SIC perdió pero festejó igual: la felicidad por el título de la URBA no tiene vencimiento

Una escena del partido entre SIC y Natación y Gimnasia de Tucumán. Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno

Estalló Boulogne bajo la lluvia. Una fiesta repleta de emociones, una descarga que contenía un sabor especial. Todos sonreían en el SIC, el club que hace una semana se consagró campeón del Top 12 de la URBA al vencer en tiempo suplementario a Belgrano Athletic, nada menos que en la cancha de CASI. Era difícil bajar las revoluciones pese a la derrota por 13-10 frente a Natación y Gimnasia, de Tucumán, por la primera fecha del Torneo Nacional de Clubes.

Los rostros mostraban emoción y placer. La lluvia incesante, esta vez, impidió ver una parrilla cargada con decenas de chorizos, hamburguesas y bondiolas, el clásico de cada sábado. Al pasar, glorias del SIC, como Gonzalo Longo y José Cilley, saludaban a los campeones. Del otro lado se podía ver al tucumano Matías Orlando, recientemente arribado desde el Mundial de Japón, que visitó a su amigo Gabriel Ascárate, centro de Natación. Era complejo hallar una referencia a la gresca en la que se vio el ataque a un hombre por parte de varios jugadores del plantel. Un video que se volvió viral y había recibido el repudio de miles de usuarios en las redes.

Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno

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El equipo que se coronó en la URBA después de ocho años fue recibido con todos los honores y la parcialidad zanjera alentó de principio a fin. Sonaban el clásico “dale, campeón; dale, campeón” y “dale, tricolor; queremos la copa…”.

San Isidro Club -un campeón repleto de jóvenes- entró a su cancha con nueve de los 15 jugadores que habían sido titulares una semana antes, en la conquista conseguida en la casa del archirrival: Thiago Romero Basco, Carlos Pirán, Mateo Madero, Juan Soares Gache, Alejandro Daireaux, Andrea Panzarini, Lucas Rizzato, Segundo Aguilar y Lucas Rocha. Un esquema que además mostró a varios juveniles que habitualmente se desempeñan en la preintermedia y la intermedia: Santiago Pavlovsky, Fabricio Godoy, Diego Ramallo, Marcos Rodríguez Alcobendas, Franco Presta y Francisco Petazzi.

Todos ellos tuvieron su estreno desde el primer minuto en la primera. “Este debut es mi sueño desde muy chico. Tenemos una alegría enorme, más allá de esta derrota. El club trabajó muy duro todo el año para celebrar ese título”, contó el pilar Presta. Claro, había sido muy fuerte lo sucedido hacía apenas siete días.

En esta temporada este certamen renovó su sistema de competencia. Participarán 24 clubes (12 de la URBA y 12 del Interior), divididos en 8 zonas de tres equipos cada una. Los ganadores de cada grupo pasarán a los cuartos de final, que se disputarán el sábado 2 de noviembre. Y surge una particularidad: los integrantes de cada una de las zonas no compiten entre sí. Para el SIC, el flamante campeón porteño, el camino todavía es largo.

El reencuentro en la Zanja no pudo ser más festivo para una institución que pretende extender sus sonrisas: este domingo, en el Pinazo, el SIC se enfrentará a Belgrano Athletic, esta vez en la definición de la Intermedia, con un protagonista estelar: Joaquín Lamas, el autor del drop inolvidable en la definición de hace algunos días precisamente contra el Marrón.

El clima -la densa lluvia- fue un componente importante en el desarrollo del encuentro. Con un pack avasallante, disciplinado y un alto grado de concentración, el SIC descansó en su paciencia para sacar adelante los primeros 40 minutos, más allá de la buena tarea en las formaciones fijas (así llegó el try penal). El “dale campeón, dale campeón” también despidió a los locales una vez que finalizó el primer tiempo.

Matías Orlando, entrevistado por la TV. Fue a ver el partido en la cancha del SIC.
Matías Orlando, entrevistado por la TV. Fue a ver el partido en la cancha del SIC.

En el segundo período el SIC pocas veces pudo resolver la dura oposición de los visitantes. Además, algunos errores en el manejo lo alejaron del in-goal rival. Mientras que Natación se afianzó en algunas virtudes como el equilibrio y la pericia.

La “disciplina” que pedían los entrenadores tucumanos a la primera línea tuvo su efecto. Dio réditos. Hubo tiempo y lugar para que los forwards se lucieran para obtener pelotas en el momento exacto. Por otro lado, lo que hizo bien Natación fue aprovechar los desacomodamientos de su adversario. Y golpearon con dos tries en los primeros 20 minutos. Después esperó, con serenidad.

Cerca del cierre y con Natación 13-10 en el marcador, el SIC contó con un penal factible a los palos que le hubiera dado la igualdad, pero decidieron jugar y apostar por el line-out. Nada cambiaría el rumbo del partido y cada uno atendió su fiesta.

Los jugadores de Natación y Gimnasia de Tucumán festejan su triunfo sobre el SIC, en San Isidro.
Los jugadores de Natación y Gimnasia de Tucumán festejan su triunfo sobre el SIC, en San Isidro. Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno

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