Ocho platos que sueles pedir a domicilio y puedes hacer tú mismo

La empatía es básicamente ponerse en el lugar del otro, hacer tuyos sus problemas y riesgos, sentirlos como propios. En estos días de precauciones, la empatía nos lleva a preguntarnos si los riders, esos trabajadores y trabajadoras de bicicleta, mochila, moto y precariedad, se están exponiendo innecesariamente para que te llegue la comida caliente a casa. Para que disfrutes en el sofá de unos platos que has pedido por internet y que, siendo realistas, puedes hacer en tu cocina –a no ser que algo te lo impida, claro– con recetas sencillas e ingredientes nada rebuscados.

Una tabla de sushi, pizzas familiares, unos rollitos de primavera o un kebab turco son algunos de los clásicos de la comida a domicilio. Platos que en su mayoría no exigen la destreza culinaria de los hermanos Roca ni ingredientes que requieran de una búsqueda en Yahoo! Respuestas. Además, la cocina puede ser una actividad entretenida y gratificante en estas semanas de aislamiento, así que el beneficio es doble: te abstraes por un tiempo de todo lo que ocurre y te ahorras los servicios de apps como Glovo, Deliveroo o Uber Eats. Para que no quede ninguna excusa posible para no hacerlo, aquí te enseñamos cómo prepararlos en casa.

Tacos mexicanos

Es uno de esos platos que vienen de maravilla para estos días: casi cualquier verdura o carne en tiras especiada pasadas por la plancha es susceptible de convertirse en taco. En el caso de que quieras algo más puramente mexicano, aquí tienes la receta de la cochinita pibil. Para hacerla necesitas marinar las cebollas moradas con zumo de naranja y lima y dos chiles habaneros; y la paleta o el cabecero de lomo de cerdo con zumo de limón y naranja, vinagre, comino, canela, pimienta, ajo, laurel y pasta de achiote. Aviso para noveles: la carne tiene que marinar al menos cuatro horas y estar otras tres en el horno a 180ºC. Tiempo de sobra para terminarte Anna Karénina, ver dos veces Ben-Hur o ponerte petatis de hacer flexiones y sentadillas a lo Ortega Smith.

Si solo tienes tortillas de harina de trigo, las quesadillas admiten prácticamente cualquier cosa: desde un queso fundente, aguacate y champiñones salteados, hasta lo que te dé la imaginación. A la hora elaborar este plato mexicano, el líder comidister, Mikel López Iturriaga, señala dos aspectos muy a tener en cuenta: «Es esencial calentar siempre la tortilla –pasarla 10-15 segundos por una sartén caliente y luego ir poniéndolas en algún recipiente envueltas en un paño o servilleta– y, si puedes, rematar los tacos con alguna salsa mexicana y un poco de lima».

PD: a la hora de prepararlos y comerlos, hazle un favor a la patria mexicana y no cometas los errores que se mencionan en este vídeo, por el amor de la virgen de Guadalupe.

Pizzas

Las pizzas están más solicitadas en internet que el papel higiénico y el gel hidroalcohólico juntos. Curiosamente, se piden a domicilio cuando es un plato muy fácil y divertido de elaborar que incluso puedes hacer con niños. No te hace falta comprar una masa industrial chusca: en este artículo Ibán Yarza explica de manera magistral cuán sencillo es hacerla, siguiendo la Unidad Básica de Masa (UBM), con agua, harina, sal y levadura.

Si no te quieres complicar la vida, siempre puedes tirar de la clásica Margarita. Con un poco de tomate crudo triturado –ojo, crudo, no tomate frito–, mozzarella, albahaca y aceite de albahaca queda fetén. Aunque también está la opción de una pizza vegana que lleve espárragos, berenjena, calabacín y pimiento rojo: eso ya depende de cada uno, posibilidades hay chiquicientasmil. En lo que sí hay consenso es en los trucos para que quede más profesional: amasar con las manos y no con rodillo, respetar los tiempos de fermentación y cocerla en el horno a la máxima potencia, directamente sobre la base del mismo (lo más parecido a un horno de pizza que puedes tener en casa).

Rollitos

Un clasicazo de los take away: los rollitos de primavera –ahora con más sentido que nunca– son tan viejunillos como fáciles de hacer, pero puedes probar a elaborar otros tipos de rollitos asiáticos. En El Comidista explicamos en este vídeo cómo preparar la versión vietnamita goi cuon, que utiliza como ingredientes fideos y obleas de arroz, soja fresca, gambas cocidas, panceta, hojas de lechuga y cilantro y menta. Los rollos se acompañan de una salsa de pescado a base de  zumo de limón, azúcar, salsa de pescado, un poco de agua y y dos dientes de ajo picados. La alternativa vegana incluye aguacate y tofu, y salsa hoisin en lugar de la de pescado.

La preparación es tan sencilla como mezclar los ingredientes de la salsa y reservar. Cocer la panceta y los fideos por separado, mojar las obleas en agua, disponer sobre ellas los ingredientes y enrollarlos. Nada más.

