Nos jugamos la vida

Si en el último lustro se hubieran aplicado con más rapidez y voluntad política algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que componen la Agenda 2030, la humanidad habría estado mucho mejor preparada para combatir la pandemia de la covid-19 y ahora habría menos dificultades para corregir sus efectos económicos más lacerantes. Por ejemplo, el tercer ODS (“Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos y todas en todas las edades”) implica fortalecer los sistemas públicos de salud y la política de cuidados que forma parte del cuarto pilar del Estado de bienestar. No ha sido así.

Seguir leyendo

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!