¿Por qué nos fascina tanto la arquitectura de Barcelona? Seis paradas para redescubrirlo | ICON

Dicen que si alguien retira la daga que atraviesa la calavera del Pont del Bisbe, el cinematográfico puente gótico que conecta el edificio de la Generalitat con la Casa dels Canonges, Barcelona se derrumbaría en sus cimientos. Dudamos que alguien se haya atrevido siquiera a intentarlo, pero la anécdota podría servir para ilustrar los misterios y la fascinación que envuelve la arquitectura de la Ciudad Condal, en donde no es sorpresa encontrarse con hipnóticos dragones y creaciones de Gaudí, sino que forma parte de la rutina diaria. Tópicos al margen, quizá su secreto es ese, su capacidad de hibridar de forma armónica tantos estilos arquitectónicos: la convivencia entre su pasado gótico con sus hitos modernistas, sus calles románicas con los edificios contemporáneos más brutalistas.

Barcelona siempre ha sido sinónimo de vanguardia. Es dinámica, bulliciosa y moderna. Por eso, hay muchas formas también de aprender a observarla. Nosotros hemos decidido hacerlo al volante del nuevo Ford Puma. Al fin y al cabo, si algo tienen en común son adjetivos como modernidad y vanguardismo. Además, con el certificado medioambiental ‘eco’, este SUV híbrido de la marca estadounidense es el mejor aliado urbano para recorrer las calles de forma segura y limpia. El misterio en este caso está en sus innovadores motores EcoBoost, que combinan el motor de gasolina con una eléctrico, para darle soporte cuando es necesario, mejorando la eficiencia del combustible y reduciendo las emisiones. Arrancamos…

Arquitectura híbrida en Poblenou

Las antiguas fábricas y almacenes del ‘Manchester catalán’ amanecen hoy reconvertidas en estudios de diseño y talleres creativos. Poblenou está de moda y su pasado industrial convive con las propuestas más interesantes de la ciudad. Motivo suficiente para iniciar esta ruta al volante del nuevo Ford Puma y disfrutar de su ecléctico paisaje urbano: las casas marineras que resisten al tiempo en la plaza de Prim, los impresionantes bloques Tupolev de corte soviético, y el distrito de innovación tecnológica 22@. Aquí precisamente, sobrevolando la plaza de les Glòries, está el Disseny Hub Barcelona, un edificio contemporáneo y sostenible, obra del estudio MBM Arquitectes. Una parada obligatoria para los amantes del diseño, ya que integra miles de piezas procedentes de los museos de Artes Decorativas, de Cerámica, del Gabinete de las Artes Gráficas y del museo Textil y de la Indumentaria. Muy cerca se sitúa también el Museu Can Framis (Carrer de Roc Boronat, 116), otro de los puntos más emblemáticos del barrio. Situado en una antigua fábrica textil del Siglo XVIII, acoge ahora el museo de Pintura Contemporánea.

Acompañados del Ford Co-Pilot360, un conjunto de tecnologías de asistencia al conductor, la conducción por las calles de Poblenou es intuitiva. El control de crucero adaptativo reconoce las señales en carretera y regulando la velocidad del vehículo al límite establecido. Con el sistema de frenada de emergencia, que ofrece una mayor agilidad de respuesta en la dirección ante obstáculos imprevistos, avanzamos sin ningún sobresalto. Aparcamos así cerca de nuestro siguiente destino: La Plataforma (c/Pujades, 99), una bulliciosa galería de arte y estudio de producción audiovisual, que sirve de lanzadera de nuevo talento. Este mes, las obras lumínicas de Maurici Ginés, cuelgan de las paredes para disfrute de los curiosos.

Decoración en El Born

En las callejuelas medievales que llevan al antiguo Mercado –hoy sede del Born Centre de Cultura i Memoria–, hay auténticos templos de decoración. Gidlööf (Passatge Mercantil, 1) es habitual en las revistas lifestyle y la reseña no es para menos: en este espacio lo nuevo y lo vintage van de la mano, con todo tipo de muebles de estilo escandinavo y objetos de facturación propia. Callejeando por el Born encontramos también Roomservice (c/ del Àngels, 16), una auténtica cueva de Alí Babá para aficionados al interiorismo con exposiciones temporales de diseñadores contemporáneos: mesas de Piet Hein Eek, sillas de Richard Hutten o lámparas de Weltevree…. Los «objetos de deseo» son la especialidad de Memento (Sant Honorat, 11), con mobiliario de estilo nórdico y piezas retro de las décadas 60 y 70. Salir con las manos vacías es imposible, pero gracias al uso inteligente del espacio del nuevo Ford Puma no tenemos problemas para llevárnoslo todo. Incluye un compartimento de carga inferior llamado MegaBox, que ofrece un espacio adicional de 81 litros a los 546 litros del maletero, y permite cargar artículos de hasta 115 centímetros de altura.

