo de Zeus y el Estadio Panathinaikó, donde se celebraron los primeros Juegos Olímpicos, también son imperdibles.

Pero no solo eso, Atenas es una ciudad llena de vida y color, además de ser la puerta de entrada para conocer muchas de las maravillas que tiene Grecia, como sus famosas islas.

Cracovia: Las iglesias más importantes de Cracovia

Cada una de más de 120 iglesias diseminados por todo el centro de la ciudad tiene su propia historia que va desde la fundación de la ciudad en la Edad Media hasta la resistencia contra los soviéticos en el siglo XX.

Quizás la más famosa y hermosa de todas sea la Basílica de Santa Marí. Construida en el siglo XIII, es uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura gótica polaca y ningún viajero puede irse sin admirar su impresionante altar tallado, obra de Veit Stoss.

Aunque las iglesias de Cracovia son famosas por su característica arquitectura gótica, muchas de las iglesias más bellas y populares de la ciudad son en realidad barrocas.

Este es el caso de la Iglesia de San Pedro y San Pablo, considerada por los expertos como la primera de su tipo en Polonia.

Entonces, ¿a qué ciudades de Europa viajamos?

Es difícil elegir las ciudades de Europa que hay que visitar. Sin embargo, la elección es un poco personal, y hay para todos los gustos. Pero sí, todas tienen su encanto e historia, y está bueno caminarlas y perderse en ellas para conocerlas bien.

El tiempo es clave en estos viajes, y particularmente creo que menos es más, a veces es mejor recorrer menos ciudades y recorrerlas bien. Esa es la mejor forma de viajar.


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