Menorca, paraíso del calzado artesano

Es uno de los enclaves naturales más deseados del Mediterráneo, poco más de 600 km2 de isla que ofrecen una diversidad natural asombrosa y atraen a viajeros de todo el mundo cada año. Pero Menorca no es solo famosa por sus playas y calas de agua cristalina y su rica flora y fauna. Su tradición de calzado artesano es reconocida internacionalmente gracias a unos materiales de primera calidad, una elaboración que sigue unos cánones que se han mantenido intactos durante siglos y un diseño creado para garantizar la comodidad y la versatilidad en cualquier situación. Todas esas características se materializan en un la avarca o menorquina, un calzado que se ha convertido en un emblema de la isla.

Creada por los payeses de Menorca, la avarca es una sandalia ideada especialmente para el clima y la agreste orografía de la isla. Los lugareños utilizaban piezas de piel y suelas de cuero para confeccionarlas, a las que añadían las características cuerdas o correas con las que se anudaban a los tobillos. De esa forma se aseguraban contar con un calzado cómodo, versátil y duradero.

La avarca menorquina que conocemos hoy en día se remonta a la segunda década del siglo XX, cuando los payeses de la isla comenzaron a utilizar ruedas de camión desechadas para realizar suelas, de manera que fuesen aún más resistentes e impermeables para facilitar el trabajo en el campo. Su pala cóncava permite la transpiración cuando las temperaturas son altas y, al mismo tiempo, evita que entren pequeñas piedras del campo. Por otro lado, su tira trasera está tratada de manera que nunca se doble o caiga sobre el talón, para asegurar la sujeción del calzado al pie en todo momento.

Este diseño tradicional y adaptado a las necesidades de la geografía local se ha mantenido durante décadas, añadiendo ligeras innovaciones pero manteniendo su esencia, al mismo tiempo que su calidad y adaptabilidad le ha convertido en un calzado muy apreciado internacionalmente. Los diseños actuales toman el paisaje de la isla como inspiración para crear piezas únicas, en los que se combinan colores que representan su paisaje y su riqueza natural. Negros llenos de matices a semejanza de las rocas del Faro de Favarich, el rojo caldera de la playa de Cavalleria, el blanco roto de las canteras de marés o el color arena de las playas del sur de la isla aportan a la avarca actual una personalidad propia impregnada de sus orígenes.

Con el fin de proteger su originalidad y autenticidad, el Consell Insular de Menorca, con la colaboración de la Asociación de Fabricantes de Calzado de Menorca, ha creado la marca de garantía “Avarca de Menorca” para distinguir en el mercado este calzado originario de la isla. Las empresas que poseen este distintivo acreditan mediante él la calidad de su producto, tanto en sus materiales como en su proceso de fabricación y su procedencia. De la misma forma, se ha creado una comisión técnica que vela por la concesión de las autorizaciones de uso de la marca y su correcta aplicación, de manera que los compradores tengan plenas garantías sobre la producción de la avarca de Menorca. Un sello de calidad para un calzado que mantiene vivo el valor de la tradición y la calidad que distingue del resto a las marcas de avarcas Benestar, Castell Menorca, Guelmi, Menorquinas Torres, Mibo, Monica Menorca, Naturals, Pons y Ría Menorca.

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