Gastronomía inmersiva en El Raval

Con la construcción en 1995 del MACBA de Richard Meier, llegó progresivamente la renovación del barrio más abierto y multicultural de Barcelona. Si bien el museo de Arte Contemporáneo es una visita obligada en esta ruta arquitectónica, las calles acogen propuestas gastronómicas en las que plato y diseño se funden. En Dos palillos (c/Elisabets, 9), del chef con una estrella Michelín Albert Raurich, nada es convencional. En el comedor solo hay sitio para 12 comensales, distribuidos en una barra continua de inspiración setentera, creada por el diseñador Lázaro Rosa-Violán. Gats (Carrer d’en Xuclà, 7) es el place to be del empresario Tomás Taruella y En compañía de lobos; un local de amplios ventanales y paredes industriales por el que se extiende de forma natural la luz del Raval. La idea de ambos locales coincide con la visión del nuevo Ford Puma: crear una experiencia envolvente. Porque más allá de sus sofisticados acabados brillantes o su cuidada tapicería de estilo deportivo –con fundas de asientos extraíbles para olvidarse de la limpieza–, cada elemento ha sido diseñado para la comodidad y la seguridad de los pasajeros. De ahí la gran variedad de tecnologías inteligentes destinadas al conductor: como el panel de instrumentos digital, con información personalizable señalada de forma intuitiva, o la pantalla táctil de 20.3 cm con una serie de servicios de entretenimiento y conectividad, como el Ford SYNC3, que permite controlar el teléfono o el sistema de navegación mediante la voz; o el módem integrado FordPass Connect, con toda la información del vehículo –nivel de combustible, presión de los neumáticos, lugar de aparcamiento–, en el móvil.

Arte en el Eixample

El centro modernista de la ciudad Condal, con grandes avenidas de distribución germana, aloja las galerías más interesantes de la capital. Las recorremos sin restricciones gracias al certificado eco del nuevo Ford Puma y sus motores EcoBoost, que consumen menos combustibles y reducen las emisiones de carbono. Porque el SUV de la marca incorpora un propulsor eléctrico que ayuda a mejorar la eficiencia del vehículo, proporcionando apoyo adicional al motor de gasolina cuando es necesario. Además, para recargar su batería de 48 V no necesita conectarse externamente, sino que se alimenta durante la conducción. Los frenos regenerativos recuperan la energía de la conducción, que de otro modo se perdería, para recargarla. De este modo, podemos trazar una ruta de galerías alternativas sin que nos pese la conciencia: ProjecteSD (Passatge de Mercader, 8), gestionada por Silvia Dauder, apuesta por el arte de vanguardia conceptual; Galería 3 Punts (Carrera d’Enric Granados, 21) reivindica el trabajo de los artistas jóvenes más interesantes de Barcelona, como Mark Laila o Sito Mújica; y otro clásico es la Galería Senda (Carrer de Trafalgar, 3) de Carlos Duran, que lleva veinte años apostando por el arte contemporáneo.

Compras alternativas por Vila de Gràcia

Si las fachadas modernistas del Passeig de Gràcia albergan las tiendas más lujosas de la capital –como las históricas galerías Vinçon, una de las tiendas más veteranas y un referente en diseño o decoración; o Santa Eulalia, uno de los espacios multimarca más populares de la capital, con prendas de las mejores marcas y un departamento de sastrería a medida; el barrio de Vila de Grácia en el que desemboca la avenida respira bohemia y autenticidad. Aquí han establecido sus showroom los diseñadores de Colmillo de Morsa o la mismísima Lydia Delgado. Escribimos nuestro próximo destino en la pantalla táctil del nuevo Ford Puma: Boo (Bonavista, 2), y gracias al FordPass Conect, con el servicio de información del tráfico, nos marca el camino para llegar. De hecho, es el servicio más preciso hasta la fecha, con actualizaciones a tiempo real, ajustando nuestra ruta en función de las condiciones de tráfico. Entrar en Boo es como colarse en el armario de un influencer nórdico: prendas de firmas europeas, siluetas de caída perfecta y diseños atrevidos sin pecar en estridencias. La sostenibilidad define las propuestas de Amapola Vegan Shoop, con diseños contemporáneos únicamente de origen. Muy próxima está Casa Atlántica (c/ de la Llibertat, 7), un estudio de interiorismo que alberga objetos curiosos y muebles antiguos con aires atlánticos: cerámica pintada a mano, como las famosas andoriñas de Oporto, cestas de junco o maceteros de terracota. Un gabinete de curiosidades en el que merece la pena perderse.

Atrapa la ciudad desde los Bunkers del Carmel

No suele aparecer en las guías turísticas, pero la era de Instagram ha popularizado uno de los rincones más bellos de Barcelona. Los bunkers se construyeron en 1937 en la cima del Turó de la Rovira para proteger la ciudad de la aviación fascista italiana. De hecho, todavía se conserva una batería antiaérea y los vestigios de varias barracas. Hoy es uno de los mejores miradores de la ciudad. Al volante del nuevo Ford Puma, cruzamos la ciudad de forma rápida y segura con el modo Sport, uno de sus cinco modos de conducción personalizables, que adapta la respuesta del acelerador, el comportamiento de marchas e incluso la dirección según el estilo de conducción del conductor. Después, con el sistema de aparcamiento asistido, identificamos un buen sitio para dejar el coche. Llegamos un poco antes del atardecer, el momento perfecto para deleitarnos de la puesta de sol con Barcelona a nuestros pies.

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