Un desayuno BIO para empezar bien el día

El desayuno no es la comida más importante del día -básicamente, porque no hay comidas más importantes que otras-, pero sí es la primera. Eso significa que a veces puede pillarnos un poco dormidos y con la inspiración bajo mínimos, un pequeño problema que podemos solventar teniendo al alcance -en la despensa, el frutero o la nevera- algunos ingredientes para hacerlo de manera sabrosa y saludable.

Si nos gusta desayunar dulce, la leche, la bebida vegetal o el yogur -de origen animal o a base de bebida vegetal- sin azúcar pueden darnos una buena base, sobre la que podemos hacer retozar cuantas frutas de temporada queramos. Ahora es un buenísimo momento para comer fresas, frambuesas, arándanos y otros frutos rojos, es posible encontrar las primeras cerezas y nísperos y los cítricos se despiden de su temporada con algunos de sus ejemplares más dulces. El plátano canario está disponible durante todo el año, y es una opción muy recomendable para saciarte cuando tienes bastante hambre (o sabes que vas a tardar un rato en volver a comer).

Podemos añadir también algunos copos de avena integral, ablandados durante unos minutos en el mismo yogur o leche, algunos frutos secos o frutas deshidratadas como pasas, orejones de albaricoque o melocotón o almendras, avellanas o anacardos tostados. Un poco de chocolate con 70% de cacao rallado o troceado pequeño o un poco de coco rallado o en escamas le dará aún más alegría.

Las opciones saladas más sencillas empiezan con una rebanada de pan 100% integral, que podemos tener previamente congelado y cortado para pasarlo directamente a la tostadora. Si le ponemos una generosa cantidad de tomate en rodajas aliñado con aceite, un pellizco de sal y -si se quiere- pimienta, albahaca, orégano o cualquier otra aromática, ya tendremos parte del camino recorrido. Un poco de aguacate le aportará cremosidad, y el pepino frescura y un toque crujiente.

Si queremos añadirle un poco de proteína, veamos que tenemos por la nevera: un poco de queso fresco o batido, unos restos de pollo asado, un huevo duro -que podemos tener hecho y guardar en la nevera, sin pelar, durante una semana como máximo-, revuelto o planchado al momento, unas lascas de bonito o algo de salmón ahumado. ¿Que aún estás dormido y necesitas instrucciones más concretas? A continuación te proponemos un desayuno completo, en el que llevamos el aguacate al lado dulce y lo aromatizamos con cacao. Y pon la cafetera, que lo de despertarse tampoco se va a hacer solo.

Ingredientes

Para 1 batido

Para 1 tostada

Preparación

  1. Con una batidora o robot de cocina, triturar muy bien todos los ingredientes del batido. Pasar por un colador chino o uno de malla fina para eliminar las semillas de las frambuesas, presionando con una cuchara para sacar el máximo líquido posible.

  2. Servir, si se quiere con los cubitos de hielo (también se puede triturar con el hielo en este momento, para conseguir una textura de batido helado).

  3. Aplastar con un tenedor o en un mortero el aguacate con la miel, el tahini y cacao al gusto, hasta conseguir una textura de untable. Repartirlo sobre el pan recién tostado.

  4. Rematar con las fresas en láminas o picadas, las almendras troceadas y, si se quiere, un poco de chocolate rallado, unos nibs de cacao o coco en el formato que se quiera. Servir con el batido.

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