Una mejoría absolutamente innegable

Soy coetáneo de aquella aclamadísima generación de futbolistas –que en realidad nunca ganaba nada– llamada la Quinta del Buitre. Cuando se murió Franco tenía once años y mi recuerdo estelar es que el bus que nos llevaba al colegio se dio la vuelta y gozamos una semana de vacaciones. Cuando se aprobó la Constitución de 1978 tenía catorce años y guardo otro recuerdo: mi padre, contento y orgulloso del paso de su país.

Han pasado cuarenta años desde que se aprobó la Carta Magna. Resumirlos desde mi experiencia vital me resulta fácil: España ha experimentado una mejoría constante, casi asombrosa. Las libertades son ya como respirar. Las infraestructuras resultan extraterrestres en comparación a las de mi infancia. Las multinacionales españolas

Luis VentosoLuis VentosoDirector AdjuntoLuis Ventoso

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *