Malvinas: identificaron el cuerpo de un subteniente que murió acribillado al tratar de ayudar a uno de sus soldados

Baldini, a la izquierda, en Malvinas

«No llores, mami, que esto me lo busqué yo, es la vida que elegí», así de despedía el subteniente Juan Domingo Baldini de su madre, Antonia Riscal, en abril de 1982 antes de partir hacia Malvinas.

54 días después de aquella despedida, Baldini fue uno de los caídos que dejó la cruenta batalla de Monte Longdon, donde fue acribillado mientras corría a asistir a uno de sus soldados heridos del Regimiento de Infantería N°7 de La Plata, donde prestaba servicios.

La identificación número 115

Hoy a la mañana, la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación informó que su cuerpo, sepultado en el cementerio de Darwin desde febrero de 1983, fue identificado en el marco del Plan Humanitario Malvinas.

Con esta, ya asciende a 115 las localizaciones de los soldados argentinos cuyos restos descansan en el cementerio de Darwin. Por su destacada acción en el combate, Baldini había recibido post mortem la medalla La Nación Argentina al Valor en Combate y ascendido al grado de teniente.

Las muestras de ADN que posibilitaran su identificación fueron brindadas por los primos del héroe, Julio Baldini y Jorge Marcone, y sus familiares notificados por el equipo interdisciplinario en el ámbito del Archivo Nacional de la Memoria.

Durante el anuncio, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, expresó: «Estamos muy felices de poder anunciar una nueva identificación en el marco de este Plan Humanitario que es ejemplo en todo el mundo. Al asumir, hace 4 años, tomamos el compromiso ético y moral con los familiares y hoy podemos decir que lo hicimos».

Con esta identificación solo quedan 7 cuerpos sin identificar entre los 246 soldados sepultados en el Cementerio de Darwin.

La cruz que recuerda a Baldini en Monte Longdon

Baldini, un reconocido militar que tenía tres amores

Juan Domingo Baldini nació el 13 de junio de 1958 en la Ciudad de Buenos Aires, único hijo del matrimonio compuesto por Hedo Silverio Baldini y Antonia Riscal. Se crió en el barrio de Villa Pueyrredón, donde estudió y practicó deportes en el Club 17 de octubre antes de asistir al Colegio Militar de la Nación en 1976, de donde egresó como subteniente en Infantería en diciembre de 1979.

Dicen los que lo conocieron que Baldini tenía tres amores: su madre, su novia, con quien se iba a casar cuando regresara de Malvinas, y la Infantería. Llegó a las islas el 17 de abril de 1982 e inmediatamente recibió órdenes de posicionarse en la ladera oeste del Monte Longdon con su sección. Allí mismo fue que participó de uno de los combates más sangrientos que sucedieron en las islas, que arrojó 31 bajas y más de una centena de heridos. Además decenas de argentinos fueron tomados prisioneros.

Hasta el día del combate final, fueron 54 largas jornadas en donde la sección del subteniente Baldini tuvo que lidiar con el constante fuego de artillería naval que los británicos efectuaban tanto durante el día como la noche. Las inclemencias del clima jugaron un papel preponderante: temperaturas heladas acompañadas de una constante llovizna que impedía que los soldados argentinos se recuperaran.

Los soldados que estuvieron bajo el mando del subteniente Baldini, lo recuerdan así: «Cuando se reía tenía una risa franca, abierta, pero más bien era de estar siempre serio. Tenía fama de ser un tipo severo, estricto y de procederes muy claros. Se lo veía más maduro que la media de los oficiales de su edad». Pese a su carácter, «durante toda la campaña se preocupó por el bienestar de sus soldados, estando presente en las posiciones», dan cuenta sus soldados en distintos foros de veteranos de guerra.

Murió socorriendo a un soldado herido

Baldiní murió durante la noche del 11 de junio, cuando la oscuridad del monte se vio interrumpida por las bengalas inglesas, su posición enfrentó el ataque del 3er Batallón de paracaidistas británico, que poseía una superioridad de fuerzas. Los atacantes llegaron desde todos los frentes. Continuamente el subteniente Baldini alentaba a la gente para que mantuvieran sus posiciones ante la arremetida feroz de los ingleses. Saltaba de posición en posición, impartiendo órdenes y auxiliando al personal herido.

En una de esas salidas de su trinchera, buscado asistir a un soldado herido, el subteniente Baldini, que se había despedido de su madre antes de partir a la guerra pidiendo que no llore por él, porqué este era el destino que había elegido, cayó bajo el fuego enemigo. En la altura del Monte Longdon, durante los 37 años que pasaron hasta su identificación anunciada hoy, una cruz que lleva su nombre recuerda al oficial argentino.

Lee más: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!