Milagro total o trompazo

Todo lo que podía ir mal en el regreso del fútbol ocurrió en el último minuto del campeonato de Segunda. Los contagios en el Fuenlabrada y su viaje a A Coruña revelaron la enorme dificultad que afrontó la Liga de Fútbol Profesional (LFP) cuando decidió reanudar las dos competiciones. No sin incertidumbre y debate, se aprovechó el primer respiro de la pandemia para organizar 231 partidos en apenas 45 días. Alrededor de 1.000 jugadores, más los entrenadores, médicos, fisioterapeutas y utilleros de cada equipo, afrontaron un calendario vertiginoso en unas condiciones nunca vistas en la historia del fútbol.

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