Navegar por las redes del mal

En el mayor festival de música neonazi de Europa, llamado Schild & Schwert (Escudo y Espada), que se celebra en la frontera entre Alemania y Polonia, llevar las zapatillas equivocadas puede representar un problema muy grave. Esperando la fila para entrar, Julia Ebner, investigadora especializada en infiltrarse en grupos radicales, se miró a los pies y se dio cuenta de que era la única que no llevaba el logo con la N de New Balance, una marca de zapatillas estadounidense cuyo dueño apoyó a Trump en 2016 y que, desde entonces, por todo tipo de leyendas urbanas ajenas por completo a la compañía, se convirtió en el calzado favorito de los ultras de medio mundo. Ella llevaba unas Adidas blancas pero, afortunadamente, nadie reparó en ellas.

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