Los valores que saldrán más beneficiados y perjudicados por las políticas de Biden | Mercados

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se ha hecho con el control de las dos cámaras del Congreso tras ganar ayer las elecciones al Senado en Georgia. Se allana así el camino para que la nueva Administración de Estados Unidos -Biden tomará el relevo de Donald Trump previsiblemente el 20 de enero- adopte estímulos económicos adicionales. Las perspectivas de un mayor paquete fiscal de ayudas, más regulación corporativa y más impuestos para compañías y grandes fortunas favorecen a algunos sectores bursátiles y perjudican a otros. En general, los expertos señalan a los valores cíclicos, de energía verde, financieras, biotecnológicas y de infraestructuras como los grandes beneficiados de la ‘ola azul’, mientras que defensa, farmacia y tecnología serían los perdedores.

Los inversores esperan que el control del Senado obtenido por Biden le permita sacar adelante un mayor gasto en infraestructuras para impulsar a la primera economía mundial, devastada por el Covid-19. El programa de infraestructuras no pudo salir adelante durante el mandato de Trump precisamente por la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos en el alcance e importe del mismo. El nuevo escenario beneficia a las empresas constructoras. Según los expertos, se verían impulsadas todas las españolas que operan en EE UU: ACS, Sacyr, OHL, Ferrovial o FCC. También algunas relacionadas con materiales con operaciones en el país, como Acerinox y AcerlorMittal.

Igualmente, sacan partido las compañías de energías renovables. Entre ellas, Siemens Gamesa y Solaria. También Iberdrola y Acciona, que están muy bien posicionada en renovables en EE UU.

Asimismo, las políticas de Biden tienen un impacto en el sector financiero ante la subida de los rendimientos de los bonos. Ayer cayeron los precios y, dado que se mueven de manera inversa, el interés del bono a diez años de EE UU superó el 1%. «Una victoria limpia de los demócratas debería elevar las expectativas de crecimiento de EE UU, con consecuencias bastante obvias para el rendimiento de los bonos», según declaraciones de Paul O’Connor, jefe de multiactivos de Janus Henderson Investors, recogidas por Reuters. «Especialmente en los vencimientos más largos, la rentabilidad tendrá que reflejar unas expectativas de crecimiento más altas y una mayor oferta de bonos del Tesoro», apunta James Athey, de Aberdeen Standard Investments.

Desde Link Securities, Juan José Fernández Figares sostiene que la espectacular subida de los bancos ayer se explica por el incremento de los tipos a largo en EE UU y por el hecho de que las valoraciones están muy deprimidas. No obstante, el director de análisis de la firma opina que un control demócrata del Congreso puede conllevar una mayor regulación «que puede penalizar el sector, especialmente en EE UU». Además, en su opinión, en Europa la banca no se ve directamente beneficiada del control del Congreso por parte de los demócratas.

Por contra, las tecnológicas, que se ha visto impulsadas durante la crisis sanitaria, son de las más damnificadas ante la expectativa de un aumento de los impuestos y dado que también podrían enfrentarse a regulaciones más estrictas con el Ejecutivo y el Legislativo en manos demócratas. Entre los planes de Biden destacan posibles medidas antimonopolio. «El mal comportamiento ayer de los grandes valores tecnológicos se explica en parte por el temor a un mayor escrutinio de sus prácticas comerciales por parte del Congreso y, probablemente, a una nueva y más exigente regulación», apunta Figares.

Se espera que la tasa corporativa suba del 21% al 28%, pero Jack Janasiewicz, gestor de Natixis IM, cree que podría aumentar menos, en torno al 25-26%, dado que un Senado controlado por los demócratas no significa que Biden tenga carta blanca para todo. Asegura que «el Senado está lejos de ser progresista y realmente debería ser categorizado como moderado. Los movimientos bruscos hacia la izquierda serán difíciles de conseguir». En esta misma línea, desde Julius Baer consideran que «una estrecha mayoría demócrata en un Senado más bien centrista sugiere que la nueva regulación, las subidas de los impuestos de sociedades y el aumento de los gastos pueden ser diluidos».

Con todo, «el aumento de los impuestos a las empresas, las ganancias de capital y las rentas se considerarán como posibles factores negativos para la Bolsa, al igual que un entorno normativo más restrictivo», señala Athey, que añade que «una regulación antimonopolio más robusta y la aplicación de la ley tienen el potencial de succionar el viento de las velas de grandes tecnológicas en un momento en el que las valoraciones allí ya parecen cada vez más difíciles de justificar».

Asimismo, el sector farmacéutico podría verse afectado negativamente si los demócratas optan por el control de precios, algo de lo que vienen hablando desde hace años. Compañías con una elevada exposición a EE UU como Grifols y Almirall podían salir penalizadas.

Goldman Sachs prevé que, al hacerse los demócratas con el Senado, se apruebe un nuevo paquete de estímulos económicos por valor de otros 600.000 millones de dólares, que se uniría al de 900.000 millones de dólares aprobado en los últimos días de 2020, lo que impulsaría el consumo. «Creo que hay expectativas de que va a haber mucho más gasto», dijo a medios especializados el presidente de Strategas, Jason Trennert.

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