Navidad en el espacio: así celebran los astronautas las fiestas lejos de casa

Los astronautas y cosmonautas que se encuentran en el espacio en estas fechas han creado sus propias maneras de celebrar las fiestas pese a estar lejos de casa. A lo largo de la historia de la carrera espacial Navidad, Año Nuevo o Janucá han tenido su festejo más allá de la estratosfera, en todos los idiomas y con diversas tradiciones.

La primera tripulación que pasó la Navidad en el espacio fue la conformada por los astronautas del Apolo 8, Frank Borman, James A. Lovell y William A. Sanders en 1968. Antes de que la humanidad llegara a la luna en 1969, la tripulación del Apolo 8 decidió leer los versículos iniciales del libro del Génesis de la Biblia, por turnos, mientras transmitían escenas del satélite. Según la NASA, se estima que más de 1.000 millones de personas de 64 países diferentes sintonizaron las imágenes de Nochebuena. Cuando salieron de la órbita lunar, Lovell se comunicó por radio de regreso a la Tierra donde ya era Navidad y afirmó que habían visto a Santa Claus.

Entre finales de 1973 y principios de 1974, los astronautas del Skylab 4, Gerald P. Carr, William R. Pogue y Edward G. Gibson llegaron a celebrar Acción de Gracias, Navidad y Año Nuevo en el espacio. Construyeron un árbol de Navidad con latas de comida vacías y calcomanías a modo de adornos. «Carr y Pogue pasaron siete horas dando una caminata espacial el día de Navidad y pudieron observar el paso del cometa Kohoutek», registró la NASA.

Los primeros cosmonautas en pasar el Año Nuevo en órbita fueron Yuri V. Romanenko y Georgi M. Grechko, durante la misión récord de 96 días en 1977 y 1978, a bordo de la estación espacial Salyut-6. Brindaron por el nuevo año durante la transmisión que hicieron por televisión. ¿Quizá con vodka? Es un dato que nunca se ha sabido. La que sí se conoce que brindó con cava Freixenet desde el espacio fue la cosmonauta e ingeniera de vuelo, Elena V. Kondakova que celebró la nochevieja de 1994 y el récord de más días de una mujer en órbita. También pudo aportar a la ciencia cómo se comporta esta bebida burjeante en gravedad cero. Kondakova la tuvo que beber con popote (pajita).

La primera vez que se celebró Navidad en el trasbordador espacial Discovery fue en 1999, la tripulación estaba de misión para reparar el telescopio Hubble que tantas imágenes hermosas del espacio nos ha dejado desde hace tres décadas. En la cena de Navidad Curtis L. Brown, Scott J. Kelly, Steven L. Smith, Jean-Francois A. Clervoy, John M. Grunsfeld, C. Michael Foale y Claude Nicoller comieron foie gras de pato, tortilas mexicanas y cerdo con lentejas. 

Tampoco ha faltado la celebración de la fiesta judía de Janucá, conocida también como el Festival de las Luces. El primer astronauta en celebrarlo fue Jeffery A. Hoffman en 1993 durante la misión STS-61 para reparar el Hubble. Hoffman hizo girar un dreidel, una especie de pirinola que se acostumbra a jugar durante esta celebración. En 1997 David A. Wolf repitió la experiencia y llevó consigo también una menorá, la lámpara con siete brazos que se utiliza durante esta festividad.

A partir de 2000, la Estación Espacial Internacional alberga una presencia humana permanente. William M. Shepherd, Yuri P. Gidzenko y Sergei K. Krikalev fueron los primeros en celebrar Navidad y recibir Año Nuevo a bordo del laboratorio en órbita. Desde entonces se comenzó también la tradición de leer un mensaje de buena voluntad a las personas de la Tierra (como puede verse en el siguiente vídeo). El comandante de la Expedición 1 astronauta de la NASA Shepherd siguió la tradición naval de escribir un poema como la primera entrada del año en el diario de abordo. Estas fueron sus primeras palabras el 1 de enero de 2001: «Navegamos en la estación espacial ‘Alpha’ orbitando muy por encima de la Tierra, todavía de noche, realizamos nuestro viaje con un desino más allá».

Este fue el mensaje que dio la tripulación desde la Estación Espacial Internacional en 2019. El comandante Luca Parmitano y los astronautas Christina Koch, Drew Morgan y Jessica Meir mandaron sus buenos deseos vestidos con camisetas de elfos, gorros de Santa Claus y se divirtieron bebiendo sidra mientras la hacían flotar. A lo largo de los años, tampoco ha faltado el pavo, el puré de papas y el chocolate caliente para que pese a estar a miles de kilómetros de casa, los astronautas se sientan un poco más cerca durante estas fiestas.

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