Sopa de pollo y gambón con curry casero

El curry tailandés es una pasta de hierbas, frutos -chiles- y especias. Los ingredientes básicos que lo conforman son la citronela, la galanga, el ajo, el cilantro y el chile. Hay diferentes variedades según el color de los chiles y las especias empleadas: los más comunes son el curry rojo, el verde y el amarillo. Para no extender el tema demasiado, lo que diferencia al curry verde -que prepararemos hoy- del resto es el uso de chiles verdes, mayor cantidad de hierbas y, especialmente, el uso de albahaca.

Hacer un curry tailandés como tal es complicado, ya que requiere una serie de ingredientes que no son fácilmente accesibles, de modo que haremos una versión sencilla y casera para todos los bolsillos y públicos: cebollas, piel de limón, jengibre, ajos y algunas especias conformarán la base de nuestro condimento. Lo mejor: tendremos una pasta con un sabor y aroma muy potentes, que podremos congelar sin problema y usar cuando queramos para enriquecer nuestros salteados o sopas.

Para hacer el plato aún más sencillo, partiremos de un caldo de pollo al que añadiremos arroz y gambones. Aunque pueda ser un proceso que requiere cierto tiempo, el resultado merecerá la pena. Además, podéis tunear la pasta de curry a vuestro gusto: esta versión es completamente vegana, pero si tenéis acceso a salsa de pescado o pasta de gamba fermentada -se utiliza mucho en Tailandia- podéis marcar la diferencia. Si no os gusta demasiado el picante, añadid menos chile -siempre sin semillas- y ajustad la cantidad de hierbas y especias. Vuestro gusto manda.

Dificultad

Tiene algo de trabajo, pero no es nada complicado.

Ingredientes

Para el curry verde (para varias raciones)

Para la sopa (para 2 personas)

Para decorar

Preparación

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