Puré de patata con champiñones y huevo ‘mollet’

El puré de patata es una fórmula sin fallos, capaz de hacer felices a todo tipo de comensales de cualquier edad y preferencia gastronómica. Podemos adaptarlo fácilmente a dietas veganas cambiando la mantequilla y la leche por grasas vegetales, aligerarlo cambiando parte de las patatas por nabo o especiarlo con nuez moscada o ras el hanout si queremos darle una vuelta (las hojas tiernas de la salvia, picadas frescas o previamente fritas, también le van de muerte).

El único secreto para que quede como a mí me gusta es no pasarlo nunca por la batidora para que se ponga chicletoso: aplastado me encanta desde en su versión más rústica, con menos líquido y trozos de patata que se notan al masticar; hasta más fino y trabajado. Una vez tenemos el puré listo, solo queda usarlo como un lienzo en blanco sobre el que disponer prácticamente cualquier cosa: desde unos restos de ragú hasta verduras asadas, pescado o -como en la receta de hoy- setas salteadas.

Si queremos convertirlo en un plato único apañado, pensemos en añadirle una porción de proteína de buena calidad y otra de verduras, al vapor o salteadas. Un contramuslo de pollo, un huevo, pescado, gambas, tofu o tempeh pueden aportar la primera parte; brócoli o coliflor al vapor con salsa de perejil, espinacas salteadas con ajo y limón, pimiento, cebolla y calabacín o tomates cherry salteados rápidos, solucionar fácilmente la segunda. ¡Viva el puré con cosas!

Dificultad

La de pelar el huevo.

Ingredientes

Para 4 personas

Preparación

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