Parmentier de boniato con pulpo

¡Ya es otoño! Sí, por fin hemos podido sacar el abrigo de felpa del fondo del armario y descubrir que ya hay castañas, setas y boniatos en la frutería de debajo de casa. Para celebrarlo, hoy os traemos una guarnición bien fácil de hacer que permite muchas variaciones. ¿Que no creéis que vaya a ser fácil? Pues tenéis un problema, porque es un sencillo puré. ¿Con qué va bien? Lo hemos probado con carne y con pescado y el resultado siempre ha sido positivo. En la foto de la receta va de perfecto acompañante de una pata de pulpo a la plancha.

Respecto a los ingredientes: hemos puesto una receta base con la que experimentar. Añadiendo lacteos como nata o leche conseguiremos texturas más finas y fluidas pero más pesadas (cuidado con pasarse con el minipimer porque el almidón de la patata lo puede dejar chicletoso).

Solo con un poco de aceite o mantequilla y un tenedor el resultado será más rústico. Podemos variar el condimento con pimentón, por ejemplo, por parmesano, curry o jengibre fresco, consiguiendo resultados interesantes y que combinen bien con los ingredientes principales a los que acompañe la preparación (aunque con un par de huevos escalfados y nada más está que te mueres).

Un truco: la cocción de los tubérculos ya pelados nos ahorra tener que esperar a que estén templados tras la cocción, y además absorben la sal que añadamos en el agua. Hay que vigilar el punto de cocción para que no se deshagan: esto se soluciona haciéndolos a fuego suave y vigilando a menudo a partir de los dos tercios de la cocción.

Dificultad

Ni la hay, ni se la espera…

Ingredientes

Para 4 personas

Preparación

  1. Pelar la patata y el boniato. Cortar en dados más o menos regulares. Colocar en un cazo con agua fría -que les cubra un dedo por encima- con una cucharada de sal. Llevar a ebullición a fuego medio.

  2. Pinchar la patata y el boniato para comprobar el punto de cocción. EL tiempo de cocción se aproximará a los 20minutos, pero dependerá del tamaño de los trozos. Escurrir bien el agua de cocción.

  3. Mezclar en un bol con la mantequilla y el pimentón, con ayuda de un tenedor o pasapurés, hasta conseguir la textura deseada. Añadir sal y pimienta o más pimentón hasta conseguir la sazón deseada.

  4. Servir templada con la guarnición deseada -en este caso, pulpo braseado- un buen chorro de aceite de oliva, escamas de sal y una pizca de pimentón.

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