Probamos los mejores termómetros infrarrojos que puedes encontrar ‘online’ y a un precio asequible | Escaparate

Primero fueron los termómetros de mercurio y luego los digitales para tomar la temperatura corporal. Sin embargo, desde la aparición del coronavirus se han hecho muy populares los termómetros infrarrojos (las populares pistolas para medir la temperatura) tanto en el ámbito doméstico como en las escuelas, los aeropuertos, algunas tiendas… Esta popularidad se debe principalmente a dos razones: no es necesario el contacto físico y son increíblemente rápidos, pues en poco más de un segundo la persona sabe si tiene o no fiebre.

¿Cómo funciona un termómetro infrarrojo?

Funcionan a través de una lente infrarroja que realiza una lectura de la temperatura cuando el termómetro apunta a la frente mediante un pequeño puntero láser. Así, lo que caracteriza a esta lectura es que el resultado se muestra en una pantalla LCD que puede adoptar uno de estos tres colores: el verde informa que el termómetro no registra signos de fiebre, el amarillo o naranja (dependiendo del modelo) indica que ha detectado unas décimas y el rojo informa de temperaturas superiores a los 38ºC.

¿Qué clase de termómetros infrarrojos sin contacto hemos elegido?

Aunque esta clase de termómetros resultan un poco más caros que los modelos digitales de siempre, su precio no resulta prohibitivo para el bolsillo. Por eso, hemos querido conocer de primera mano cuál es el mejor termómetro infrarrojo de las cinco propuestas analizadas. El presupuesto fijado no ha superado los 35 euros. Son las siguientes: AGM termómetro infrarrojo (8), Ankovo termómetro infrarrojo (8,75), Idoit EU-F7 (9), Kkmier DF03 (9,25) y Konjac termómetro infrarrojo (9,25).

Cada uno de estos termómetros nfrarrojos sin contacto ha recibido una valoración media final a partir del análisis de varios criterios como los que, a continuación, se indican:

– Materiales: en referencia a su calidad y acabados.

– Fiabilidad: ¿cómo de precisas y fiables son las lecturas de las temperaturas de un termómetro infrarrojo? Si vas a tomarte o tomar la temperatura varias veces seguidas, lo aconsejable es que entre una toma y otra dejes transcurrir unos instantes.

– Manejabilidad: si el termómetro infrarrojo es fácil o no de utilizar.

– Experiencia de uso: si el modelo cumple con lo esperado y desempeña correctamente su función, es rápido, si la pantalla LCD modifica su color en función de si detecta o no fiebre, si proyecta además una señal sonora complementaria en el supuesto de que la persona supere los 38ºC…

Los mejores termómetros infrarrojos para casa: así los hemos probado

En las últimas semanas, he utilizado cada uno de estos cinco termómetros digitales infrarrojos varias veces al día para comprobar mi temperatura, la de mi pareja y mi hija pequeña. Esto me ha permitido averiguar cómo funcionan y si estas lecturas eran similares o existían diferencias importantes tras cada uso de cara a la fiabilidad de los resultados. Estas pruebas se han complementado con un termómetro digital tradicional (debajo de la axila) para contrastar su lectura con los modelos infrarrojos.

Cualquiera de estas propuestas es una buena alternativa para tomar la temperatura de forma rápida y sin que haya contacto con la persona. Sin embargo, dos de ellas destacan sobre el resto: son los termómetros infrarrojos profesionales de Kkmier y Konjac. La precisión de sus resultados, al comparar sus lecturas con las del termómetro digital que se ha utilizado, es la mejor. Se pueden utilizar también para tomar la temperatura acercándose al oído, poseen un modo específico para adultos y niños, e integran función de apagado automático para que sus pilas duren más.

Termómetro infrarrojo Kkmier DF03 

Junto a las propuestas de Ankovo y Konjac, incorporan un modo oído, lo que está muy bien si tienes bebés. Como sus contrincantes, debes extraer el capuchón magnético de la parte superior y elegir esta opción desde el botón ‘M’. Este modelo por infrarrojos ofrece una muy buena experiencia de uso gracias a la fiabilidad y precisión que proporciona. De hecho, comparando sus lecturas con las del termómetro digital que se usó en las pruebas, las variaciones fueron de dos décimas y, en algunos casos, de solo una.

Con un peso de 110 gramos y un diseño práctico y cómodo, el plástico de su fabricación ofrece una agradable sensación al tacto. Como el resto, es rápido realizando la medición de la temperatura y recurre al semáforo de colores que caracteriza a estos modelos: verde para una temperatura normal, naranja cuando la fiebre es leve y rojo cuando es alta. En este último caso, el termómetro emite también una alarma audible que puedes silenciar si lo deseas.

El termómetro digital infrarrojo Kkmier DF03 cuenta, por otro lado, con un modo específico para niños (hasta 12 años), otro para adultos y uno más que se llama objeto que lo puedes emplear para saber qué temperatura hay en la habitación o en un objeto (para los biberones, por ejemplo, es práctico). Asimismo, incorpora apagado automático y un sistema de memoria que almacena hasta 40 mediciones. Viene con una funda para guardarlo y con dos pilas triple AAA.

