Pierna de cordero con ajo, pimentón y hierbas

Siempre he pensado que las piezas grandes de cordero -especialmente la pierna- quedaban mejor hechas durante unas cuantas horas en el horno a muy baja temperatura, con un golpe final de calor alegre para que la piel quede crujiente y bien tostadita. Pero un día un amigo me contó que, cuando vivía en Inglaterra de jovenzuelo, la familia inglesa que le acogía preparaba una cada domingo metiéndola en el horno a toda castaña durante poco más de una hora, y quedaba espectacular.

Me sorprendió la información, y la dejé en la carpeta mental donde guardo todas aquellas cosas que no voy a probar, porque para qué lo vas a arreglar si no está estropeado. Pero poco después di con una receta de The Guardian en la que también recomendaban un tiempo relativamente corto de horno a muy alta temperatura, y me picó la curiosidad lo suficiente como para investigar un poco. Si The Guardian me confirmó esta gozadera cárnica, Jamie Oliver me lo regaló con esta otra receta, de la que he preparado varias versiones desde entonces.

Marinar el cordero durante un día hace que los sabores se integren muy bien en él, y la carne quede aromática y muy sabrosa. Se pueden usar las especias o semillas que se prefiera, cambiar el vermut por vino blanco o tinto y añadir las verduras que se quiera al lecho sobre el que reposará el cordero: zanahorias, calabaza, chirivías y muchos otros podrían estar invitados a la fiesta.

Dificultad

La de tener sitio en la nevera para marinarlo durante un día.

Ingredientes

Para 4-6 personas

Preparación

¿Has intentado hacer esta receta u otras de El Comidista, y no te han salido bien? Quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

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