Los mejores cortafiambres para el hogar | Escaparate

Tradicionalmente, las máquinas cortafiambres se asocian con la hostelería y los supermercados, en concreto con la sección de charcutería. Sin embargo, su uso puede extenderse al ámbito doméstico pues existen ciertos modelos que por sus características son idóneos para utilizarse en casa.

Las ventajas que ofrecen son varias. Por ejemplo, comprar el queso o los embutidos enteros para luego cortarlos nosotros permite que a la larga ahorremos dinero en nuestro presupuesto para el supermercado. También está el sabor, pues no es lo mismo degustar unas rodajas de lomo o pavo recién cortado que si ya lo están de hace unos días. Además, los cortafiambres se caracterizan por su versatilidad ya que podemos utilizarlos con otros alimentos como panes, carnes y verduras.

Se conectan a la corriente eléctrica y su funcionamiento es sencillo, incorporando un selector que ayuda a elegir el grosor de las lonchas y diversas características que garantizan nuestra seguridad.

¿Qué modelos hemos elegido?

Hemos fijado un presupuesto máximo de 100 euros. Los cortafiambres seleccionados son los siguientes: Ikohs SLY-ZR200 (8,75), Severin AS 3915 (8,25) y Taurus Cutmaster Compact (7,5). Estos son los principales criterios de compra valorados en sus respectivos análisis:

– Materiales: aunque todos ellos incorporan cuchillas de acero inoxidable, el resto de piezas y componentes no presentan los mismos acabados y calidades.

– Potencia: la potencia de los modelos elegidos oscila entre los 100 y 200 vatios. Cuanto mayor sea la potencia del motor, mejor debería ‘desenvolverse’ el cortafiambres con las piezas que tengan una textura más dura.

– Cuchilla de corte: algunos modelos vienen con dos, una lisa y otra dentada. De este modo, en función del tipo de alimento es más adecuada una u otra. También se ha evaluado cómo son estas cuchillas y el tipo de corte proporcionado.

– Experiencia de uso: si el cortafiambres ha cubierto nuestras necesidades, cómo de efectivo resulta el regulador de corte, las características que incorpora para garantizar la máxima seguridad, su limpieza…

Así los hemos probado

A lo largo de varios días, hemos probado cada uno de estos tres cortafiambres. Fuimos al supermercado y adquirimos varias piezas enteras de embutidos y quesos de distinta dureza y textura. Esto nos ha facilitado comprobar cómo funcionan estas máquinas, si se manejan con facilidad, cómo son los cortes que permiten realizar, si su potencia rinde de manera adecuada….

Teniendo en cuenta que estos cortafiambres no se pueden comparar con los modelos profesionales o industriales, cualquiera de estas tres máquinas puede resultar una opción adecuada para casa por su facilidad de uso y precio. Es cierto que al principio la primera de contacto puede resultar extraña, pero a medida que los utilizas aprendes pequeños trucos para sacarles el mejor rendimiento posible. Ha resultado ganadora la propuesta Ikohs SLY-ZR200. Este cortafiambres ofrece una buena calidad, potencia e incluye dos discos de corte.

Cortafiambres Create Ikohs

Con unas dimensiones de 380 x 250 x 280 mm y un peso de 3,4 kg, este cortafiambres presenta un buen acabado y construcción: en su fabricación se ha utilizado plástico ABS, aluminio y acero inoxidable. Al abrir su caja, además de la máquina, nos encontramos con dos discos de corte de 190 milímetros cada uno. El motivo se debe a que uno de ellos es específico para utilizarlo con pan y el otro lo es para los embutidos y quesos (si queremos, lo podemos emplear también con otros alimentos como carnes, frutas o verduras). Un detalle que hemos valorado positivamente es que ambos están recubiertos de un material cerámico antiadherente: el mecanismo para extraerlos e intercambiarlos o limpiarlos no tiene ninguna dificultad.

Es fácil de manejar y cumple bien con su tarea, aunque el sistema de regulación del grosor (de 0,1 a 20 mm) no resulta tan intuitivo y práctico. Sin embargo, a medida que lo utilizas te vas haciendo con su manejo, sobre todo en el caso de los embutidos un poco más duros. Las patas antideslizantes aportan una óptima estabilidad y a nivel de seguridad incluye los siguientes componentes: carro de deslizamiento, guía de empuñadura, un mango guía y una mampara de protección adicional para la protección de los dedos.

Cortafiambres Severin AS 3915

De los tres modelos, es el que denota una mejor calidad de construcción y esto se percibe en su estructura y en el acabado de sus componentes. Así, por ejemplo, la carcasa del motor es de metal y el carro deslizante ha sido bañado por una carcasa de acero inoxidable. Este material ha sido elegido, como cabría esperar, para sus dos cuchillas de 190 mm, característica que comparte con la propuesta de Ikohs. Mientras que una tiene un corte ondulado, la otra integra una hoja lisa. En la práctica, esto significa que la primera es adecuada para cortar queso, verduras e, incluso, pan; en el caso del queso, el resultado del corte cumplió con nuestras expectativas.

La segunda, en cambio, se emplea para productos procedentes de la carne. Si la textura de estos es suave, el cortafiambres resulta práctico y efectivo. En caso contrario, le cuesta ir más rápido y sus 180 vatios de potencia no rinden como deberían. Por cierto, el ruido que hace es bastante molesto. Aunque el cortafiambres cumple con su función, donde mayores problemas tuvimos fue en la regulación del corte del grosor que no resultó todo lo preciso que nos hubiera gustado: en el resto de modelos también nos encontramos con este pequeño problema, pero aquí fue donde más lo notamos. Esto hizo que optásemos siempre por cortes lo más finos posibles. Ofrece, por otro lado, protección para los dedos, un carro deslizante acabado en acero inoxidable y un recogedor de restos.

Cortafiambres Taurus Cutmaster Compact

Lo primero que llama la atención de este cortafiambres doméstico es su estética: tiene un diseño plegable gracias al cual se cierra como si de una maleta se tratara cuando no se utiliza, lo que permite ahorrar espacio (en uno de los laterales se encuentra el recogecables). Con una buena adherencia a la superficie donde se coloca, el material principal del que está fabricado es plástico duro, menos la cuchilla de corte que es de acero inoxidable. Dicha cuchilla, que posee un diámetro de 170 milímetros, se caracteriza porque se puede extraer para que su limpieza resulte lo más cómoda posible.

Funciona presionando a la vez el botón de encendido y el de seguridad. ¿Qué tal el corte? Con los embutidos y quesos no muy duros, logramos unos cortes bastante buenos y precisos. Que integre un control de ajuste para regular el grosor del corte (se ‘mueve’ en una escala que va de 1 a 15 mm) como más nos guste se agradece tanto por los resultados que ofrece como por su manejo. Su potencia de 100 vatios es adecuada para el usuario doméstico y, por lo tanto, cumple. El ruido que emite durante su funcionamiento al principio resulta un poco molesto, pero enseguida te habitúas.

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