Radiografía del racismo en España

Más de la mitad de la población racializada de España (el 51,8%) ha manifestado haberse sentido discriminada durante el último año. Este es uno de los datos del Estudio sobre la percepción de la discriminación por origen racial o étnico por parte de sus potenciales víctimas 2020, que analiza este tipo de discriminación en diferentes ámbitos: educación pública, el sistema sanitario, la administración pública, el acceso a la vivienda, el trato policial… No es el primero: el mismo estudio se hizo en 2013 y desde entonces la percepción de discriminación ha aumentado en casi todos los ámbitos.

Para este trabajo, publicado por el Ministerio de Igualdad y el Consejo para la eliminación de la discriminación racial o étnica (CEDRE) se han realizado más de 1.600 encuestas a personas de ocho razas o grupos étnicos diferentes: población gitana, magrebí, indo-pakistaní, asiática del este, andina, europea del este, africana no mediterránea y afrodescendientes. También se hicieron 16 entrevistas en profundidad «para facilitar la recogida directa y no fragmentada del discurso espontáneo de las personas», según explica la investigación.

Los resultados, publicados el pasado 25 de enero, conforman una radiografía de cómo las personas que son víctimas del racismo perciben este problema: más requisitos a la hora de alquilar o comprar una vivienda, mayor número de controles por parte de la policía, problemas de acoso escolar en las aulas…

A continuación, resaltamos algunos de los datos más relevantes de cada uno de los ámbitos que recoge el estudio. También hemos convertido algunas de las respuestas de los más de 1.600 encuestados en gifs que muestran, de manera muy gráfica, la cantidad de personas racializadas que siguen sufriendo discriminación en 2021.

Vivienda

La tasa de discriminación en el ámbito de la vivienda es, según el estudio, la que más ha aumentado respecto a la edición anterior de 2013: casi el doble, del 15,9% al 30,9%. «La discriminación en el ámbito de la vivienda es un problema generalizado y muy frecuente», explica el estudio. «Las personas de los colectivos que indican no haber vivido tales experiencias sí mencionan que es un tipo de discriminación que está presente en su círculo relacional cercano».

El problema más generalizado que han encontrado las personas encuestadas es el de que el propietario o un agente inmobiliario le niegue el alquiler de un piso. También el encontrar más trabas: exigir más requisitos de entrada, poner más trabas…

El dato respecto al estudio de 2013 es peor, del 15,9% al 30,9%

El tipo de discriminación al que más personas se han referido es negar el alquiler o compra de una vivienda (20,8%).

La raza o etnia que se reconoce más afectada son las personas originarias de países de África no mediterránea. El 42% de los encuestados de este grupo se habían sentido discriminados en este ámbito durante el último año.

Empleo

Además de poner el foco en la percepción de la discriminación en el trabajo, el estudio recoge también la situación laboral de los entrevistados: más de un tercio (el 33,4%) se encontraba trabajando con contrato, mientras que un 5,6% lo hacían sin contrato, un 8,7% eran autónomos y un 17,4% estaban parados. El resto se aglutina en diferentes situaciones: estudiando, ayudando en negocios familiares, dedicándose a las tareas del hogar, jubilados o prejubilados. «Se observa una alta concentración en el sector de comercio y reparaciones, y hostelería: entre ambos concentran algo más de la mitad de la muestra», detalla el estudio.

El problema más común que perciben los entrevistados en lo referente a su entorno laboral es que, dentro de un mismo trabajo, se les ofrecen los peores horarios y las tareas más duras (5,7%), y también que cobran menos por realizar la misma tarea (5,2%). Uno de cada cinco (el 21%) también considera que el nivel de cualificación de su puesto de trabajo es inferior a su nivel de formación.

El dato respecto al estudio de 2013 es mejor, del 34% al 25,8% en 2020

El tipo de discriminación al que más personas se han referido es recibir los peores horarios y las tareas más duras (5,7%).

La raza o etnia que se reconoce más afectada es la población de países de África no mediterránea. El 41,7% de los encuestados de este grupo se habían sentido discriminados en este ámbito durante el último año.

Sanidad

De todos los ámbitos analizados en el estudio, los relacionados con los servicios públicos (el ámbito sanitario, el policial, la educación y la administración local) son los que muestran una percepción más baja de discriminación. Un 12% de los encuestados señalaron haber sufrido algún tipo de trato discriminatorio por origen étnico o racial durante el último año en el entorno sanitario, aunque el estudio aclara que «a partir de las entrevistas en profundidad se ha constatado que la discriminación en los centros sanitarios se produce en situaciones aisladas».

El tipo de situación discriminatoria más mencionada ha sido el trato recibido: un 5,7% indica que le han tratado mal personalmente o a alguien de su familia. En el ámbito sanitario, el estudio también recoge la barrera del idioma: el 11,6% de los encuestados se ha referido a este problema, siendo las poblaciones más afectadas la indo-pakistaní y la magrebí.

El dato respecto al estudio de 2013 es peor, del 9,2% al 12,0%.

El tipo de discriminación al que más personas se han referido es el mal trato, bien a la persona encuestada o a alguien de su familia (5,7%).

La raza o etnia que se reconoce más afectada es la gitana. El 15,9% de los encuestados de este grupo se habían sentido discriminados en este ámbito durante el último año.

Educación

La discriminación en el ámbito educativo presenta un importante aumento del 13% al 20% respecto al estudio de 2013. «La situación más común son las burlas, insultos y acoso de parte de otros/as estudiantes», explica la investigación. «Este tipo de trato es mencionado por el 14% de las 850 personas [encuestadas] que han asistido a centros educativos el último año o tienen hijos/as que lo han hecho; cifra que asciende alrededor del 20% en personas gitanas, asiáticas del este y de África no mediterránea».

