los tres precedentes sin éxito en la historia de EE.UU.

ABC/Agencias

Donald Trump se ha convertido en el cuarto presidente de la historia de los Estados Unidos que afronta la amenaza de un juicio político o «impeachment», después de que el martes la líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, anunciara que iban a abrir una investigación sobre él por haber presionado presuntamente a Ucrania.

El republicano se convierte así en el cuarto inquilino de la Casa Blanca que encara esta amenaza, de la que hay precedentes y de la que todos los implicados salieron airosos en su momento.

Andrew Johnson, el impopular presidente salvado por un voto

La Cámara de Representantes recomendó en 1868 enjuiciar a Andrew Johnson ante su decisión de cesar, sin consultar al Congreso, al secretario de Guerra, Edwin Stanton, un republicano radical.

La iniciativa prosperó el 24 de febrero de 1868 por 126 votos contra 47. Johnson fue imputado con once cargos por «graves delitos y mala conducta».

El proceso tenía de fondo la oposición a Johnson, quien asumió el poder tras el asesinato de Abraham Lincoln, de quien fue su vicepresidente.

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Los republicanos radicales estaban enfrentados a Johnson por su actitud indulgente hacia los estados sureños, su veto a duras resoluciones del Congreso contra los vencidos y su resistencia a que se mantuviera el gobierno militar en el sur.

El juicio político ocurrió mientras EE.UU. estaba inmerso en la reconstrucción tras la Guerra Civil (1861-1865) y persistían graves tensiones entre los estados victoriosos y los vencidos.

El «impeachment», que se prolongó en el Senado hasta el 16 de mayo de 1868, terminó con la absolución de Johnson, quien se salvó por un solo voto.

Richard Nixon, el escándalo que eclipsó a un presidente

El que ha pasado a la historia como uno de los escándalos más sonados de la política estadounidense concluyó el9 de agosto de 1974 con la dimisión del entonces presidente Richard Nixon, quien renunció después de que se le abriera una investigación de juicio político, que finalmente no llegó a celebrarse.

El «caso Watergate» quedó al descubierto con la detención de cinco hombres el 17 de junio de 1972 en las oficinas del Comité Nacional del Partido Demócrata, en Washington D.C., situado en un lujoso complejo de apartamentos y oficinas llamado Watergate.

Después de que los detenidos fueran condenados a diferentes penas de cárcel, la prensa divulgó que personal de la Casa Blanca estaba implicado en el asunto del sabotaje al cuartel general de la campaña presidencial demócrata.

En marzo de 1973, Nixon invocó la doctrina de «privilegio del Ejecutivo» para justificar las negativas de sus colaboradores a prestar declaración ante el Comité del Senado o el Jurado Acusador y anunció que los miembros del personal de la Casa Blanca irían a declarar.

En febrero de 1973 se creó el Comité de Investigación del Senado y el Jurado Acusador, y dos meses después comenzaron las dimisiones en cadena de los colaboradores más directos de Nixon.

En mayo de ese año, en público y ante la televisión, desfilaron ante el Comité de Investigación del Senado los implicados en la entrada en las oficinas del Partido Demócrata en el edificio Watergate, y casi todos los más estrechos colaboradores de Nixon.

Tras unas revelaciones de que el presidente estaba personalmente implicado en el caso y de la existencia de cintas magnetofónicas donde se grababan conversaciones muy comprometidas del asunto, Nixon se vio obligado en octubre de 1973 a entregarlas al juez, pero destituyó al fiscal especial Archibald Cox, lo que llevó a que se pidiera en el Congreso someter al presidente a un «impeachment». Pero Nixon se adelantó a la votación y dimitió el 9 de agosto.

Bill Clinton, el juicio con tintes de telenovela

La votación de la Cámara Baja que aprobó el 19 de diciembre de 1998 la acusación a Bill Clinton por un cargo de perjurio (con 228 votos a favor frente a 206 en contra) y otro de obstrucción a la justicia (221-212) ensombreció la celebración navideña ese año.

El cuadragésimo segundo presidente de EE.UU. se enfrentó a una investigación por posible obstrucción a la justicia, perjurio e incitación al perjurio de la que fuera becaria de la Casa Blanca Mónica Lewinsky, con quien sostuvo una relación.

El 7 de enero de 1999, el Senado abrió el juicio contra Clinton, un día después de recibir formalmente los cargos.

El proceso concluyó el 12 de febrero de 1999 con la absolución del mandatario, ya que no se alcanzó en el Senado el apoyo requerido.

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