Urgente y vital

La negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2021 ha entrado en una fase de confusión política que hace temer lo peor sobre las posibilidades de que finalmente lleguen a aprobarse, al tiempo que crece el temor sobre una nueva prórroga de los presupuestos de Montoro, que ya parecen eternos. Hay una tensión política subyacente, pero muy notoria, en el Gobierno sobre si las cuentas públicas deben aprobarse con la llamada mayoría de la investidura o si, por el contrario, es posible incorporar nuevos actores políticos a la negociación, con el fin de ampliar el apoyo a un proyecto comprometido, en tanto que llega en un momento especialmente crítico para la economía golpeada por la Covid-19. Este debate está retrasando la atención sobre el problema principal: la economía española necesita un Presupuesto para el año que viene que recoja las graves exigencias de la recuperación, la formalización de ingresos y la cuantificación de los gastos incurridos y el encauzamiento de los fondos europeos, que no es un tema menor. No se puede afrontar la reactivación económica sin las cuentas públicas adecuadas. La acción política debería orientarse en función de una realidad incontrovertible: sin Presupuestos, la recuperación será mucho más lenta y penosa que con ellos.

Seguir leyendo

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!