Termómetro infrarrojo Konjac

Incluye una funda para guardarlo y un par de pilas triple AAA. Está fabricado en plástico ABS y la primera toma de contacto resulta positiva porque resulta cómodo cuando lo sostienes y lo trasladas de un sitio a otro. Detecta super rápido la temperatura, pero además ha registrado uno de los mejores y más fiables resultados de la comparativa: en algunos casos, incluso, la misma lectura que el termómetro digital que tenía en casa.

Para encenderlo, basta con pulsar el dibujo del termómetro dibujado sobre su mango. A su vez, encima de este botón de inicio, tienes un segundo control con la letra M serigrafiada. Su funcionalidad es doble. De un lado, eliges el modo de uso que prefieres porque cuentas con estas opciones: una específica para niños, otra para adultos, una tercera por si quieres utilizarlo con el oído y una cuarta que te permite, por ejemplo, determinar la temperatura de los alimentos. De otro, accedes a su memoria que almacena las últimas 40 mediciones registradas a modo de histórico.

La pantalla del termómetro infrarrojo sin contacto Konjac deja sensaciones positivas y, entre otras cosas, con solo echar un vistazo sabes qué modo de medición has seleccionado o la autonomía que le resta al termómetro. Para que las pilas duren más, se apaga si detecta que en los últimos 10 segundos no se ha usado.

Termómetro infrarrojo Idoit EU-F7

Forma parte de la hornada de termómetros de pistola que tan de moda se han puesto en los últimos meses. Si nunca antes has tenido uno, la primera sensación con el termómetro infrarrojo sin contacto Idiot EU-F7 resulta cuanto menos curiosa. La fabricación y el acabado del producto denotan calidad, y el mango que sujeta toda la estructura garantiza un perfecto y ergonómico agarre. El mecanismo de disparo del botón es rápido y efectivo. En cuanto a la precisión de la temperatura, logra resultados bastante buenos porque en las pruebas realizadas con nuestro termómetro digital convencional apenas registramos variaciones de dos décimas.

En el lado opuesto a donde se sitúa el sensor de infrarrojos, tienes la pantalla LCD y tres botones más, cada uno con una función específica. El que queda a la izquierda, te permite escoger entre dos tipos de medición: personas u objetos; el central da acceso a las últimas 10 mediciones registradas y el de la derecha sirve para cambiar entre grados Celsius (Cº) o Fahrenheit (ºF); el resto de termómetros infrarrojos incluyen esta opción también.

Como era de esperar, la retroiluminación de su pantalla LCD cambia de color según la temperatura que registra y con ella la carita sonriente o no del rostro que aparece, característica habitual en esta clase de modelos. Viene con pilas y, para que te duren más tiempo, el dispositivo se apaga automáticamente tras 30 segundos de inactividad.

Termómetro infrarrojo Ankovo

Este modelo incluye dos pilas triple A que hay que colocar en su parte trasera y una bolsa para guardarlo, accesorio que se agradece. La ergonomía de su diseño favorece su usabilidad y, además, pesa muy poco. En este caso, el termómetro digital infrarrojo de Ankovo mide no solo la temperatura corporal colocándolo en la frente. Se puede usar también con el oído: en este último caso, hay que extraer el capuchón de la parte delantera superior. Está un poco duro, pero tras varios usos enseguida te haces con su mecanismo.

El aparato ha logrado en nuestras pruebas unos resultados bastante precisos y es rápido. La temperatura se refleja en su pantalla LCD que, por cierto, se retroilumina en la oscuridad y ofrece una legibilidad mejor de la esperada.

Por otro lado, y, en función del valor que registra, el fondo de esta pantalla es de un color u otro. Si es verde no tienes que preocuparte. En cambio, entre el tramo de los 37,4º y los 37,9ºC, el display cambia a naranja. A partir de los 38ºC, este semáforo de color cambia al rojo. En este último caso, emite, además, un leve pitido a modo de aviso. Si lo deseas, puedes silenciarlo desde el botón situado debajo de su pantalla.

Termómetro infrarrojo AGM

Si tu presupuesto es un poco más ajustado, la opción más económica de la comparativa es la que más se adecua a tu economía. Cuando comparamos sus lecturas con las que registró nuestro termómetro digital convencional, observamos una diferencia en la mayoría de los casos de dos décimas y en situaciones puntuales de hasta tres décimas. Aun así, este termómetro por infrarrojos de la marca AGM cumple con su función porque no son variaciones excesivamente grandes o importantes.

Comparte con el modelo Idoit EU-F7 un original diseño en forma de pistola que se sostiene bien y funciona, al igual que el resto, con dos pilas triple A. Incluye dos modos de uso (personas y objetos) y su memoria puede albergar 32 lecturas. La pantalla LCD muestra los dígitos correctamente y la visualización es buena. Cuando detecta fiebre, además de ponerse en color rojo emite una señal sonora.

¿POR QUÉ DEBES CONFIAR EN MÍ?

Llevo en el periodismo tecnológico casi dos décadas. En todo este tiempo, he tenido el privilegio de comprobar cómo avanza la tecnología para hacer que el día a día sea más fácil y contarlo en diferentes medios. Aunque ya he perdido la cuenta de cuántos productos han pasado por mis manos, confieso que las ganas y las sensaciones siguen siendo las mismas. Portátiles, tabletas, teléfonos, cámaras de fotos, pulseras de actividad, relojes inteligentes… No me pongo límites a la hora de elegir un dispositivo y exprimir al máximo sus posibilidades como buena consumidora de tecnología.

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