Vigo realiza la cuarta intervención en el mundo de endoprótesis de válvula tricúspide

El 22 de agosto se llevó a cabo la intervención y este jueves la paciente pasó su segunda consulta de seguimiento. Antes de la operación su grado de afectación funcional era de 4 sobre 4 -«caminaba diez metros y se tenía que parar», expone el doctor Andrés Íñiguez-; ahora se ha rebajado a 1 sobre 4 y «puede hacer su vida habitual normal». La paciente, una mujer de 81 años, presentaba una afectación grave de la válvula tricúspide (la que comunica las dos cavidades derechas del corazón) con un pronóstico muy grave y su perfil desaconsejaba la intervención convencional con cirugía abierta y sustitución manual de la válvula, por el alto riesgo de complicaciones severas. El Servicio de Cardiología del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo empezó la búsqueda de alternativas y encontró experiencias en Alemania y Suiza de intervenciones mínimamente invasivas que permitían introducir de forma percutánea una endoprotésis a medida puenteando los riesgos de la cirugía abierta con circulación extracorpórea. Este viernes, confirmado el éxito del procedimiento, los doctores Andrés Íñiguez, Francisco Calvo y José Antonio Baz, han presentado los satisfactorios resultados de esta experiencia que coloca al centro vigués como el cuarto en el mundo en realizar este tipo de intervención.

«Es una intervención que está dirigida a tratar una patología muy concreta; afortunadamente la insuficiencia de la válvula tricúspide en esta forma grave no es muy frecuente, pero cuando sucede tiene un pronóstico muy malo, de forma que puede alcanzar una mortalidad al año del 30%. Esta técnica lo que hace es aportar una solución mínimamente invasiva, mediante el implante de una prótesis percutánea, como alternativa a la cirugía convencional que en nuestra paciente presentaba unos índices de riesgo de mortalidad y morbimortalidad elevados. Teníamos que buscar una alternativa que tuviese menos riesgo y la misma efectividad», expone en conversación con ABC Andrés Íñiguez, jefe del Servicio de Cardiología del hospital.

Encontraron esta alternativa, con una experiencia mundial muy limitada (dos casos en Alemania y uno en Suiza), solicitaron autorización a la Dirección Xeral de Asistencia Santiaria del Servizo Galego de Saúde y se decidieron a aplicarla. Se encargó a Suiza una prótesis a medida, realizada a partir de mediciones anatómicas exactas efectuadas el Hospital Álvaro Cunqueiro. La pieza se compone de nitinol, una aleación de níquel y titanio que presenta gran elasticidad y es autoexpandible, y está recubierta de pericardio porcino. «El nitinol cambia su fuerza radial en función de la temperatura de manera que cuando se introduce en el cuerpo adpata su forma inicial se expande y alcanza el diámetro y la construcción necesaria», indica Íñiguez. Una vez introducida a partir de una apertura quirúrgica mínima de la vena cava femoral, la prótesis se une a la vena cava superior y a la vena cava inferior reemplazando la función que debería realizar la válvula tricúspide y permitiendo el correcto bombeo de sangre en el corazón. «Sin duda el elemento clave fue el anclaje de la prótesis en las venas cavas, así como la orientación correcta del dispositivo hacia el tracto de entrada del ventrículo derecho del corazón», apuntó Íñiguez durante la presentación.

El procedimiento, subraya el Complexo Hospitalario Universitario de Vigo, «abre un espacio a la esperanza para un grupo de pacientes que hasta ahora no disponían de una alternativa efectiva»

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *