Una vida sin propósito, ¡gracias Pixar!

Desde hace algún tiempo hay una tendencia imparable en el mercado laboral: la moda de los propósitos. Todas las empresas serias tienen los suyos escritos en sus páginas web. Así, por ejemplo, el propósito de una empresa como Glovo puede ser conseguir una ciudad más verde. Y el propósito de este mensaje es que sus trabajadores entiendan que pedalear bajo la lluvia sin contrato tiene una finalidad ecológica. Lo peor es que ahora esta idea del propósito se está pegando también a los individuos y sirve para diferenciar las vidas con sentido de las que no lo tienen. Entonces llega Pixar y lo hace. Una película de animación sobre el alma donde se deja claro que las vidas no tienen propósito ninguno. Ni profesional ni personal ni romántico. Pixar 1, LinkedIn 0. Gracias, Pete Docter, por esta nueva joya.

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