Se aplaza la vuelta al mundo a vela en solitario de los Ultime 32/23

El gran reto de la vela oceánica apuntaba a la celebración de la primera edición de la «Brest Oceans», vuelta al mundo a vela en solitario a bordo de los multicascos de la clase Ultime 32/23 (trimaranes con 32 metros de eslora y 23 metros de manga).

Teniendo como referencia el récord de 42 días de François Gabart, establecido este año a bordo del «Macif»; y los anteriores de Thomas Coville en 49 días con el «Sodebo» en 2016 y los 57 días por Francis Joyon en 2008 al mando del «IDEC Sport». Los cuales fueron realizados individualmente, y esta vuelta al mundo se celebra al estilo Vendée Globe, claramente el ritmo de regata será muy alto, con velocidades medias superiores a los 25 nudos. Y sumándole los daños sufridos por a la flota Ultime 32/23 en la zona meridional de cabo Finisterre, donde el Gitana XVII perdió el casco de proa del flotador de estribor; se produjo el vuelco del Banque Populaire IX (tras su recuperación la pérdida del barco es total); y el Sodebo se tuvo que detener en el puerto de A Coruña para reparar una fisura en el brazo de proa. La mitad de la flota abandonaría a tan solo unas 300 millas de la salida desde el puerto de Brest.

La puesta en marcha de la «Brest Oceans», no solo es inviable a un año vista, sino que de producirse este descalabro en los mares australes representaría una operación muy compleja para la recuperación de los patrones y sus embarcaciones. Como así reconoce la Brest Ultim Sailing en palabras de su director ejecutivo y la presidenta de la Clase Ultim 32/23 tras consultar con los diferentes equipos.

Para Patricia Brochard, presidente de la Clase: “La clase Ultime esta pasando por un periodo obviamente complejo de los daños producidos en la última edición de la Route du Rhum. Los periodos de profundas evoluciones tecnológicas conducen regularmente a aquellas fases que son dolorosas pero que deben permitir comprender y luego hacer que sean confiables. Por el momento, los intercambios son numerosos y es esencial tener en cuenta todos los parámetros, al mismo tiempo materiales, económicos y humanos. Nos tomamos el tiempo necesario, pero a un ritmo constante. Confío en la inteligencia del grupo”.

En palabras de Emmanuel Bachellerie, director ejecutivo de Brest Ultim Sailing y director general de Ultim Class 32/23: “La naturaleza de los acontecimientos acaecidos durante la Route del Rhum no nos ha llevado a eludir la puesta en marcha de la regata. La postergación de la Brest Oceans, programada para el 29 de diciembre de 2019, es la decisión más acertada que se ha tomado. Sí sabemos que esta regata esta fuera de lo común, no obstante, está sujeta a contingencias de seguridad demasiado inciertas. Siempre hemos facilitado el dialogo, el dialogo y la unidad, y seguiremos haciéndolo. Tomar un tiempo adicional para desarrollar este evento, y el resto del programa es, y, sobre todo tiempo para ganar futuro. Una inversión, en definitiva”.

La posible ausencia de tres maxi multicascos, y el desmarque del IDEC Sport de Francis Joyon, que ha anunciado su programa de establecer récords durante el periodo 2019-2020 en los mares asiáticos; desarbola por completo la participación de los Ultim 32/23 en la Brest Oceans. Así que, ante la adversidad, ha primado la cordura entre todos los actores de este nuevo gran desafío vueltmundista; esperando que a finales del mes de enero de 2019 anuncien la nueva fecha.

c) Dury Alonso

(*) la SAS Brest Ultim Sailing, con un capital inicial de 150.000 euros, es una sociedad mercantil que aglutina los intereses de los armadores de los Ultim 32/23 Sodebo, Macif, Banque Populaie y Actual; y la sociedad Brest´AIM especializada en el sector de servicios, como la gestión de instalaciones náutico-deportivas, eventos empresariales, etc.… con más de 40 años de actividad que en 2017 ha facturado 253.700 millones de euros.

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