Una urbanización íbera de hace 2.000 años

Para respirar este invierno, hay quienes han aprovechado la cercanía del mar y quienes han podido acercarse a algún puerto de montaña a ver la nieve. Aquí les vamos a proponer otras actividades para disfrutar al aire libre, pero en la meseta castellana. Para los afortunados que lo tengan cerca o bien para cuando se levanten las restricciones entre comunidades, se trata de visitar algunos de los interesantes yacimientos arqueológicos del centro de la Península, cuyas piedras nos hablan de nuestros ancestros, de sus modos de vida, sus creencias y hasta de sus diosas. Son excursiones que iluminarán el presente desde un pasado en el que podemos iniciarnos en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, porque sus infografías con líneas del tiempo y los preciosos objetos que alberga nos animan a completar nuestro árbol genealógico.

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