¬ŅSe escribe mal en Espa√Īa?

Julia Navarro: ¬ęA escribir se aprende leyendo¬Ľ

¬ŅCree que en Espa√Īa se escribe mal?

Creo que en Espa√Īa se ense√Īa mal o se ense√Īa de manera insuficiente a escribir. Es una deficiencia de nuestro sistema educativo, que no pone el acento en asentar unos conocimientos imprescindibles, como aprender a leer y escribir.

¬ŅHan influido las nuevas tecnolog√≠as en el descuido por la ortograf√≠a?

Sin duda, las nuevas tecnolog√≠as llevan a muchos j√≥venes a ¬ęcomerse¬Ľ letras a la hora de mandar mensajes y, desde luego, a ¬ępasar¬Ľ de los acentos.

¬ŅSe percibe esa descuidada ortograf√≠a en los medios de comunicaci√≥n? ¬ŅY en los libros?

Tengo la impresión de que hoy en día casi nadie se escapa de cometer errores ortográficos, precisamente porque las nuevas tecnologías están influyendo en la manera de comunicarnos, que pasa por la rapidez.

¬ŅC√≥mo podemos luchar contra esa lacra en los j√≥venes? ¬ŅEs una cuesti√≥n de educaci√≥n, de lectura?

En mi opini√≥n, nuestro sistema educativo deber√≠a volver a introducir en las aulas algo tan sencillo como leer en voz alta y, desde luego, los ¬ędictados¬Ľ. Como mejor se aprende a escribir es leyendo,pero tambi√©n a trav√©s de los ¬ędictados¬Ľ, porque es la manera de que los alumnos se den cuenta de que han escrito mal y puedan corregirlo.

Enrique Vila-Matas: ¬ęEn este pa√≠s ha habido un descenso brutal de la intensidad cultural¬Ľ

¬ŅCree que en Espa√Īa se escribe mal?

Su pregunta me sugiere un cuento que podr√≠a escribir Sara Mesa y se llamar√≠a ¬ęOrtograf√≠a¬Ľ: un relato que hablar√≠a del prestigio que en los a√Īos cincuenta ‚Äďcuando yo iba al colegio‚Äď ten√≠a la ortograf√≠a, ¬ęla escritura correcta¬Ľ. Yo estaba obsesionado con llegar a ser un alumno que no cometiera en las redacciones una sola falta de ortograf√≠a, y lo logr√© ‚Äďlo recuerdo muy bien porque fue para m√≠ motivo absoluto de orgullo‚Äď poco despu√©s de cumplir los nueve a√Īos. Todo esto habla de la fuerte presencia de la ortograf√≠a en el ambiente escolar y sin duda debe de sonar surrealista a los estudiantes de hoy. Por lo que parece, tambi√©n a los profesores. Pero los surrealistas son ellos, no nosotros; su endeble formaci√≥n es consecuencia del final, acaso no definitivo, de la pujanza de las Humanidades en el seno de nuestras universidades y sociedades.

¬ŅHan influido las nuevas tecnolog√≠as en el descuido por la ortograf√≠a?

Qu√© duda cabe que las nuevas tecnolog√≠as ‚Äďque de todos modos tienen much√≠simas cosas buenas‚Äď han colaborado en el descuido de la ortograf√≠a, aunque ese descuido viene de muy lejos, de much√≠simo antes de Facebook y Twitter.

¬ŅSe percibe esa descuidada ortograf√≠a en los medios de comunicaci√≥n? ¬ŅY en los libros?

Se percibe esa descuidada ortograf√≠a much√≠simo, tambi√©n en los medios de comunicaci√≥n, pero esto no es un hecho aislado, est√° conectado con el descenso brutal de la intensidad cultural en este pa√≠s. Estamos inmersos en lo que el otro d√≠a Sergi P√†mies llam√≥ ¬ęla industria de la ignorancia¬Ľ, un concepto que deber√≠a ya relevar al de ¬ęsociedad del espect√°culo¬Ľ de Guy Debord.

¬ŅC√≥mo podemos luchar contra esa lacra en los j√≥venes? ¬ŅEs una cuesti√≥n de educaci√≥n, de lectura?

La ignorancia de un porcentaje alto de nuestros profesores de primaria y secundaria viene de lejos. En sus clases de literatura se limitan ‚Äďhablo de la gran mayor√≠a; por supuesto no de todos‚Äď a trabajar con el libro de texto, con ese Manual que en literatura apenas se renueva desde qued√≥ fijado en Laforet y Cela‚Ķ Una vez consiguen la plaza de profesores apenas ya leen m√°s literatura; se desinteresan de la literatura internacional y en cuanto a la nacional se quedan con los cuatro t√≥picos de rigor sobre la ¬ęnueva narrativa espa√Īola¬Ľ de los tiempos de Mar√≠a Casta√Īa y no investigan sobre lo que pueda haber de nuevo en territorio nacional en las √ļltimas d√©cadas.

