Vicente Ordaz: La maldición del cuñado

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Los cuñados están ahí, forman parte de la vida. Lo saben todo. Quién mató a JFK, te cuentan de qué va “El Padrino” aunque no lo hayan visto, han puesto un utilitario a 220 km/h y, por supuesto, son los últimos en irse de tu casa tras una cena. Su bebida favorita es la cerveza embotellada, y si no tienes lo es la de lata. Eso es en la vida real, luego viene el cuñado del político, que también existe y se manifiesta.

No puede ser casualidad, ni coincidencia. Me da igual si las cuentas de ese despacho son individuales o colectivas, si factura un abogado y el de la mampara de al lado no sabe a qué se dedica su compañero. El resumen es más fácil. El Ilustre Colegio de Abogados de Valencia tiene colegiados en la ciudad algo más de 17.000 letrados, que son unos cuantos. Más allá de informes, de certificados del Registro Mercantil o de los fuegos artificiales que quieran sacar desde el Ayuntamiento, esta es la prueba que deja bien a las claras que una cuenta como la de EMT no cae en el despacho del cuñado del alcalde por casualidad. Proporción de 17.000 a 1, y va y sale. Si alguno se piensa que la ciudadanía es tonta, tiene un problema y todavía no se ha dado cuenta.

Imagen del alcalde de Valencia, Joan Ribó – MIKEL PONCE

Lo de lo “estético” en política lo recalcó hasta la saciedad la vicepresidenta Mónica Oltra, del mismo partido que el alcalde, cuando hace casi cuatro años, el marido de la entonces consellera de Sanidad Carmen Montón fue designado como Gerente de EGEVASA, empresa dependiente de la Diputación. Se calificó aquel nombramiento, que no llegó a producirse tras el escándalo generado, dentro de la ética política, pero no de la estética. Alguna similitud con el caso del cuñado de Joan Ribó creo que hay….

Así que con todo esto me vuelvo al Ayuntamiento de Valencia. No es estético, sin profundizar más, que el despacho del que es socio el cuñado del alcalde en un 32% tenga a un abogado que factura a la EMT. Hubiese sido todo más fácil si una hora después de conocerse el “chanchullo del cuñado” la EMT hubiese anunciado que cambiaba de despacho. Pero no, la transparencia de boquilla del gobierno municipal ha decidido.

Y el epílogo a este sainete lo sigue poniendo Giuseppe Grezzi. Bajo su presidencia, a la EMT le han levantado cuatro millones de euros que han dejado al aire las vergüenzas de una empresa peor gestionada que la encargada de la limpieza Kinshasa. La escapatoria que se le ha ocurrido.

Vicente OrdazVicente Ordaz

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