Al igual que en el ámbito sanitario, el estudio también recoge en este caso el problema de la barrera idiomática. El 9,4% de las personas considera que se les ha atendido peor por sus dificultades con el idioma. «Este porcentaje se eleva a 17% en la población de África no mediterránea, 14% en la población indo-pakistaní y la magrebí, y 13% en la asiática del este», detalla la investigación.

El dato respecto al estudio de 2013 es peor, del 13% al 20,1%.

El tipo de discriminación al que más personas se han referido son burlas, insultos y acoso de parte de otros/as estudiantes (14%).

La raza o etnia que se reconoce más afectada es la población asiática del Este. El 30% de los encuestados de este grupo se habían sentido discriminados en este ámbito durante el último año.

Trato policial

La percepción de discriminación ha disminuido de manera significativa en el ámbito policial respecto al anterior estudio, del 28% en 2013 al 19% actual. Sin embargo, hay un gran contraste entre grupos. En la población del África no mediterránea, el que más discriminación siente, el porcentaje sube hasta al 37%, seguido de la magrebí (26%) y la gitana (24%). El motivo por el que más se sienten discriminados es por pedirles la documentación en la calle (13%) debido a motivos raciales. «Es preciso señalar de nuevo que estas son apreciaciones subjetivas de parte de la población encuestada», incide el estudio en este punto.

En cuanto a los grupos de edad de las personas encuestadas, la investigación constata que, a menor edad, mayor percepción de situaciones discriminatorias en el ámbito policial, siendo el grupo que más discriminación percibe el de 16 a 24 años.

El dato respecto al estudio de 2013 es mejor, del 28% al 18,7%.

El tipo de discriminación al que más personas se han referido es pedir la documentación por motivos raciales (13%).

La raza o etnia que se reconoce más afectada es la población africana no mediterránea. El 37,4% de los encuestados de este grupo se habían sentido discriminados en este ámbito durante el último año.

Administración local

Este apartado del estudio recoge las percepciones de los encuestados sobre el trato recibido en asuntos administrativos que suelen gestionarse desde los ayuntamientos: empadronamientos, servicios sociales… La tasa de percepción de discriminación se mantiene estable respecto al estudio anterior, en torno al 8%, siendo la población asiática del este la que más discriminada se siente.

El estudio también recoge la barrera idiomática en este ámbito: el 9,5% de las personas encuestadas considera que ha recibido una peor atención en la administración pública debido a sus dificultades con el idioma. Esta tasa se eleva especialmente en el caso de la población indo-pakistaní (20%) y la asiática del este (17%).

El dato respecto al estudio de 2013 es igual, se mantiene en un 8%.

El tipo de discriminación al que más personas se han referido es sentir que han tenido más dificultades que la mayoría (5%).

La raza o etnia que se reconoce más afectada es la asiática del este. El 19% de los encuestados de este grupo se habían sentido discriminados en este ámbito durante el último año.

Espacios públicos y servicios

Este apartado del estudio recoge las percepciones sobre el trato recibido en establecimientos y espacios públicos, así como el acceso a bienes y servicios: desde problemas en el transporte público al acceso a locales de ocio, centros comerciales… Es, junto con el acceso a la vivienda, el ámbito donde más discriminación racial se percibe. Un 31% de los encuestados se han sentido discriminados en estas cuestiones.

Las situaciones de discriminación más frecuentes se relacionan con en el acceso a locales de ocio: el 19% de las personas entrevistadas afirman que durante el último año no le han dejado entrar a una discoteca, restaurante, tienda o cine, debido a su origen racial o étnico. «Casi la mitad de las personas gitanas y algo menos del 40% de las de países de África no mediterránea, han vivido dicha situación», explica el estudio.

El dato respecto al estudio de 2013 es peor, del 28,8% al 30,5%.

El tipo de discriminación al que más personas se han referido es no permitir el acceso a un local de ocio.

La raza o etnia que se reconoce más afectada es la gitana. El 57,8% de los encuestados de este grupo se habían sentido discriminados en este ámbito durante el último año.

Reacción ante la discriminación

En el estudio de CEDRA se realizaba la siguiente pregunta: «En los últimos doce meses, ¿ha sido testigo de una situación discriminatoria o racista hacia usted o algún familiar/persona cercana?». Un 30,7% respondió que sí. Sin embargo, cuando la encuesta preguntaba por situaciones concretas de discriminación (los vistos en los anteriores apartados: problemas de acceso a la vivienda, en la administración pública…), más de la mitad (el 51,8%) afirmaban haber sufrido alguna.

¿A qué se debe esta diferencia? «La discriminación se trata de un fenómeno de percepción, en el que las personas desarrollan un ‘ojo crítico’ capaz de detectar que se está ante tales situaciones», explica el estudio. «Esto puede depender de factores como el nivel educativo, o los niveles de discriminación existentes en sus realidades previas (en el caso de quienes hayan nacido en un país extranjero)». No todas las personas perciben qué es o no discriminatorio de la misma manera.

A los encuestados que afirmaron haber sido testigo de una situación racista, se les hacía otra pregunta más: si habían presentado alguna queja, reclamación o denuncia al respecto. Solo el 18,2% lo habían hecho. Sin embargo, el 75,5% de las personas que lo hicieron volverían a denunciar si vivieran de nuevo una situación discriminatoria.

El dato respecto al estudio de 2013 es mejor, del 10,2% al 18,2%.

El segmento de edad que más denuncia es el comprendido entre los 25 y los 40 años. Un 56,1% de los encuestados que habían presentado alguna queja, renuncia o reclamación se encontraba en este rango de edad.

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