Jos√© Manuel Caballero Bonald: ¬ęEl que no lee, desde√Īa la lengua¬Ľ

¬ŅCree que en Espa√Īa se escribe mal?

Lo creo. A una gran mayoría de escritores actuales les traen sin cuidado las cuestiones estéticas o de estilo.

¬ŅHan influido las nuevas tecnolog√≠as en el descuido por la ortograf√≠a?

Bueno, sí, supongo que algo de eso ha tenido que influir. Y mucho. Pero yo creo que la culpa de ese descuido también hay que atribuirla a que no se lee o a que nuestros escasos lectores consumen habitualmente literatura de baja calidad.

¬ŅSe percibe esa descuidada ortograf√≠a en los medios de comunicaci√≥n? ¬ŅY en los libros?

La mala ortografía, como la pobreza del lenguaje, van unidas a los malos hábitos de lectura.

¬ŅC√≥mo podemos luchar contra esa lacra en los j√≥venes? ¬ŅEs una cuesti√≥n de educaci√≥n, de lectura?

Lo dicho. El que no lee o lee mal desde√Īa la lengua y, por tanto, la ortograf√≠a. Sin olvidar, claro, la cuesti√≥n de las deficiencias educativas.

Luis Magriny√†: ¬ęLos casos de ortograf√≠a infame no son un subproducto tecnol√≥gico: quien escribe as√≠ ya ven√≠a infame de casa¬Ľ

¬ŅCree que en Espa√Īa se escribe mal?

No sé muy bien cómo se escribirá en otros países; aventuraría que igual. En todo caso escribir bien va bastante más allá de hacer o no hacer faltas de ortografía.

¬ŅHan influido las nuevas tecnolog√≠as en el descuido por la ortograf√≠a?

Los mensajes instant√°neos y las redes sociales se rigen en general por la espontaneidad, por la improvisaci√≥n, y por una sobrestimaci√≥n ‚Äďtantas veces absurda- del valor que damos a nuestro tiempo. No es raro que hayan dado pie a tantas abreviaturas, siglas, emoticonos‚Ķ Algunos de estos recursos son realmente imaginativos, por lo que a veces es discutible que su origen sea la pereza. La consigna quiz√° sea: hay que ser r√°pido pero tambi√©n ingenioso (me encanta, por ejemplo, la feliz derivaci√≥n hisp√°nica de LOL, el sustantivo ¬ęlolazo¬Ľ). Con la ortograf√≠a da la impresi√≥n de que nos conformamos con ser r√°pidos: ¬°qu√© rollo tener que buscar una vocal con tilde en el teclado del m√≥vil! ¬ŅY ahora tengo que poner un punto al final del mensaje? Creo que razonamos as√≠, y a lo mejor a un opositor un examen tambi√©n le parece cosa de darse prisa. Los casos de ortograf√≠a infame (¬ęhaber¬Ľ por ¬ęa ver¬Ľ) me temo que no son un subproducto tecnol√≥gico: quien escribe as√≠ ya ven√≠a infame de casa.

¬ŅSe percibe esa descuidada ortograf√≠a en los medios de comunicaci√≥n? ¬ŅY en los libros?

Se ven faltas de ortograf√≠a, s√≠, pero en general no son gordas; creo que son despistes que una mayor atenci√≥n a las labores de edici√≥n habr√≠a podido evitar (otra cosa es que esas labores ya se consideren secundarias en los medios, lo que s√≠ es bastante penoso). Nadie, ni la persona menos cultivada, quiere escribir mal cuando escribe en p√ļblico.

¬ŅC√≥mo podemos luchar contra esa lacra en los j√≥venes? ¬ŅEs una cuesti√≥n de educaci√≥n, de lectura?

No sé si es tanto como una lacra. En cualquier caso, la ortografía sirve como detector de la ignorancia y de la pulcritud, y es muy cómico ver cómo a veces se cuelan faltas elementales en ejercicios de prosa florida y pretenciosa. No creo que todos necesitemos ser identificados como pulcros, pero a nadie -en cualquier edad de la vida- le gusta pasar por ignorante. Aunque la ortografía es por supuesto un orden convencional no deja de ser razonable, y forma parte del saber. Supongo que habría que cultivar más el aprecio por el saber, que curiosamente es mayor en las personas que se crían sin condiciones favorables para la educación que en las que cuentan con medios y ya se creen que saben.

