Probamos Roomba i7+, el aspirador robot que se vacía solo | Escaparate

Cuando hace algo menos de un año comparamos los mejores aspiradores robot del mercado para EL PAÍS Escaparate, las pruebas que realizamos a cada uno de los modelos seleccionados nos llevaron a elegir un ganador: el iRobot Roomba 980, un aspirador que destacaba por lo apurado de su limpieza y por la posibilidad de adaptarlo en función de la suciedad del suelo. Pues bien, la firma acaba de presentar a su sucesor; un Roomba i7+ que está desde hoy a la venta en El Corte Inglés y que hemos tenido la oportunidad de probar durante algo más de tres semanas antes de su lanzamiento oficial.

Análisis y valoración

El Roomba i7+ tiene un diseño redondo muy similar al del resto de aspiradores de la firma, con un diámetro de unos 34 centímetros y una altura de aproximadamente 9 centímetros. Con estas dimensiones, cabe sin problemas entre las patas de las sillas e, incluso, debajo de algunos muebles. En su parte inferior posee dos cepillos de goma adaptados a cualquier superficie que se completan con otro lateral que barre el polvo y los pelos, facilitando su eliminación.

Gracias a una aplicación instalada en el smartphone o la tableta, es posible ajustar las preferencias de aspiración: una sola pasada, dos pasadas o un modo automático que hace que el propio robot elija de forma inteligente cuántas son necesarias para deshacerse de toda la suciedad. También sirve para programar las limpiezas eligiendo día, hora y hasta por qué zonas debe pasar. Y es que, como novedad, el Roomba i7+ se aprende el plano de la casa y diferencia entre las estancias, así que podemos enviarle sólo a la cocina o a toda la casa a excepción de la habitación principal; según consideremos en cada caso.

Para que funcione correctamente, es necesario que el robot limpie entre dos y cinco veces el hogar al completo, aunque lo recomendable es enviarlo una o dos veces primero en una misión de reconocimiento que no elimina la suciedad pero ayuda a crear el mapa inteligente de manera más rápida. Es lo que hicimos antes de comenzar las pruebas: tras un ‘viaje’ para explorar, le pusimos a limpiar. Al terminar nos informó de que el mapa inteligente ya estaba listo y pudimos personalizarlo: la aplicación ofrece la separación de las distintas estancias de forma automática, aunque en nuestro caso no fue muy acertada. En reestructurarlo no tardamos más de tres minutos.

Los usuarios que utilizan el robot en casas de varias plantas o, incluso, que se lo llevan a la playa o a la montaña cuando se van de vacaciones, se encontrarán con que tienen que repetir el proceso en todas ellas: el Roomba i7+ memoriza hasta 10 mapas diferentes y reconoce de forma automática dónde se encuentra. Eso sí, al volver es indispensable colocar la base en el mismo sitio en el que estaba, porque de otra manera el robot ‘se pierde’. Eso, o repetir todo el proceso.

Totalmente autónomo

Precisamente, la otra gran novedad del dispositivo es un accesorio que sustituye a la estación de carga tradicional. Se trata del Clean Base y su peculiaridad es que, además de recargar la batería del i7+, incluye una estación de vaciado automático. Como su nombre indica, y aunque parezca cosa de ciencia ficción, su función no es otra que la de vaciar el depósito de suciedad del robot sin que tengamos que hacer absolutamente nada. Así podemos olvidarnos de verdad de la limpieza del suelo y en ningún momento tenemos contacto con la suciedad.

Para hacerlo posible, esta base cuenta con un sistema de aspirado y una bolsa para almacenar los residuos muy similar a las de los aspiradores tradicionales: cada vez que el aspirador vuelve a ‘su casa’, los residuos se trasladan un depósito a otro. Lo único que percibimos es un potente ruido de aspiración durante unos segundos. Hay que puntualizar que esta función no es personalizable, es decir, no hay forma de decirle al robot que no vacíe el depósito cada vez que vuelve a la base.

La bolsa, reemplazable, tiene espacio para alrededor de 30 limpiezas, aunque todo depende de la superficie que aspire en cada uno de estos recorridos. Una vez llena, se enciende un LED rojo que informa de esta situación y debe tirarse a la basura y sustituirse por otra. No poder reutilizar las bolsas es un inconveniente. Y es que, después de hacer el importante desembolso que supone el Romba i7+ —recordemos que es un dispositivo de gama alta—, lo ideal sería no tener que seguir invirtiendo más dinero (el pack de tres bolsas cuesta en torno a 20 euros).

También por voz

Aunque el control del funcionamiento del aspirador se realiza principalmente desde la aplicación del móvil, también se puede controlar con la voz a través de altavoces inteligentes con Amazon Alexa o Google Assistant. Hemos tenido la oportunidad de probar esta función con un Energy Smart Speaker 5 Home dotado de Alexa y reacciona a la perfección ante instrucciones como: “Alexa, pide a la Roomba que empiece a limpiar”. El asistente, incluso, pregunta si quieres que lo haga en toda la casa o en estancias concretas y permite configurar una programación.

Hemos puesto a prueba el i7+ sobre tarima, suelos de cerámica, alfombras de pelo largo y hasta la alfombrilla de la entrada. La limpieza es siempre excelente con un nivel de ruido contenido. El robot memoriza por dónde ha pasado para no dejarse ningún rincón y eliminar polvo, tierra, pelos… Según la firma, consigue deshacerse de hasta el 99% de la suciedad del suelo debido, sobre todo, a que su potencia de aspiración ha aumentado. Para que os hagáis una idea, tarda entre 45 y 50 minutos en limpiar una vivienda de unos 50 m2 y gasta aproximadamente la mitad de su batería. La única precaución que tenemos que tomar es que haya algo de luz porque, de otra manera, no funciona bien.

La versión ‘simple’

Además de este conjunto, la firma ofrece la posibilidad de comprar el Roomba i7 (sin el +), igual en cuanto a prestaciones pero con una base de carga tradicional a un precio realmente interesante para tratarse de uno de los mejores modelos del mercado.

Lee más: elpais.com


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