María Gámez: La primera directora de la Guardia Civil apuesta por que haya más mujeres en el cuerpo y que tengan más poder | España

En el acto de su toma de posesión como primera directora general de la Guardia Civil, María Gámez Gámez (Sanlúcar de Barrameda, 1969), lo ha dejado bien claro; “Soy feminista”, ha dicho ante el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y una amplia formación de guardias, entre los que solo había dos mujeres. “Creo en la igualdad de hombres y mujeres (…) la igualdad será uno de los objetivos en un cuerpo que cuenta con 5.840 mujeres, el 7,62%, un porcentaje claramente insuficiente que debe crecer también en los puestos de mando”, ha dicho. Toda una declaración de intenciones en un acto solemne, al que acudieron los máximos responsables de ambos cuerpos, y que tuvo como protagonista al frío y a la lluvia. Y una ausencia notable, la de la ministra de Defensa, Margarita Robles, cuya presencia había sido anunciada, ya que se trata de un nombramiento consensuado entre ambos ministerios. Robles aceptó finalmente la designación de Gámez hasta ahora subdelegada del Gobierno en Málaga, pese a mostrar resistencias por la “precipitación”.

El propio ministro del Interior, en el primer acto oficial —desde que fue confirmado—parafraseó en su intervención a Gámez: “Lo importante no es ser la primera, sino no ser la única ni la última”. Marlaska utilizó la metáfora de un faro, el lugar en el que creció Gámez junto a sus otros diez hermanos en Estepona (Málaga) por ser hija de un farero: “Vas a ser el faro de todas las mujeres que ya te acompañan dentro del cuerpo y de las que vendrán”. Y terminó su alocución el ministro con una frase de Simone de Beauvoir, una de las autoras fetiche de Gámez: “El problema de las mujeres siempre ha sido un problema de hombres”. En el acto Marlaska estuvo acompañado por primera vez por el nuevo secretario de Estado de Seguridad, su exjefe de gabinete Rafael Pérez.

En el mismo sentido, María Gámez anunció que una de las claves de su dirección estará en el área de Mujer, creada en 2018 en el cuerpo. “A la Guardia Civil le va a sentar bien que lleguen más mujeres”, dijo, “porque cuando una mujer llega al poder, ella cambia, pero cuando llegan muchas, lo cambian todo”. Y concluyó: “Empieza un nueva etapa”.

Gámez, habitual de las manifestaciones feministas, y siempre comprometida con la lucha contra la violencia de género, recordó también a la última asesinada por su pareja, esta madrugada en La Puebla de Almoradiel (Toledo). Y trasladó ese compromiso al cuerpo que desde hoy comienza a dirigir: “Vamos a seguir luchando contra la violencia de género”.

Frente a su predecesor, el juez Félix Azón, presente también en el acto, hijo de guardia civil y a quien el ministro del Interior agradeció su labor, pese a haber sido uno de los principales quebraderos de cabeza de su ministerio en los 18 meses que ha durado la última legislatura, Gámez reconoció: “No soy guardia civil, pero la política es también servicio público”. Y destacó así su perfil esencialmente político.

Trabajo, diálogo y respeto

Gámez reveló las tres herramientas con las que pretende asumir su mandato: “Trabajo, diálogo y respeto”. Y Marlaska remarcó el carácter dialogante de su elegida para desarrollar su nueva responsabilidad: “Sé que llevarás a cabo un liderazgo dialogante que escucha a sus generales y al resto de integrantes del cuerpo”.

Esos son los mimbres con los que parte Gámez para “mantener las esencias pero sin dejar de mirar al futuro del siglo XXI”, entre los que hizo referencia a la lucha contra las mafias que trafican con extranjeros en las fronteras, al crimen organizado, al terrorismo y a la ciberdelincuencia. Incluso aludió a su compromiso con el cambio climático y al bienestar animal, que competen al Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona).

El ministro Marlaska puso el énfasis también en las 2.000 unidades rurales de la Guardia Civil que “vertebran” España y se comprometió a “cuidar ese despliegue” como uno de los objetivos a lograr en esta nueva legislatura: “Unidades rurales de gran valor frente al reto demográfico”, dijo, mostrando su voluntad de mantenerlos “con los efectivos que sean necesarios”.

«Desde Cataluña al Campo de Gibraltar, en Navarra o Madrid, [la Guardia Civil] seguirá vertebrando el Estado», comentó Grande-Marlaska. También subrayó el «sólido prestigio» fundamentado en los «principios y valores» de este Cuerpo, «la institución mejor valorada y que genera más confianza entre los españoles».

 

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