Picantones fritos con salsa agridulce de melocotón

Hace poco una compañera de este mismo portal reivindicaba las alitas de pollo al horno crujientes sin necesidad de sumergirlas en aceite hirviendo (y muy bien reivindicado, dicho sea de paso). Yo quiero romper hoy una lanza por la buena fritura, esa que te hace babear cuando vas a Cádiz, pides una ración de tortilla de camarones y acudes asombrado al espectáculo de tus papilas gustativas bailando la versión de Camarón de Volando voy. La bomba de neutrones, oye.

Antes de seguir, he de advertir al lector de que el bichejo que pasó por delante de la cámara es un pollo picantón, pero potencialmente podría ser una codorniz, unos muslitos de pollo (previamente remojados en leche durante una noche en la nevera) o unas alitas de esta misma ave o blanquetas de pavo.

Si las hubiera encontrado en el mercado ese día, hubiera usado codornices para este plato. ¿Por qué codornices? Porque son unas aves fabulantásticas que casi nunca compramos. Porque se pueden marinar de cualquier manera y siempre quedan ricas. Cambia los ingredientes por limón, perejil y ajo, sube el tiempo de marinado a dos horas, sigue las instrucciones de fritura y prepárate para llorar.

La idea de la salsa agridulce fue un agregado de última hora, cuando un par de melocotones me hicieron ojitos y decidí que tenía que llevármelos para el piquislabis de media mañana. Sin embargo, me traicioné y no me arrepiento de ello. Vaya si no me arrepiento…

Dificultad

La fritura exige algo de atención. Algo.

Ingredientes

Para 4 personas

Preparación

¿Has intentado hacer esta receta u otras de El Comidista, y no te han salido bien? Quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

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