Viaje al corazón del whisky escocés

En estas tierras nació en 1805 John Dewar, que fundó su firma en 1846. Murió en 1880, y sus hijos John Alexander y Thomas siguieron con el negocio. Tommy se convirtió en un extravagante empresario. Recorrió el mundo vendiendo su whisky, fue sheriff de Londres, se obsesionó con la crianza de gallos, tuvo el tercer automóvil del Reino Unido e hizo uno de los primeros anuncios cinematográficos de la historia, cosa de mérito, aunque quizá sea aún más audaz lo que le hizo al primer ministro Lloyd George. Este le tenía ojeriza al whisky y lo consideraba una fuente de depravación. Tomó medidas contra el licor, pero ineficaces. Tommy lo celebró con una burla antológica. Mandó construir una valla publicitaria alumbrada con bombillas en la que la figura de un highlander —lugareño de las Highlands— se movía con un sistema mecánico, llevándose un vaso de whisky a la boca y con su falda escocesa levantándose como por un golpe de viento. El anuncio, con el que Tommy le enseñaba sus partes figuradamente al primer ministro, fue instalado en un punto de Londres que permitiera que el señor Lloyd George lo contemplase siempre que alzase la vista y mirase por la ventana de su despacho.

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!