Elena Ram√≠rez: ¬ęA lo largo de mi carrera observo menor exigencia en el cuidado de la prosa¬Ľ

¬ŅCree que en Espa√Īa se escribe mal?

Creo que sí. A veces recibimos en la editorial cartas o e-mails de presentación de una novela que directamente te hacen llevarte las manos a la cabeza. A veces la cuestión meramente gramatical en un manuscrito clama al cielo. No es solo una cuestión de redes sociales, me parece, aunque en ellas es muy evidente que escribimos peor.

¬ŅHan influido las nuevas tecnolog√≠as en el descuido por la ortograf√≠a?

Dimos por sentado que el e-mail admite una mayor relajación a la hora de aplicar signos de apertura o cursivas, que es una escritura rápida en la que prima la eficacia al cuidado. Después llegó la escritura abreviada, sin puntuación, ni ley gramatical alguna a la que invita la inmediatez que ofrecen las redes sociales. El problema es cuando se aplica esa relajación formal en toda comunicación escrita, fuera de las redes.

¬ŅSe percibe esa descuidada ortograf√≠a en los medios de comunicaci√≥n? ¬ŅY en los libros?

A veces se encuentran faltas en los periódicos, pero no sé si puede hablarse de un problema de los periodistas, o si hablamos de menos gente en las redacciones, más prisa y falta de medios para corregir, pulir y cazar erratas. Es posible que en los libros se trate de la misma cuestión. Menos medios, menos guardianes, más erratas. Pero creo que puedo decir que a lo largo de mi carrera observo menor exigencia en el cuidado de la prosa.

¬ŅC√≥mo podemos luchar contra esa lacra en los j√≥venes? ¬ŅEs una cuesti√≥n de educaci√≥n, de lectura?

Sin duda, en el caso de los jóvenes es una cuestión educativa, y sobre todo, de lectura. Si una parte importante de su hábito de lectura y de su tiempo de ocio se gesta en medios como las redes sociales o en aplicaciones que priman la imagen a la palabra, crecerán no sólo escribiendo peor, sino expresándose peor, que es una forma de razonar, y con el tiempo, de conocerse a uno mismo.

Ana Rosa Sempr√ļn: ¬ęCuanto m√°s leamos, mejor escribiremos¬Ľ

¬ŅCree que en Espa√Īa se escribe mal?

No creo que, en general, se escriba mal; en cualquier caso, los buenos h√°bitos como la lectura ayudan mucho a mejorar la escritura. Cuanto m√°s leamos, mejor escribiremos.

¬ŅHan influido las nuevas tecnolog√≠as en el descuido por la ortograf√≠a?

Las nuevas tecnologías han conseguido que la gente escriba más que nunca. Gracias a las redes sociales, millones de personas publican sus textos a diario para que otras personas lean lo que han escrito. Si nos paramos a pensarlo esto resulta sorprendente. En las redes sociales te encuentras de todo, gente que escribe bien y gente que no.

¬ŅSe percibe esa descuidada ortograf√≠a en los medios de comunicaci√≥n? ¬ŅY en los libros?

Consulto diariamente varios medios de comunicaci√≥n y no tengo la sensaci√≥n de que se descuide la ortograf√≠a y la redacci√≥n. En cuanto a los libros se afirma popularmente que no hay libro sin errata, pero os puedo asegurar que en Espa√Īa contamos con unos correctores y unos editores excepcionales.

¬ŅC√≥mo podemos luchar contra esa lacra en los j√≥venes? ¬ŅEs una cuesti√≥n de educaci√≥n, de lectura?

La educación, la cultura y los buenos hábitos de lectura son las mejores herramientas para escribir correctamente.

David Tr√≠as: ¬ęLa mejor receta para escribir correctamente es muy sencilla: leer, leer y leer¬Ľ

¬ŅCree que en Espa√Īa se escribe mal?

No hay especial preocupación por la ortografía y la sintaxis. Las prisas nos obligan muchas veces a escribir e-mails sin releerlos y primamos la comunicación instantánea por encima de la escritura.

¬ŅHan influido las nuevas tecnolog√≠as en el descuido por la ortograf√≠a?

El problema no son las nuevas tecnolog√≠as necesariamente, sino la falta de lectura. En Espa√Īa se lee poco y todo el mundo sabe que la mejor receta para escribir correctamente es muy sencilla: leer, leer y leer.

