Zona de esfuerzo

La Compañía Nacional de Danza (CND) intenta sacar pecho y espalda, recuperar fuelle, dignificar sudores y salir del túnel estético y formal en el que estaba hundida por mor de su incongruente y episódica etapa anterior. Eso no pasa en un día ni con un programa mixto. Joaquín de Luz necesita su venia, es de justicia (si se la damos siempre a los políticos por esa payasada recurrente de los 100 primeros días de gobierno, ¿cómo no se la vamos a dar a un artista del ballet y su tropa? Y no serán 100 míseros días sino un tiempo razonable a considerar, que el trabajo de la danza académica tiene sus propios “tempi”, su ritmo, su macerado). Puede hablarse de destilación, reubicación de los talentos, promociones con futuro, selectividad de repertorio, búsqueda de los maestros óptimos y un sinfín de detalles que engranan al todo del espectáculo, de la oferta vista en perspectiva.

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