Casa Taberna, el proyecto más personal de Samantha Vallejo-Nágera

Un retrato al óleo de Manolete flanqueado por dos antiguos quinqués cuelga de la pared rugosa y descascarillada de la taberna de Pedraza (Segovia). “Lo compré en un anticuario de Sanlúcar de Barrameda y ha sido el único desencuentro estético que he tenido con mi hermana Mafalda en todo el proceso de rehabilitación y puesta en marcha de Casa Taberna”. Samantha Vallejo-Nágera, una de las chefs más mediáticas de España, reina del catering y jurado en MásterChef, rebosa entusiasmo mientras recorre esta antigua casona del siglo XVII que durante 200 años acogió una modesta cantina castellana y que ahora, tras año y medio de vertiginosa reforma, ofrece también mesa, mantel y reposo en seis habitaciones de lujo austero.

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La herencia cultural de Paco Muñoz

La primera persona que puso a este pueblo serrano en el mapa fue Paco Muñoz (1925-2009), segundo marido de la madre de Samantha Vallejo-Nágera, con quien tuvo una única hija, Mafalda Muñoz. “Paco llegó a Pedraza hace 60 años y creó dos empresas que catapultaron al pueblo: Estaños de Pedraza y De Natura”, explica Vallejo-Nágera, que considera al interiorista cántabro “un verdadero padre”. Él fue quien introdujo la artesanía del estaño en Pedraza, creando una escuela-taller en la que llegó a emplear a 15 jóvenes del pueblo. Ahora, convertida en cooperativa y con tres de aquellos chicos —que ya no lo son tanto— todavía al frente, sigue elaborando delicadas piezas de metal inspiradas en los diseños originales de Muñoz. Vallejo-Nágera, que se considera deudora de todo ese legado artístico, mima sus creaciones exhibiéndolas en Casa Taberna. Y mucho antes de que llegaran Ikea y Zara Home, explica la chef, De Natura fue “una tienda pionera de la decoración, a cuyo frente estuvo mi madre hasta que, en 2011, cerró para reconvertirse en De Natura Bodas”, que organiza eventos multitudinarios (hasta la llegada de la pandemia) y ha supuesto la primera piedra del emporio de la hostelera en Pedraza.

La impronta de Paco Muñoz también se deja ver en muchas de las rehabilitaciones de casas y palacios que él mismo promovió en este pueblo. Por todo ello, fue declarado hijo adoptivo en 1995. El maestro cántabro del diseño también tuvo amistad con pintores de la época, como Eduardo Chillida. Y junto a su socio en Casa&Jardín, Fernando Alonso, creó la firma de muebles Darro. Suya es la icónica silla Riaza, una de cuyos ejemplares ha rescatado su hija, Mafalda Muñoz, para Casa Taberna. Herencia familiar al servicio del arte.

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