Un país más conectado | EL PAÍS Semanal

Los últimos meses han transformado nuestra forma de vida, al mismo tiempo que nuestras prioridades han ido cambiando. A medida que la actividad de muchos trabajadores se adaptaba al teletrabajo, surgían nuevas necesidades y planteamientos. Asentarse en una gran ciudad comienza a no ser imprescindible para realizar distintas actividades profesionales, y muchos buscan otro ritmo de vida en zonas rurales. Lo que sí sigue siendo crucial es nuestra necesidad de comunicarnos, de emprender y de dinamizar la sociedad.

Dentro de este nuevo escenario, el e-commerce ha adquirido una importancia capital por su capacidad de fomentar la actividad económica. Correos, cuyo objetivo siempre ha sido ofrecer servicios a empresas y ciudadanos independientemente del lugar donde residan, ha apostado por seguir vertebrando todo el territorio nacional, tanto a través de su red de oficinas como en el mundo online.

Por esa razón la empresa pública impulsó Correos Market, una plataforma que promueve la venta de productos elaborados por productores locales y artesanos. A través de ella, los consumidores de todo el país pueden adquirir productos de alimentación, bebidas, textil, artesanía o cosmética que cuentan con el Sello de Calidad de Correos sin abonar gastos de envío, mientras que los artesanos locales cuentan con una ventana que visibiliza y les ayuda a comercializar su trabajo.

En todo el territorio. Correos cuenta con una red de 2.393 oficinas a lo largo del país, de las cuales más de la mitad (1.297) se encuentran en zonas rurales o de baja densidad de población. De esta manera, se convierte en un instrumento esencial de comunicación y servicios para más de 15 millones de personas. Al mismo tiempo, el asentamiento del teletrabajo y la búsqueda de nuevas oportunidades a través del e-commerce están propiciando un proceso de ruralización, mediante el cual distintos perfiles profesionales buscan emprender sus propios negocios alejados de los grandes focos de población.

Además de Correos Market, la empresa se ha adaptado para ofrecer a los ciudadanos distintas soluciones a sus necesidades. Sus oficinas actuales distan mucho de la imagen que nos hemos creado a lo largo de los años, tanto por los nuevos modelos comerciales y de atención implantados como por su oferta de servicios. Gestiones habituales que obligaban a los usuarios a desplazarse a otras localidades o recurrir a Internet, algo a lo que sectores de población de mayor edad pueden no estar habituados, ahora se pueden llevar a cabo en las oficinas de Correos.

Servicios bancarios, gestiones de telefonía, luz, gas o agua, pago de tributos o venta de libros son algunas de las opciones que ofrecen estas nuevas oficinas, acercando estas y otras posibilidades a entornos alejados de los núcleos urbanos. Una manera de seguir estando conectados y fomentar la actividad empresarial en un mundo en continuo cambio.

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