Negritud

Reconozco la osadía y la seguridad en sí mismo de dirigir películas llamándote Steve McQueen, poseer el mismo nombre que aquel actor legendario y apoteosis del macho atractivo. Este McQueen es inglés y su piel negra. Realizó Shame, un relato poderoso, sombrío y desolador sobre la soledad urbana, protagonizada por un ser autodestructivo, incapaz de afrontar relaciones de amor, enganchado a la pornografía en Internet y al sexo con putas y chaperos, más solito que la una. Shame aguanta muchas visiones sin que su calidad se resienta. No ocurre lo mismo con la posterior 12 años de esclavitud, efectista y facilona. Hablaba de la barbarie de la esclavitud, pero abusaba de lo explícito, de las torturas, del sufrimiento hasta extremos obscenos. No dudo de la militancia y la conciencia social de su autor, pero sí de su talento expresivo.

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