Yannick Carrasco: “No me fui de vacaciones a China, corría 12 kilómetros por partido” | Deportes

El pasado 30 de enero, cuando el Atlético de Madrid ya admitió que el fichaje de Edinson Cavani era imposible, deslizó el regreso de Yannick Carrasco (Bélgica, 26 años). El club asegura que venía manejando en la sombra su retorno desde hacía varios meses. El secretismo y los movimientos extraños han sido una constante en la carrera de Carrasco desde que fue del Mónaco al Atlético por primera vez en el verano de 2015. Football Leaks desveló que su primer fichaje por el club madrileño fue a cambio de 17 millones de euros por el 80% de su pase y una cláusula por la cual debía ser traspasado en dos años. En febrero de 2018 fue vendido al Dalian Yifang, propiedad del grupo Wanda y patrocinador del club rojiblanco. Fue un trasvase raro en el que también entró Nico Gaitán y que fue investigado por las autoridades chinas. Dos años después, Carrasco habla directo y muy seguro de sí mismo sentado en un taburete en el interior de la tienda oficial del Atlético en el Cerro del Espino. “Quería volver a mi casa, era especial, aún tengo resquemor por no haber ganado la Champions”, asegura. Esta tarde (16.00, Movistar LaLiga), ante el Espanyol, en Cornellà, Simeone deberá decidir si le concede su primera titularidad o alinea a Vitolo.

 

Pregunta. Cuando se marchó, era uno de los talentos europeos más prometedores. ¿Por qué se fue a China?

Respuesta. En la vida hay que tomar decisiones, elegir momentos buenos para cambiar o no cambiar de lugar. Puse en la balanza lo negativo y lo positivo y me fui.

P. ¿Qué era lo positivo y lo negativo?

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R. Son cosas personales, cada uno tiene su jardín secreto.

P. ¿Se sintió una mercancía?

R. Vino la oferta, había que decidir rápido, en unas horas… Cuando eres joven tomas decisiones y yo asumo la mía. Mira, hoy estoy aquí, no sé si fue algo malo o no.

P. ¿cómo fue la experiencia?

R. Como en todo hay cosas positivas y negativas. Creo que irse a 10.000 kilómetros de casa, conocer otra gente, otra cultura… He madurado mucho. Ser importante en el Dalian Yifang me hizo madurar porque tenía toda la carga sobre mi espalda. En el primer año tuve que salvar al equipo del descenso y en el segundo hice goles y asistencias que sirvieron para el crecimiento del conjunto.

P. ¿En qué ha madurado?

R. Cuando vine aquí la primera vez tenía 20 ó 21 años, aún soy joven, pero ya ha pasado la mitad de mi carrera. Soy más tranquilo, he ganado en experiencia para el juego, en aguantar la presión, en el trabajo antes de los partidos… Cuando eres más joven dices: “buah, no tengo que trabajar, solo tengo que hacerlo cuando estoy en el campo con mi talento y con lo que el míster me pide”. Con la edad tu cuerpo se desgasta y hay que cuidarlo porque es tu motor.

P. ¿Ha mejorado corriendo hacía atrás?

R. ¿Defensivamente? ¿Antes no era bueno?

P. Eso se le achacaba.

R. No sé si decían eso, pero si era titular es que lo hacía sí o sí porque un jugador que no defiende con Simeone no juega. Es verdad que esa no es mi principal cualidad, si no sería lateral y no extremo izquierdo.

P. ¿Sigue viviendo del regate?

R. Eso no se cambia, mi fuerza es mi regate y mi velocidad, puede ser que antes lo intentara siempre hasta con los ojos cerrados y ahora elijo mi momento.

P. Un jugador de su talento, sería como una especie de Maradona en China.

R. La gente se equivoca, dicen que jugar en China es fácil porque no ven el campeonato. Yo corría entre 10 y 12 kilómetros por partido. Puede haber gente que piense que puedes ir allí con 33 años a firmar el último contrato y luego te da igual si juegas bien o mal, solo cojo el dinero. Esa no era mi opción, yo tenía que jugar bien para seguir en la selección belga y poder volver a Europa. He vuelto por mi trabajo, cumplí, no me fui de vacaciones.

P. Por lo que cuenta parece que había una especie de pacto por el cual si usted cumplía, le dejarían volver cuando quisiera.

R. No, hace un año ya me quería volver y no me dejaron. Me bloquearon y estuve triste y cabreado, pero fui profesional. No dije “vale cobro mi dinero y no juego”. Cuando estuve en el campo hice mi trabajo. Quiero agradecerles al presidente y a Rafa Benítez que ahora me dejaran salir para volver a casa. Para ellos fue una decisión difícil porque era la estrella del equipo.

P. ¿Le mejoró tácticamente Benítez?

R. Sí, Benítez es un entrenador con clase. Cuando llegué tuve un técnico chino y fue complicado, luego, con Schuster, bien. Después vino un coreano y fue complicado para los extranjeros. Con Benítez hubo más intensidad en los entrenamientos para los jugadores chinos. Los europeos somos mejores tácticamente y tenemos que ayudar al entrenador en el campo. Lo más complicado es que en Europa pides la pelota ahí y te llega. En China hay veces que no lo ven, tienes que ir a pedir la pelota, hacer tú todo el trabajo. Hay buenos jugadores chinos, en los clubes importantes es más fácil para los jugadores extranjeros que los equipos de abajo porque no tienen a los internacionales chinos. Si un equipo europeo juega contra ellos, le va a costar, la diferencia va a estar en la táctica, en que corran un poco a lo loco. No están acostumbrados desde pequeños como nosotros. Por eso China está abriendo tantas academias.

 

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