Tercer golpe policial al clan de Los Gordos en año y medio | Madrid

Otra vez el clan de Los Gordos. La Policía Nacional ha detenido a 20 miembros y colaboradores de este grupo criminal que controlaba la venta de droga en la Cañada Real y que recibe así el tercer golpe policial en año y medio. La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, lo ha calificado como «el principal foco de distribución de droga en pequeñas dosis» de la región. Los agentes registraron simultáneamente siete viviendas el pasado día 10 y se incautaron de 85.000 euros en efectivo, ocho kilos de joyas con un valor de 240.000 euros, una granada de fragmentación, tres armas de fuego, cuatro vehículos y diversa cantidad de cocaína, heroína y sustancia de corte.

La veintena de detenidos son en su mayoría españoles de etnia gitana, excepto un ciudadano croata y otro portugués. Estaban liderados por un matrimonio de 41 y 40 años que controlaba el entramado y amenazaba a miembros de otros clanes, incluso históricos, para que trabajasen para ellos y hacerse así con todo el mercado de la droga del poblado de Valdemingómez.

Los cabecillas conforman la tercera o cuarta generación del conocido clan de Los Gordos, parte de cuyos miembros han sido detenidos en numerosas ocasiones por delitos similares. Por primera vez se les imputa el delito de crimen organizado, según han detallado los mandos policiales, que han subrayado que 17 de los 20 arrestados han ingresado en prisión. Ahora la policía busca a uno de los hijos del matrimonio arrestado, apodado El Bola, que podría ser el único con capacidad para perpetuar el clan.

La organización controlaba la distribución de droga desde tres parcelas, una de las cuales se utilizaba solo como almacén, para no despertar sospechas entre los agentes al no haber movimientos en el entorno. Los miembros del grupo iban a por mercancía en los momentos en los que había menos presencia policial y extremando la cautela. Para ello contaban con la colaboración de numerosas personas que controlaban diversos puntos del poblado y daban aviso en el que caso de que hubiera Policía por el entorno.

Venta 24 horas

Las otras dos parcelas funcionaban como puntos de venta, que permanecían abiertos 24 horas al día. Para ello, el matrimonio había diseñado diversos turnos, a cuyo frente ponían a personas de su confianza. Ellos mismos supervisaban la puntualidad y eficacia de los vendedores, pagándoles después la cantidad convenida, en la mayoría de los casos en forma de dosis de droga. La intervención policial resultó especialmente dificultosa en estas dos parcelas al estar divididas y compartimentadas, con numerosas puertas a modo de esclusas, que convertían los inmuebles en «auténticos fortines», según la Policía.

La delegada del Gobierno ha resaltado que el clan desarticulado era «uno de los principales proveedores de la zona de Embajadores, de donde salen las kundas [transporte de drogadictos a los lugares de venta]» y de la zona de Lavapiés. También ha destacado la colaboración entre las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en esta operación. La investigación, que comenzó en enero, ha sido desarrollada por la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid y ha contado con la colaboración de la Unidad de Guías Caninos, el Grupo de Atención al Ciudadano y la Unidad de Intervención Policial de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, todos ellos pertenecientes a la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Cifuentes ha añadido que entre 2011 y los cuatro primeros meses de 2012 se han llevado a cabo 26 operaciones policiales contra clanes de la droga con un balance de 149 detenidos (43 desde el 14 de marzo, cuando la delegada hizo un recuento similar tras una visita a la zona) y la intervención de 37 vehículos, 19 armas de fuego y diversa cantidad de droga.

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