Hamburguesas

Los locales de hamburguesas aparecen entre las primeras opciones en apps como Glovo o Deliveroo. Pero vamos a ver, almas de búcaros, ¿para qué las pedís a domicilio con lo sencillo que es hacerlas en casa? Las leyes son claras y directas: si es posible, mezcla la carne de cerdo y ternera en una proporción 20-80%, respectivamente; si utilizas solo ternera, no cojas las partes magras –espaldilla, paleta o aguja son cortes ideales–; cuanto más fino el triturado, más seca la hamburguesa. Si quieres utilizar huevo, usa solo la yema; sácala de la nevera media hora antes de cocinarla y pásala por la sartén con un poco de aceite con el fuego a tope uno o dos minutos por cada lado.

A partir de aquí, las florituras y la fantasía que quieras añadirle entran en tu gusto personal: en esta guía te proponemos tres recetas para acompañar hamburguesas cárnicas, aunque si lo prefieres, también puedes preparar la versión vegana. Todo un festival de posibilidades culinarias más allá del Happy Meal (aquí el regalito es la salud de tus arterias, que no se resienten tanto).

Ramen

Hay quien piensa que, si haces ramen en casa, lo que te sale es un puchero. Pero no nos frustremos tan pronto: hacer este caldo japonés de forma casera es posible. Para la sopa necesitas hacer en una olla con un poco de aceite la panceta y el jarrete, y después añadir dos puerros, dos zanahorias, una cebolla, jengibre, cuatro ajos y los huesos. Se lleva a ebullición y se cocina en olla exprés durante 50 minutos. Por último, se cuela y desengrasa, pero no del todo (un poco de grasa siempre lo mejora todo).

Por otro lado, se hierve una mezcla de salsa de soja, vino blanco, anchoa triturada y jengibre picado. Tras ello, se macera la panceta en este jugo durante media hora. Se cuecen los fideos en el caldo que habíamos preparado previamente y, cuando están, se echan cuatro cucharadas del jugo a base de salsa de soja, la panceta y un huevo cocido.

Si la pereza te reconcome y prefieres ir a lo fácil, la siempre resolutiva comidister Mònica Escudero propone una versión heretodoxa para vagos: «Con un buen caldo tipo Aneto y unos 150 g por litro de ese embutido que se llama cabeza de jabalí –que básicamente es cerdo y su grasa– bien triturado, consigues un caldo muy parecido al del tonkotsu ramen, muy rico y con mucho cuerpo». A partir de aquí, puedes añadir panceta, fideos de trigo, alga nori, carne picada en salsa picante, cacahuetes picados… «No es canónico, pero también se puede hacer con udon, unos fideos gorditos que no necesitan ni cocinarse», afirma Escudero, temiéndose que no le dejen entrar nunca más en Japón.

Sushi

Los makis son un poquito trabajosos para hacer, pero se supone que ahora tienes tiempo para ponerte a ello. Dicho esto, si crees que maki es un apelativo cariñoso que utilizan los chonis entre ellos, te insto a que veas este vídeo. En él se explican conceptos tan básicos como las distintas variedades de sushi, la cocción del arroz –durante 45 minutos, y luego dejarlo reposar otros 15 con un poco de vinagre de arroz– o diversos trucos para hacer más fácil el enrollado. Si necesitas una explicación más detallada, en este tutorial de YouTube hacen el sushi paso a paso.

En el caso de que pases olímpicamente de enrollar nada, una opción más sencilla, muy rica y poco conocida por aquí es el chirashi sushi. Básicamente es poner en un bol con arroz aliñado como para sushi, pero un poco caliente, todos los ingredientes básicos de este plato: podemos usar atún y salmón crudos, huevas, pescado blanco, gambas o langostinos y verduras como pepino o habas de soja, por ejemplo. 

Kebab

El kebab es de las comidas más socorridas del mundo, pero no hace falta que en estos días lo pidas para llevar, insisto. En este post, Clara Pérez Villalón aporta las recetas e ingredientes necesarios para elaborar la carne y la salsa de yogur, y una alternativa vegetariana con verduras asadas –patata, pimientos, calabación y berenjenas– y queso feta. La carne que recomienda es pechuga de pollo, que se debe dejar marinar durante una noche entera y luego se cocina en el horno a 220ºC. Como ves, no hace falta el troncho ese de carne ni la maquinilla de afeitar rara que utilizan.

Curry

Los restaurantes indios también figuran entre las demandas habituales a domicilio. Precisamente el curry con pollo es uno de sus platos más típicos –los indios llaman curry a los guisos de verduras o carne con salsa, no al bote amarillo con el tapón rojo del Mercadona–, como explica en este vídeo Iván Surinder, chef del restaurante barcelonés Tandoor. Si por contra prefieres hacerlo sin carne, puedes guiarte con esta receta, que usa boniatos, lentejas rojas, garbanzos cocidos y tomate pelado.

También existe el curry tailandés, que se hace con salsa de pescado pero en la versión con ingredientes fáciles se cambia por un jugo a base de anchoas, ralladura de piel de limón y albahaca. Por si fuera poca variedad, tienes la opción del curry japonés: esta adaptación que hicieron los nipones del plato indio utiliza pastillas de curry, pero se puede sustituir por ajo, curry en polvo y aceite vegetal. Además, acepta desde carne de ternera o pollo a una versión solo con verduras.

Estos son los ocho platos que te proponemos, pero la lista es tan larga como las cartas de los establecimientos que sirven a domicilio. Una alternativa es más cómoda, sí, pero la otra quizá es más ética en la situación en la que nos encontramos.

Lee más: elpais.com


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