Señales apocalípticas

Los cielos rojizos y el aire irrespirable que cubren San Francisco y otras ciudades del oeste de Estados Unidos son la enésima señal, cada vez peor, del rápido empeoramiento de los efectos del cambio climático. No hay ninguna duda de que la devastadora ola de fuego que avanza por los Estados de California y Oregón, con más de medio millón de personas evacuadas, 15 víctimas mortales y decenas de desaparecidos, es consecuencia directa del calentamiento global. Y sin embargo, asistimos impotentes a su escalada. El pasado agosto se alcanzaron en el Valle de la Muerte los 54,4 grados centígrados, récord de temperatura en la Tierra desde que hay mediciones. En la zona de Los Ángeles los termómetros han superado varios días los 45, lo que da la medida de la envergadura del calentamiento.

Seguir leyendo

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!