Montadito de pringá | Recetas El Comidista EL PAÍS

En Andalucía, especialmente en Sevilla, no hay aperitivo ni almuerzo sin su buen montadito de pringá: pan y restos del cocido entremezclados, ¿qué puede ir mal? Del puchero se rescatan las carnes -entre las que no puede faltar el tocino o la panceta para amalgamarlo todo-, aunque una de las particularidades es que la pringá de cada casa cambiará en función de lo que se añada al puchero y los gustos de cada uno. Mi suegra mezcla tocino con carne de gallina, ternera y cerdo; también puede admitir, si eres osado, chorizo y morcilla pero yo personalmente lo prefiero únicamente con el tocino y la panceta.

De ahí nace, pues, el montadito de pringá, que aunque varíe hay algo que suele tener siempre presente: el pan de mollete, muy característico de la zona. Si crees que el bocadillo te va a saber a poco y quieres ir a por el plato entero puedes hacer como mi chico, que ni siquiera deja la pringá para el día siguiente, sino que para comerse el cocido desmiga las carnes, las mezcla bien con las partes más grasas y va mojando -o pringando- con el pan. Básicamente la come sin tenedor ni cuchara, sólo con un trozo de pan en cada mano.

La clave de esta no-receta es, por supuesto, que las materias primas sean de la mejor calidad posible y la cocción sea muy delicada para que ninguna carne esté muy pasada o seca. De cualquier tipo de cocido se podría obtener una pringá, pero quizás sea del cocido madrileño y del puchero andaluz de los que más chicha obtengamos. Si estáis creativos, podéis añadir alguna especia a la mezcla, aunque no es algo que se haga en ningún sitio, pero el comino o la pimienta negra le va de maravilla. Si lo notáis muy graso o contundente, un encurtido en el interior del montadito le quedará de perlas. No os voy a dar gramos en la receta porque esto va al gusto de cada uno, pero sí que os guío por lo que no puede faltar nunca en mi pringá (o mejor, en la de mi suegra).

Dificultad

La de que sobre algo del cocido.

Ingredientes

Preparación

  1. Con las carnes del cocido no muy frías, aún templadas o calientes, desmenuzar la carne de cerdo, la de ternera y el jamón con la ayuda de un tenedor o picando un poco con un cuchillo, hasta conseguir una mezcla de carnes deshilachadas.

  2. Aplastar bien la panceta y el tocino y mezclarlos con las carnes deshilachadas. Añadir un poco de caldo hasta conseguir la textura deseada, para que no sea muy mazacote pero que guarde la consistencia.

  3. Probar y rectificar de sal si fuese necesario, es el momento de añadir también las especias (si se quiere).

  4. Partir el pan por la mitad y tostar. Añadir la pringá dentro del pan, extender bien y, para calentarlo todo, dar un último golpe en una tostadora al conjunto. Servir al momento.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com.

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!