¿Quién es quién en el «impeachment»?

Las vistas del ‹impeachment› se centran en torno a una pregunta muy sencilla: ¿Hubo ‹quid pro quo›? Es decir, ¿retuvo Donald Trump unas ayudas millonarias a Ucrania, aprobadas antes por el Capitolio, con la finalidad de que el presidente de ese país investigara al demócrata Joe Biden? Si se confirma que así fue, Trump habría abusado de su poder como presidente para influir en las elecciones de 2020. Los demócratas creen que eso es motivo de destitución. Después de las vistas en la Cámara de Representantes, será el Senado el que deberá decidir por mayoría de dos tercios si depone al presidente. Estos son los principales protagonistas del enredo político de la década en EE.UU. Donald Trump, presidente de Estados Unidos Es el cuarto presidente en la historia que se enfrenta a su destitución en el Capitolio, tras Andrew Johnson, Richard Nixon y Bill Clinton. Un agente de la CIA denunció de forma anónima presiones de Trump a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelensky, para interferir en las elecciones norteamericanas de 2020. Defendiendo su inocencia, el presidente hizo pública la transcripción de una llamada con Zelensky el 25 de julio en que le pide “un favor«: que investigue la corrupción de un hijo de Joe Biden en Ucrania. Los demócratas acusan a Trump de retener ayudas militares a Ucrania por valor de 400 millones de dólares (360 millones de euros) a cambio de que el gobierno de ese país dijera que investigaba a Biden. Ha prohibido a los funcionarios y diplomáticos que cooperen con la investigación, pero la mayoría no le ha hecho caso. Joe Biden, exvicepresidente y candidato demócrata Cuando era vicepresidente con Barack Obama retuvo ayudas y créditos por valor de mil millones de dólares como forma de presionar al anterior gobierno de Ucrania para que despidiera al fiscal Víktor Shokin, acusado de corrupción. Su hijo, Hunter Biden, fue directivo en la empresa energética ucraniana Burisma, un puesto en el que cobraba 50.000 dólares al mes. El fiscal ucraniano al que Biden quería despedir había abierto una investigación antes a Burisma, la empresa en que trabajaba el hijo de Biden. Hasta que comenzó el proceso de ‹impeachment›, Biden lideraba las encuestas sobre las primarias demócratas. Hoy le disputa el primer puesto la senadora Elizabeth Warren. Volodimir Zelensky, presidente de Ucrania Elegido en marzo, de inmediato quiso reunirse con Trump para lograr apoyo de la Casa Blanca en la guerra de Ucrania con Rusia. La Casa Blanca supeditó la reunión a que antes Zelensky abriera una investigación a Biden. Habló con Trump por teléfono dos veces, en abril y en julio. En la segunda conversación, Trump le pidió el ya célebre «favor» de investigar a Biden. Desde que comenzó el escándalo del ‹impeachment›, Zelensky ha dicho que no se sintió presionado por Trump y ha evitado verse implicado en el escándalo. Rudy Giuliani, abogado personal del presidente Trump Tras la conversación de los presidentes de EE.UU. y Ucrania, en agosto Giuliani voló a Madrid a verse con un enviado de Zelensky, Andrei Yermak. Los demócratas creen que en esa visita y otros contactos posteriores, Giuliani, que no es funcionario sino que trabaja para Trump a título personal, exigió a Ucrania que investigara a Biden. En un caso separado, dos socios de Giuliani, Lev Parnas e Igor Fruman, han sido detenidos y acusados de solicitar donaciones extranjeras ilegales a campañas políticas de EE.UU. Giuliani fue alcalde de Nueva York durante los ataques terroristas del 11-S y se presentó sin éxito a las primarias republicanas en 2008. Gordon Sondland, embajador de EE.UU. ante la UE Empresario hotelero que donó un millón de dólares a la campaña de Trump en 2016 y fue nombrado embajador ante la UE el año pasado. Aunque Ucrania no entra dentro de sus competencias, estuvo en contacto con el gobierno de ese país para transmitir el mensaje de que Trump quería una investigación a Biden a cambio de desbloquear las ayudas. Primero testificó en el Capitolio que no recordaba si las ayudas a Ucrania estaban supeditadas a la investigación a Biden pero ante el riesgo de un delito de perjurio (mentir bajo juramento) modificó su testimonio por medio de una declaración jurada. John Bolton, ex consejero de Seguridad Nacional Despedido en septiembre, ha sido llamado a testificar ante la comisión mixta del ‹impeachment›, pero ha acudido antes a los juzgados para que emitan un dictamen al respecto. Varios subalternos suyos sí han testificado que Bolton estaba horrorizado por las presiones a Ucrania y que tras una reunión las comparó con un delito «similar al tráfico de drogas». Se negó a cooperar con la campaña de presiones a Ucrania y protestó a Trump para que desbloqueara las ayudas. Marie Yovanovich, exembajadora de EE.UU. en Ucrania Respetada diplomática de carrera desde 1986, era embajadora en Ucrania cuando Trump comenzó sus presiones a Zelensky. Al oponerse a ellas, fue despedida. En su interrogatorio en el Capitolio dijo que temía por su seguridad y que conocidos suyos le recomendaron que «se cuidara las espaldas». Varios testigos del ‹impeachment› mantienen que Giuliani, el abogado personal de Trump, le pidió a este que despidiera a la embajadora Yovanovich porque se negaba a cooperar en las presiones a Zelensky. En su conversación de julio con el presidente ucraniano, Trump dijo que la embajadora era «malas noticias, por eso la hemos echado», según la transcripción. W. Taylor, embajador en funciones de EE.UU. en Ucrania Ha declarado que en principio no quiso asumir el puesto diplomático en Ucrania por cómo había tratado la Casa Blanca a su predecesora Testigo en la primera vista oral a puerta abierta en el ‹impeachment›, denunció una diplomacia paralela «altamente irregular« en Ucrania. Ha relatado en la comisión mixta del Capitolio las presiones de Trump a Zelensky por medio de varios interlocutores, incluido el embajador ante la UE Sondland. Mick Mulvaney, jefe de gabinete de la Casa Blanca En una conferencia de prensa en la Casa Blanca el 17 de octubre, Mulvaney admitió que Trump rescindió las ayudas a Ucrania a cambio de que «investigara casos de corrupción» relacionados con Biden y Hillary Clinton. Ante las implicaciones de esa confesión, Mulvaney inmediatamente se retractó, acusando a la prensa de manipular sus palabras. REUTERS Mulvaney se ha negado a cooperar con el ‹impeachment› y ha desobedecido las citaciones para testificar en el Capitolio. Adam Schiff, demócrata, presidente de la comisión de inteligencia de la Cámara de Representantes La comisión de inteligencia, que preside Schiff, ha sido la primera en interrogar a los testigos del ‹impeachment›. En una conferencia de prensa en septiembre leyó fragmentos de la transcripción de una llamada entre los presidentes de EE.UU. y Ucrania añadiendo pausas y efectos dramáticos, lo que ha propiciado duras críticas de Trump y los republicanos. La comisión que preside ha filtrado el testimonio de todos los testigos que han declarado a puerta cerrada y ahora, además, los vuelve a interrogar a puerta abierta, agravando el daño a la presidencia de Trump.

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