¬ŅSe percibe esa descuidada ortograf√≠a en los medios de comunicaci√≥n? ¬ŅY en los libros?

S√≠, pero una vez m√°s creo que tiene que ver con el cambio de paradigma en la sociedad actual: ya no tenemos apenas costumbre de escribir, m√°s all√° de los apresurados mensajes de texto y de los dichosos e-mails; predomina la cultura de lo visual y de hablar en p√ļblico en detrimento de la comunicaci√≥n escrita: y con los nuevos sistemas de voz que est√°n llegando, m√°s a√ļn todav√≠a. En los medios, presionados como est√°n por la inmediatez, se cometen permanentemente errores ortogr√°ficos de bulto. En la publicidad, ay, tambi√©n: un tir√≥n de orejas para muchos ¬ęcopys¬Ľ (sobre todo por el mal uso de las comas). Desde aqu√≠, reivindico la figura del corrector de textos, ese intermediario tan necesario entre el que escribe y el que lee. En nuestro sector es imprescindible y no podemos ni debemos prescindir de ellos.

¬ŅC√≥mo podemos luchar contra esa lacra en los j√≥venes? ¬ŅEs una cuesti√≥n de educaci√≥n, de lectura?

De lectura desde luego. Pero, como decía, los nuevos tiempos nos están llevando a unas formas de comunicación diferentes. Y, quizá, lamentablemente la gramática de toda la vida no cabe en 140 caracteres.

Pedro √Ālvarez de Miranda: ¬ęA m√°s lectura, mejor ortograf√≠a¬Ľ

¬ŅCree que en Espa√Īa se escribe mal?

La cosa no va por el terreno de la creaci√≥n literaria, evidentemente. Si uno respondiera que en Espa√Īa se escribe mal, estar√≠a como diciendo que en Espa√Īa no hay buenos escritores, y eso naturalmente no es as√≠. Hay bastantes controles para evitar que las cosas de la gente que escribe mal lleguen a los ojos de los lectores. Yo no soy partidario de dramatizar en exceso ni del catastrofismo, as√≠ que realmente no creo que se escriba peor en Espa√Īa ahora que hace unos a√Īos. Al fin y al cabo, hay que poner las cosas en su contexto social. Es una cuesti√≥n de perspectiva. Evidentemente, al democratizarse la escritura y el acceso a la lengua escrita, se pueden producir ca√≠das de nivel. Pero es muy dif√≠cil decir que en Espa√Īa se escriba mal. Lo que s√≠ es cierto es que la ortograf√≠a del espa√Īol es muy f√°cil, muy sencilla, mucho m√°s f√°cil que la del franc√©s o la del ingl√©s.

¬ŅHan influido las nuevas tecnolog√≠as en el descuido por la ortograf√≠a?

Tal vez s√≠, las nuevas tecnolog√≠as hayan influido en el descuido por la ortograf√≠a. Esta novedad, de hace unos a√Īos, de los correctores ortogr√°ficos puede ser contraproducente, en el sentido de que se relaja la autodisciplina, la atenci√≥n, se transfiere la responsabilidad de la ortograf√≠a a una m√°quina. A m√≠ los correctores me ponen tan nervioso que los desactivo.

¬ŅSe percibe esa descuidada ortograf√≠a en los medios de comunicaci√≥n? ¬ŅY en los libros?

En los libros, yo no detecto descuidos ortogr√°ficos. En los medios de comunicaci√≥n, tal vez un poco m√°s, porque al fin y al cabo funcionan con m√°s prisas y con unos controles m√°s apremiantes que los libros, pero tampoco es una cosa muy llamativa. No quiero caer en un catastrofismo que puede resultar muy elitista. A√ļn as√≠, yo creo que casi es m√°s pobre la expresi√≥n oral que la escrita; puede ser m√°s desolador poner la televisi√≥n, asistir a un ¬ęreality¬Ľ y ver la incapacidad de algunas personas para expresarse verbalmente con cierta solvencia frente a la prensa escrita, pero siempre sin generalizar y sin adoptar esas posturas elitistas o nost√°lgicas. Las generalizaciones no suelen ser verdad y no hay que exagerar. Hay una especie de atracci√≥n por la nostalgia. Los j√≥venes no saben unas cosas, pero saben otras que los mayores no saben, o sea que no hay que rasgarse en exceso las vestiduras por estas cosas.

¬ŅC√≥mo podemos luchar contra esa lacra en los j√≥venes? ¬ŅEs una cuesti√≥n de educaci√≥n, de lectura?

