Ñoquis caseros con pera y stilton

¿Cansado de ver en la televisión a todos esos cocineros que hablan de lo estupendo -y facilísimo- que es hacer pasta fresca casera en casa? Pues lo sentimos, hoy no va ideas para no pringarse hasta el pelo de harina si queréis enfrentar la tarea: por lo general, no solemos tener los materiales ni el tiempo necesario para hacer pasta fácil en casa (con una máquina de pasta). Por no hablar de los desastres típicos,como “pasta que se deshace en la olla”, “pasta que se seca” o “pasta que nunca llega a ser pasta”.

Por eso os animamos encarecidamente a adentraros en el fantástico mundo de los ñoquis. En este caso de patata, aunque pueden ser de calabaza, boniato y lo que sea que se os ocurra. Vais a pringar todo de harina igual, son delicados de manejar, pero qué nubecitas fantásticas se desharán en vuestra boca.

Ya sabemos la tentación que supone bajar al supermercado a comprar una bolsa esos prefabricados, y más si os cuento que os llevará su tiempo conseguir el resultado que buscáis; pero las cosas de palacio van despacio y la diferencia es estratosférica. Los ingredientes son básicos de casa -patata, harina y huevo- y sólo requiere habilidad en el amasado: también se lo podéis pedir a los peques de la casa, que estarán encantados de ponerse hasta arriba de harina.

Basta con hacer un puré de patatas tradicional, añadirle huevo, sal y harina; poco a poco hasta que veamos que empieza a ser moldeable. Hacer churrillos, como cuando jugábamos a las cocinitas con plastilina, y cortarlo en los trozos del tamaño que sea: ñoquis listos. Cremosos, golosos y adictivos, es mejor siempre hacer kilos de más porque congelan fenomenal (en cambio, si los queréis conservar para consumir al día siguiente, mejor dejarlos cocidos porque así no se harán una plasta).

La salsa, por otro lado, con la combinación fabulosa del queso azul -en este caso un potente Stilton- con la pera ligeramente salteada en mantequilla buena, un chorrete de nata con el queso, fuego suave para que todo se amalgame y listo. Saldréis por la puerta grande.

Dificultad

La de manejar la masa con cuidado.

Ingredientes

Para unas 5/6 personas

Preparación

  1. Para hacer los ñoquis: Cocer las patatas con piel. Pelar cuando estén todavía calientes y hacer un puré. Se puede hacer con un tenedor, aunque es fácil que queden trozos, o bien pasar por un pasapurés.

  2. Hacer un volcán con el puré y poner en el centro las dos yemas de huevo, la sal y la harina. Mezclar todo bien hasta conseguir una masa homogénea. Poner un poquito más de harina si fuera necesario (no debe pegarse la masa a las manos pero tampoco estar muy compacta, manejable solo). Dejar enfriar la masa.

  3. Enharinar la superficie donde vayamos a trabajar: coger una bola y hacer un churrito con mucho cuidado. Cortar en dados de dos centímetros aproximadamente. Cocerlos en abundante agua hirviendo con sal hasta que salgan a flote (si se van a guardar, con un poquito de aceite).

  4. Poner la mantequilla en un cazo y caramelizar la pera cortada en láminas finas, añadir un poco de pimienta negra, reservar.

  5. En un cacillo calentar la nata con el queso y pimienta recién molida, y dejar reducir hasta que tenga una textura cremosa.

  6. En el momento de servir, introducir los ñoquis en la salsa y dar un par de vueltas para que se integre todo bien. Emplatar con la pera laminada por encima, un poco de cebollino y unas avellanas machacadas.

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