Tomates rellenos al horno con patatas gajo

Los vegetales rellenos aparecen en muchas tradiciones culinarias. Seguro que si has viajado a Navarra no te habrás podido resistir a unos piquillos rellenos; las cebollas rellenas asturianas, cocinadas durante horas, son una absoluta delicia y uno no puede visitar la isla de Mallorca y no probar unas berenjenas rellenas. Más allá de nuestras fronteras, encontramos vegetales rellenos por todo el Mediterráneo. En Grecia, el (o la) gemista -que se pronuncia yemista y rima con Comidista- es una receta de vegetales, ya sean tomates, pimientos, calabacines, cebollas o berenjenas, que se rellenan con arroz, verduras y, en ocasiones, carne.

Según he podido ver en varias recetas, un buen gemista se hace con bastante aceite de oliva, virgen extra a ser posible y de buena calidad, pues es lo que marcará la diferencia en el plato y en el paladar. No te preocupes por las calorías extra, sal luego a dar un paseo y disfruta del placer de comer buenos ingredientes cocinados a fuego lento. En mi versión utilizo arroz integral en lugar de arroz blanco largo, que es el que suele utilizarse tradicionalmente, y le añado queso feta y aceitunas negras Kalamata para darle un toque más sabroso al relleno.

Aunque es una receta compleja por la enorme lista de ingredientes y pasos, te aseguro que merece toda la pena del mundo: hacía tiempo que no disfrutaba tanto con algo salido del horno. Te aconsejo que te organices bien, prepares todos los ingredientes antes de ponerte a cocinar y leas la receta varias veces para familiarizarte con los pasos a seguir. Así reducirás las probabilidades de que algo no salga como esperabas.

Te estarás preguntando si puedes dejar la receta preparada con antelación. La respuesta es: por supuesto. Sigue la receta hasta el punto en que rellenas los tomates, pero no cortes las patatas. Puedes guardar los tomates rellenos sin cocinar en un recipiente hermético dentro de la nevera y hornearlos con las patatas al día siguiente. Si te sobran tomates, guárdalos en recipientes limpios herméticos dentro de la nevera, te aguantarán tres o cuatro días perfectamente. Los puedes recalentar, pero yo prefiero sacarlos media hora antes para que se atemperen y comerlos así.

Dificultad

La de comprar los ingredientes.

Ingredientes

Para 4 personas

Preparación

  1. Poner el arroz en remojo y dejarlo, al menos, una hora.

  2. Lavar los tomates y cortarles la parte de arriba, haciendo una especie de tapa. Con ayuda de una puntilla y una cuchara, vaciar el tomate retirando toda la pulpa. Guardar la tapa y la pulpa para más tarde.

  3. Lavar bien las patatas para eliminar la tierra y restos de polvo que pueda tener la piel. Cortarla a gajos, con la piel, y reservar.

  4. Cortar la cebolla y los ajos en juliana. Picar las aceitunas negras y cortar el queso feta a cubos pequeños. Reservar.

  5. En una olla de paredes bajas, calentar seis cucharadas soperas aceite de oliva a fuego lento y sofreír la cebolla con una pizca de sal.

  6. Pasados unos 10 minutos, cuando la cebolla esté translúcida y haya reducido el tamaño, añadir el ajo, remover y cocinar cinco minutos más, hasta que el ajo se ablande.

  7. Incorporar el comino, el tomillo y la nuez moscada. Remover y dejar que desprendan sus aromas.

  8. Subir un poco el fuego, a una intensidad media, y añadir el arroz bien escurrido. Remover con una espátula durante un par de minutos, de forma que el arroz adquiera un aspecto nacarado.

  9. Añadir el tomate triturado, 200 ml de agua y salpimentar al gusto. Llevar a ebullición y bajar el fuego para que hierva a fuego lento. Dejar que se cocine así, semitapado, unos 10 minutos.

  10. Mientras tanto, precalentar el horno a 200ºC.

  11. Cuando haya pasado el tiempo, añadir al tomate y al arroz el perejil, la menta, el queso feta y las aceitunas negras. Remover y apagar el fuego.

  12. Preparar una fuente para horno colocando las patatas gajo y la pulpa de los tomates vaciados en la base.

  13. Poner los tomates encima de las patatas y rellenarlos con la mezcla de arroz, aceitunas y feta. Ponerles la tapa de tomate y añadir el aceite de oliva restante por encima. Salpimentar.

  14. Cubrir la bandeja con papel de aluminio y cocinar así durante 50 minutos.

  15. Pasado el tiempo, retirar el aluminio y cocinar destapado otros 30 minutos más.

  16. Los tomates tienen que quedar muy hechos, con la piel muy arrugada; y la patata tierna. Si la patata estuviese aún algo dura, sacar los tomates y hornear 10 minutos más.

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