Evidentemente, es una cuesti√≥n de educaci√≥n y de lectura. La lectura es absolutamente fundamental. En Espa√Īa, tenemos unos √≠ndices de lectura bastante alentadores en los ni√Īos y, de repente, dejan de leer; muchos ni√Īos se acostumbran a leer y cuando llegan a la adolescencia abandonan bastante la lectura. La ortograf√≠a es una cuesti√≥n de memoria visual, hay que tener grabada a fuego en la mente la imagen gr√°fica de las palabras, y una persona lectora tendr√° una buena ortograf√≠a. Cuanto m√°s lectora sea una persona, mejor ortograf√≠a tendr√°; se puede establecer esa ecuaci√≥n: a m√°s lectura, mejor ortograf√≠a.

La cuestión de las abreviaturas hay que tratarla un poco aparte. Siempre he defendido, un poco a contracorriente, que los jóvenes estudiantes que utilizan tanto WhatsApp es positivo que sepan manejar esas abreviaturas, porque economizan y dinamizan el mensaje. En el caso de un joven que utiliza abreviaturas y hace todas esas grafías raras o se come vocales en un WhatsApp, lo dramático sería que al llegar a la universidad hiciera lo mismo en un examen. El joven tiene que saber cambiar de código. Mi experiencia en general es que los alumnos saben cambiar de código. Más grave me parece que una vez que están instalados en el código estándar de la lengua escrita, cometan faltas de ortografía. Una definición de persona culta es aquella que sabe cambiar de registro y que tiene varios registros. En la escritura, se puede decir lo mismo.

Yo me autoinculpo de haber relajado la exigencia en la carrera de Filolog√≠a Espa√Īola; estoy disconforme conmigo mismo por bajar la nota por faltas de ortograf√≠a, cuando en realidad habr√≠a que suspender directamente, pero tienes miedo de que te acusen de demasiado exigente, demasiado duro‚Ķ Yo aplaudo la exigencia de los tribunales de oposiciones; me parece bien que si no se pueden cubrir todas las plazas, que no se cubran, porque el nivel era bajo. Lo que es bastante tr√°gico es que esos profesores que suspenden al d√≠a siguiente siguen dando clases, porque son interinos. Es inadmisible que un futuro profesor cometa faltas de ortograf√≠a. Es muy serio, nos estamos jugando la educaci√≥n de los espa√Īoles, que no es ninguna tonter√≠a.

Ignacio Bosque: ¬ęEl nivel de exigencia ha disminuido¬Ľ

¬ŅCree que en Espa√Īa se escribe mal?

Se escribe peor que hace unos a√Īos, sin duda. Naturalmente, hablo en t√©rminos generales. Existen profesionales de muchos campos que escriben espl√©ndidamente.

¬ŅHan influido las nuevas tecnolog√≠as en el descuido por la ortograf√≠a?

Yo dir√≠a que influye m√°s la falta de lectura, y tambi√©n el hecho mismo de que el nivel de exigencia haya disminuido considerablemente, tanto en la ense√Īanza media como en la universitaria. En mi opini√≥n no habr√≠a problema en escribir ¬ęxq¬Ľ o ¬ętb¬Ľ en un WhatsApp, siempre y cuando no se trasladen esos usos a un examen o a un trabajo. Lo que sucede es que los estudiantes no siempre tienen claras esas diferencias de registro.

¬ŅSe percibe esa descuidada ortograf√≠a en los medios de comunicaci√≥n? ¬ŅY en los libros?

Solo ocasionalmente me encuentro con alguna falta de redacción en los periódicos; las de ortografía son muy raras. Por otra parte, la mayor parte de los artículos de opinión que aparecen en la prensa están bien escritos; y algunos de ellos, magníficamente. Por el contrario, las faltas de sintaxis y los errores de léxico son bastante frecuentes en textos profesionales de muy diversos campos que no poseen relación alguna con el lenguaje. Seguramente es así porque a sus autores nunca se les explicó en la escuela que es importante redactar los textos de manera fluida y articulada, y con un buen dominio de los matices del léxico.

¬ŅC√≥mo podemos luchar contra esa lacra en los j√≥venes? ¬ŅEs una cuesti√≥n de educaci√≥n, de lectura?

De ambas cosas. No sé si los docentes y los especialistas en didáctica son conscientes de este problema. Si es así, confío en que el nivel de exigencia aumente pronto, empezando por los cursos más básicos. Si el alumno ve que se le aprueba un curso tras otro con faltas de ortografía y de redacción, llega de forma natural a la conclusión de que nada de eso es importante. Incluso puede licenciarse en alguna especialidad con ese convencimiento.

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